La Inmaculada Concepción de María

De acuerdo con el doctor Edgardo Buitrago (q.e.p.d.), las fiestas de la Inmaculada Concepción se celebraban antiguamente en la Iglesia Blasona de Ávila, España, desde que el rey godo Sisenando ordenara en el año 663 d.C.

De acuerdo con el doctor Edgardo Buitrago (q.e.p.d.), las fiestas de la Inmaculada Concepción se celebraban antiguamente en la Iglesia Blasona de Ávila, España, desde que el rey godo Sisenando ordenara en el año 663 d.C. que se celebrara esta fiesta en toda España.

En Nicaragua, las Purísimas son iniciadas y desarrolladas por orden de los misioneros frailes franciscanos desde el siglo XVII, con las romerías en El Viejo y las Purísimas propiamente en el siglo XVIII.

Fue en 1562 que don Lorenzo de Cepeda y Ahumada, hermano de Santa Teresa de Jesús, llegó al Puerto de la Posesión, hoy El Realejo, con una imagen de la Virgen de la Concepción. De El Realejo pasó a Chamulpa, hoy El Viejo, buscando la protección de los frailes franciscanos que tenían su convento en dicha localidad.

Los habitantes de El Viejo fueron atraídos por la belleza de la imagen y llegaban a la Parroquia para admirar a la “Niña Blanca”. Pero don Lorenzo tenía que partir y empacó su bella imagen y se fue a El Realejo para embarcarse rumbo a Perú.

Cuando el barco se hizo a la mar, vino una tormenta y  tuvo que regresar al puerto para evitar un naufragio. De nuevo don Lorenzo se fue a El Viejo cargando la sagrada estatua de la Virgen de la Concepción. Parece que este hecho se repitió una vez más y el pueblo entero se volcó fervoroso a venerar a la Virgen e interpretaron “que la Virgen no quiere irse de El Viejo, la Inmaculada Concepción quiere quedarse”.

El pueblo ejerció una gran presión en don Lorenzo y este como fervoroso hijo de María, cedió “a los deseos de la Virgen”, donó la imagen al pueblo de El Viejo y según unos partió hacia Perú y según otros murió en El Viejo y allí se encuentra enterrado. La devoción a la Inmaculada Concepción creció enormemente y hoy es venerada en un bellísimo altar de madera, oro y plata donado por sus devotos por gracias concedidas.

De acuerdo con historiadores nicaragüenses, la celebración de la Gritería se inició en 1857 en la ciudad de León. Es una fiesta religiosa y folclórica. Nació en el llamado barrio de San Felipe de León. La novena se comenzó en la iglesia de San Francisco de la misma ciudad. Simultáneamente se celebraba en Granada y en El Viejo, donde existían misiones franciscanas.

La fiesta de la Purísima Inmaculada Concepción de El Viejo, patrona de Nicaragua, es celebrada con gran solemnidad en la ciudad del mismo nombre, iniciando un novenario el 28 de noviembre con novenas con derroche y alegría a las 6:00 p.m. y por las mañanas misas a las 6:00 a.m. y rezo del Santo Rosario. Las novenas concluyen el 6 de diciembre.

El 6 de diciembre es el día de la “Lavada de la Plata”, a las 9:00 a.m. se lleva a cabo la misa celebrada por el obispo de la Diócesis y varios sacerdotes de Nicaragua. A continuación la Virgen es bajada de su camarín entre vitoreo de su pueblo el cual hace fila para lavar los adornos de plata de la Virgen, venerarla y pagar sus promesas por los favores recibidos.

El 7 de diciembre se escucha en toda Nicaragua: ¡Quién causa tanta alegría, la Concepción de María!  Pidamos este 7 de diciembre porque la Virgen María ilumine a nuestros gobernantes y gobernados con un halo lleno de amor patrio, respeto de los unos para con los otros y que en nuestro suelo ya no ruja la voz del cañón.
El autor es abogado.

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