Jóvenes son ejemplo de cambio en Madriz

Aarón Antonio Vásquez Blandón es un ejemplo de cambio de vida en la comunidad de Santa Isabel, del municipio de Somoto, en Madriz, al haber abandonado años de actividad en las pandillas

Madriz

Jóvenes de comunidades pobres de municipios de Madriz concluyeron cursos de carreras técnicas en los CEAR del INPRHU. LA PRENSA/WILLIAM ARAGÓN

Aarón Antonio Vásquez Blandón, de 19 años, es un ejemplo de cambio de vida en la comunidad de Santa Isabel, del municipio de Somoto, en Madriz, al haber abandonado años de actividad en las pandillas, la adicción a las drogas y el alcoholismo para ser ahora un joven exitoso en el manejo de pequeños negocios y líder de cambio de otros muchachos más, a quienes apoya para que se inicien como emprendedores.

Vásquez Blandón comenzó el cambio de vida cuando hace algunos años técnicos del Instituto de Promoción Humana (INPRHU) de Somoto lo contactaron para que dejara las pandillas e ingresara a los cursos de habilitación técnica denominados Jóvenes y Agroindustria, que por meses recibió en uno de los Centros de Educación Alternativa Rural, conocidos como CEAR.

Aarón, quien meses después terminó graduándose junto con otros 109 jóvenes, de los cuales más de 30 estuvieron en pandillas, ahora forma parte del proyecto Jóvenes Constructores junto con cinco muchachos más en la producción de miel de abeja en su comunidad, donde cuentan con más de 12 colmenas que ya les han dado buenos ingresos económicos para terminar de costearse estudios de secundaria, mientras hacen planes para cursar carreras universitarias, además de mejorar el nivel de vida en sus hogares.

Dijo que a eso le añade los amargos sufrimientos que le causó a su “vieja” (madre), “porque era violento por los efectos del licor y las drogas como la marihuana. Ahora le doy mucha felicidad a ella y resto de mi familia y a la gente de la comunidad por el cambio que le he dado a mi vida”, apuntó.

Doña Gladys Cáceres, directora del INPRHU de Somoto, dijo que esa institución ha ayudado, junto con otros organismos, a cambiar la vida de más de 900 jóvenes en los últimos cinco años. “Estos muchachos reciben financiamiento para sus iniciativas de negocios y el compromiso es regresar el 50 por ciento de los fondos adquiridos con el objetivo de tener un fondo revolvente y financiar otras iniciativas”, dijo.

Más de 900 jóvenes beneficiados

Más de 900 jóvenes de comunidades de municipios como San José de Cusmapa, San Lucas, Somoto, Totogalpa y Telpaneca, en el departamento de Madriz, y de Mozonte, en Nueva Segovia, han cambiado sus vidas gracias a las iniciativas del Instituto de Promoción Humana (INPRHU) de Somoto, que a través de los 16 Centros de Educación Alternativa Rural (CEAR), los apoyan en carreras técnicas de producción en el campo y después les facilitan préstamos por alrededor de unos 2,000 dólares para crear pequeños negocios.

Ernesto Javier Meneses, de 18 años, de la comunidad somoteña de Santa Rosa, decidió hace un año abandonar las pandillas, el licor y la adicción a las drogas, y cursar carreras técnicas en los CEAR y ahora es todo un emprendedor de pequeños negocios. “Soy técnico de Agroindustria de Procesamiento de Frutas y Vegetales”, dijo.

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