No gastés, ¡hacelo vos!

Hoy quiero mostrarte que sí es posible resolver nosotros mismos ciertos desperfectos u obras en casa sin gastar de más.

Gisella Canales Ewest

En el día a día —y especialmente en la casa— se presentan desperfectos o bien la necesidad de hacer pequeños trabajos por los que la mayoría de veces pagamos. Hoy quiero mostrarte que sí es posible resolver nosotros mismos estas situaciones sin gastar de más y ahorrar más.

Personalmente una de las formas en las que siempre he ahorrado dinero es haciendo esto. Pintar la casa, reparar fisuras, arreglar el cielo raso, instalar cosas sencillas, impermeabilizar paredes o el techo, entre otras.

Mi forma de ver el asunto es sencilla: si puedo hacerlo yo, ¿por qué voy a pagar a otras personas por ello?

 

No obstante, mis tareas son sencillas, lo que no quiere decir que con un poco más de planeación no pueda crear obras más complejas, como lo hace Lubela Parrales, bloguera que desde pequeña observó con detenimiento a otros hacer trabajos de carpintería con el fin de replicarlos.

“Mi primer hazaña fue aprender a usar el taladro, me daba miedo el ruido, la vibración, que la broca se moviera y no hacer el hoyo donde era (me pasó) pero Néstor, otro trabajador que conocí después (un gran ejemplo porque durante toda la semana trabajaba en Masaya, y venía a la universidad en el fin de semana a estudiar ingeniería), me enseñó a usar un clavo de acero y con el martillo marcar ahí para hacer le orificio sin que se “bailara” la broca, eso y el nivel eran mis primeras herramientas ya en serio. Luego con el internet todo se hizo más automático, en el sentido que quería hacer algo y buscaba vídeos, instrucciones, foros… y fui perdiendo el miedo y ganando confianza”, comparte.

Lubela ha ido tomando práctica y recientemente elaboró para su oficina un escritorio, otro escritorio anidado y una mesa de centro. Entre materiales y el pago por corte de madera en promedio cada pieza costó un máximo de tres mil córdobas, un precio que jamás habría encontrado en alguna tienda o mercado pues se ahorró el pago de mano de obra, que usualmente es lo más caro.

“Llega un momento donde sentís claramente el ahorro porque ya tienes las herramientas y solo adquieres materiales”, comparte.

La bloguera recomienda ver vídeos tutoriales cuando se tenga dudas sobre algún procedimiento o bien si se buscan ideas, además de tomar lección de personas que saben más sobre lo que querrás crear o reparar. “Pensá en lo bonito que es cuidar de la casa y hacerlo en familia, no depender de alguien que llegue (que muchas veces cuesta encontrar en el momento de una emergencia)”.

«Si alguien quiere intentar, que inicie en cosas muy sencillas como reparar las llaves de la casa, tapar goteras del techo, y un taladro, eso sí es indispensable, sea para armar cosas, para instalar algo en la pared, es infaltable como el martillo, la llave ajustable, el nivel y el juego de desatornilladores».
Lubela Parrales, bloguera.

Como podés ver, hay tareas sencillas que podrías hacerlas vos y darle peso a tus pesos, como lo hago yo. Con la práctica y el tiempo podrías llegar a hacer creaciones más complejas como las de Lubela, quien prácticamente ha equipado cada rincón de su casa con sus obras.

*Editora de activos y asesora en finanzas personales.
gisella@delepesoasuspesos.com
www.delepesoasuspesos.com

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