Cartas al Director

El nuevo punto de referencia es: “Antes y después de la farsa electoral”. Antes ya estábamos en dificultades y Transparencia Internacional nos señalaba como una de las naciones más corruptas de América, solo superada por la Venezuela de Nicolás Maduro.

Cartas al Director

Marchas y tiranía

El nuevo punto de referencia es: “Antes y después de la farsa electoral”.  Antes ya estábamos en dificultades y Transparencia Internacional nos señalaba como una de las naciones más corruptas  de América,  solo superada por la Venezuela de Nicolás Maduro. En pobreza,  el binomio Ortega-Murillo nos colocó junto a Haití, claro que el matrimonio gobernante y sus colaboradores cercanos se colocaron entre los nuevos millonarios de América Central.  Después de la farsa electoral, nos devaluamos igual que nuestra moneda, ahora ya  no  nos mencionan ni siquiera para criticarnos. El dictador ha comenzado a hacer locuras y estupideces y como en el cuento del rey desnudo, ninguno de sus serviles le dice ni le aconseja por miedo a perder su cargo. Los nicaragüenses de la  oposición,  que somos el 80 por ciento de la población, no participamos ni reconocemos al Gobierno que salió de la   farsa electoral.

Los campesinos que la dictadura trata de confiscarles sus tierras, fueron impedidos mediante una brutal represión de llegar a  Managua para ir  a la Asamblea Nacional a  pedir la derogación de la ley vendepatria,  más conocida como la 840, del canal que nunca se construirá y solo es el pretexto para realizar el más grande robo de la historia.

El dictador  ordenó a su guardia personal que pusiera tranques y retenes y a cualquier costo detener a la población descontenta con su desgobierno.

Un alcalde servil mandó maquinaria pesada a destruir un puente, otro destruyó con tractores varios tramos de la carretera, muchos campesinos recibieron balazos de los antimotines, otros más están desaparecidos.

En el empalme de San Benito lentamente se realizaba una ampliación en un kilómetro de la carretera. El mismo día que obligatoriamente los marchantes del  norte y centro de Nicaragua tenían que pasar por ese lugar, amanecieron 30 máquinas y 120 operarios haciendo “el urgente trabajo”.

12 patrullas, 200 policías deteniendo y registraban  los vehículos y los antimotines que no se podían contar porque la mayoría permanecían ocultos.  Al día siguiente,  primero de diciembre,  las fuerzas represivas del Gobierno bloquearon las carreteras para impedir que la gente de los departamentos llegara a Managua para participar en otra marcha  contra la farsa electoral.
Pero toda la  maniobra de meter en miedo a la población no les dio resultado. Los que pudimos llegar y la población de Managua que ya despertó,  marchamos hasta la rotonda Rubén Darío para escuchar los mensajes de los líderes de la oposición. Quedamos convencidos que esta tiranía se hizo ley, tenemos derecho a rebelarnos. Cuando todo se pone oscuro es porque está cerca el amanecer.

Leopoldo Villalta López.

 

Protesta silenciosa

Abrumadora y demasiado evidente fue la masiva y más grande abstención en la moderna historia de las elecciones en Nicaragua,  el 6 de noviembre. Conservadoramente el porcentaje de abstención anduvo rondando el 80 por ciento, no menos de eso ya que todo mundo decía para qué ir a votar si ya las elecciones estaban arregladas y  eran  asignaciones para quienes fueran colaboradores de la mentira. En los vecindarios fue notorio el hecho que en todo el día nadie dejó su hogar para ir a votar.

El pueblo nicaragüense, cansado de tanta humillación y atropello del actual régimen y al no tener espacios para expresar su inconformidad sin miedo a represalias, se pronunció de la única manera que encontró hacerlo, sabiendo que nada iba a cambiar, evitando participar de un gigantesco engaño, cínico, descarado y sin escrúpulos a como se viene practicando en las elecciones anteriores desde al año 2008. En esta ocasión, el presidente ni se tomó la molestia de salir un solo día a hacer campaña. Hasta ahí llega su desdén y desprecio.

Este acto heroico y cívico sin precedentes fue una protesta silenciosa de las grandes mayorías decepcionadas del presidente y su gobierno totalitario y también contra la clase política que deambula en el escenario público, plagada de oportunistas corruptos, los mismos rostros del viejo pasado, quienes ya no representan a nadie ni el pueblo los reconoce como tales. Si ellos estuvieran en el poder, no serían mejores que Ortega.

Esta abstención fue un rechazo a todos ellos desde la voz del silencio en una ciudadanía harta, enojada, indignada, marginada, excluida y explotada de manera inmisericorde, pero a la vez quiere vivir en paz sin derramar sangre inútilmente para cambiar las cosas. Por eso la gente soporta con paciencia y deja pasar los desmanes y abusos del régimen, hasta que llegue el momento de tener la libertad verdadera para elegir un mejor destino.

No estamos solos, todos aquellos que no pueden hablar están presentes a nuestro lado para que hablemos por ellos al amparo de la ley y la verdad.

Un reconocido pintor norteamericano, Bob Ross, dijo que para apreciar la felicidad, es necesario experimentar tristeza. La oscuridad permite apreciar la luz. Un presidente dijo, en 1974, que cuando caminas por el valle más profundo de la derrota, solo así podrás apreciar la magnificencia de la montaña más alta.
En Dios confiamos siempre para que brille la justicia en nuestra patria.

Marlon José Navarrete Espinoza.

 

Obama: “Eso es una democracia”

En relación con el artículo de opinión publicado el 21 de noviembre recién pasado, escrito por el señor Max Lacayo hago el siguiente comentario: Si bien es cierto que muchos medios de comunicación mostraron enemistad y hostilidad por el señor Trump, me parece que esa actitud es claramente explicable por las continuas declaraciones que parecían propias de un cavernícola y no de un aspirante con las credenciales necesarias para ser un verdadero jefe de Estado. Comentarios sobre razas, mujeres, religión, inmigrantes, desposeídos, economía, relaciones internacionales, libertades individuales, etc., causaron una preocupación bien merecida por ser descabellados e insensatos no solo en Estados Unidos sino en todo el mundo.

Y si la mitad del electorado estadounidense se dejó “seducir” por estas barbaridades está perfectamente bien, están en todo su derecho de seleccionar al candidato de su preferencia, pero esto no los vuelve automáticamente poseedores de la verdad absoluta ni los exime de crítica, y que haya periodistas que traten de explicar el porqué del comportamiento de estos votantes está dentro del marco de lo aceptable y muy probablemente de lo necesario, nos guste o no.

Y esto, creo, también es democracia. La libertad de expresión, de todos los ciudadanos sin excepción, es de los asuntos más preciados y  es parte integral de las sociedades libres de corte occidental.

Ricardo Serrano Quant.

 

Villancicos antidrogas

Con el apoyo de diferentes casas comerciales en la ciudad de Matagalpa se están haciendo desde ya los preparativos correspondientes para que un grupo de ciudadanos notables con sus tradicionales trajes de San Nicolás,  previo a la Navidad suban a los cerros   donde están ubicados algunos barrios en los que hoy existen una muy buena cantidad de jóvenes que consumen drogas, particularmente en horas de la noche.

Estos ciudadanos notables con sus respectivos trajes saldrán desde el sitio conocido como El Familiar,  cantando villancicos con mensajes antidrogas y regalando implementos deportivos a los jóvenes drogadictos, para que  dejen el consumo de estupefacientes y se conviertan  en gente de futuro.
Salvador Pérez González.

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