Una frase muy conocida dice que el final de una etapa es el comienzo de otra. Este año 2016 está terminando para dar lugar al inicio del nuevo año, el 2017.
Muchas personas están de vacaciones, estos días ofrecen la oportunidad de reflexionar sobre el cuidado nutricional que ha tenido en el transcurso del año. Es bueno revisar lo que se propuso, en relación a alimentación y cuidado de salud al iniciar el año que termina. Es momento de hacer reflexión al respecto.
¿Qué logró cumplir? ¿Qué le ayudó a lograr ese cumplimiento? ¿Cuáles de sus propósitos no alcanzó? ¿Qué factores influyeron negativamente para alcanzar sus metas? Se trata de retomar lo que le sirvió y reformular lo que no dio resultado. Ya lo dice Henry Ford: “El fracaso es la oportunidad de comenzar de nuevo con más inteligencia”.
Con el siguiente ejemplo ilustraré lo que puede ser una revisión exhaustiva de lo que le hizo fallar. Supongamos que el propósito fue “establecer el hábito de desayunar saludable”. La persona del ejemplo considera que no logró desayunar en casa saludablemente y se siente frustrada. Esta persona acostumbra dormir después de la una de la mañana. Comparte vivienda con amigos, cada quien es responsable de comprar y preparar sus alimentos. Con frecuencia no hace compras el fin de semana para obtener los alimentos que requiere y comienza el día sin desayunar.
El fracaso no se debe a “falta de fuerza de voluntad”, lo que realmente falta es organizar la logística relacionada con la alimentación. Comprar el fin de semana porque entre semana no tiene tiempo. Establecer un horario para dormir más temprano a fin de levantarse para preparar el desayuno. Le conviene hacer preparaciones previas durante el fin de semana o las noches para agilizar las actividades matutinas y desayunar según lo que se ha propuesto.
Les invito a reflexionar con mucho detalle hasta encontrar el cuello de botella que le impide alcanzar sus propósitos de nutrición y salud. Anímese a comenzar de nuevo, recuerde que lograr cambios en su estilo de vida implica un proceso, no es un suceso.
Tal como he expresado en otras ocasiones: “Pequeños cambios conducen a grandes resultados”. He aquí una lista de ideas para proponerse mejorar su nutrición y salud durante 2017.
—Evitar el consumo de azúcar añadido, refrescos, jugos, gaseosas, postres y otros.
—Disminuir la ingesta de frituras y alimentos grasosos incluyendo galletas, reposterías, quesos.
—Comer pequeñas cantidades de grasa saludable como aguacate, aceite, semilla de marañón, maní, almendras, chía, linaza, ajonjolí y otras.
—Limitar el consumo de sal, no llevar sal a la mesa, evitar salsas y alimentos procesados.
—Seleccionar más alimentos ricos en fibra, aumentar el consumo de frutas y vegetales crudos, comer avena integral, pasta integral o arroz integral.
—Tomar más agua, 10 a 12 vasos al día.
—Practicar alguna actividad física suave a moderada por 30 minutos, tres o más veces por semana.
¡Reflexione, decídase, haga sus propósitos y tenga un feliz y saludable Año Nuevo!

