Vladimir Guerrero y Jeff Bagwell principales candidatos a Cooperstown

Los dominicanos Manny Ramírez y Vladimir Guerrero, junto al puertorriqueño Iván Rodríguez son elegibles para ingresar al Salón de la Fama de Cooperstown

Vladimir Guerrero inició su carrera con los Expos de Montreal. LA PRENSA/ARCHIVO

Los dominicanos Manny Ramírez y Vladimir Guerrero, junto al puertorriqueño Iván Rodríguez son elegibles para ingresar al Salón de la Fama de Cooperstown, pero en lugar de celebrar la enorme posibilidad que por primera vez en la historia tres latinos pudieran ser exaltados al templo de los inmortales al mismo tiempo, lo más probable es que lamentaremos como dos de ellos serán marginados, al estar vinculados al uso de esteroides.

Ramírez fue un bateador fuera de serie, con un promedio de por vida de .312, más 555 jonrones y 1831 carreras impulsadas en 19 temporadas. Ayudó a Boston en 2004 a romper una maldición de 84 años sin ganar la Serie Mundial y fue el Más Valioso de la serie en 2007, cuando barrieron a Colorado.

Sin embargo, en 2009 fue castigado 50 partidos por el uso de esteroides y en 2011 recibió otra pena de 100 juegos por el uso de una sustancia para mejorar su rendimiento, la cual no cumplió porque prefirió irse del beisbol, aunque intentó regresar y jugó en Triple A del 2012 al 2014.

A Rodríguez jamás lo suspendieron, pero en el gremio beisbolero hay altas sospechas que usó sustancias ilegales e incluso José Canseco aseguró que inyectó al boricua en 2005.

Después de ganar el título de Jugador Más Valioso de la Liga Americana en 2008, “Pudge” mostró un físico cambiado, con mucho menos masa muscular, justo cuando las Grandes Ligas arreciaron su plan de control antidopaje.

Rodríguez fue un receptor de primera clase. Fue convocado 12 veces al Juego de las Estrellas y ganó  13 guantes de oro. Bateó .296, con 311 cuadrangulares y 1332 remolques, y fue campeón con los Marlins en 2003.

La grandeza de Manny y “Pudge”  no admite discusión, así como las de Roger Clemens y Barry Bonds, quienes  hasta el momento han sido “purgados”, aunque se ha visto un poco más de tolerancia de parte de los votantes y se cree que en un futuro pudieran ser aceptados, aunque entrando por la puerta trasera, o sea vía el Comité de Veteranos.

Clemens y Bonds reunieron un poco más del 40 por ciento de los votos (se necesita el 75 por ciento para entrar al Salón de la Fama). Y con los latinos hay más severidad, porque Sammy Sosa a duras penas sobrevivie en la lista, al recibir el año pasado el siete por ciento de los votos.

Muy diferente es el caso de Vladimir Guerrero, quien debe entrar por la puerta grande al Salón de la Fama, amparado en su porcentaje vitalicio de .318, junto a 449 jonrones y 1496 remolques en 16 años en el Big Show, lo que debe convertirlo  en el primer latino en Cooperstown  desde Pedro Martínez en 2015 y Roberto Alomar en 2011. Fue nueve veces All Star y en 2004 capturó el MVP de la Liga Americana.

¿Y Bagwell?

Jeff Bagwell, quien el año pasado quedó a 15 votos de ser elegido al Salón de la Fama, podría recibir la gran noticia este año.

El año pasado, Ken Griffey Jr. y Mike Piazza fueron los elegidos.

Entre los que repiten en las boletas y se cree que alcanzar en Cooperstwon están Tim Raines, Trevor Hoffman, Curt Schilling, Edgard Martinez, Mike Mussina, Fredd McGriff y Jeff Kent.

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