La roya también está en Carazo

Con las lluvias de diciembre de 2016 y en lo que va de enero, en Carazo, se ha dado un repunte de roya al igual que en el norte de Nicaragua, confirmó Aldo Rappaccioli, presidente del Consejo Nacional del Café (Conacafé).

roya

También en algunas plantaciones de café de Carazo se reportan algunos brotes de roya. En el norte los productores han manifestado preocupación por esta situación. LA PRENSA/M. GARCÍA

Con las lluvias de diciembre de 2016 y en lo que va de enero, en Carazo, se ha dado un repunte de roya al igual que en el norte de Nicaragua, confirmó Aldo Rappaccioli, presidente del Consejo Nacional del Café (Conacafé).

“Hay que estar atento y le pido a los cafetaleros de nuestra zona que no dejen que la roya termine nuestros cafetales”, exhortó.

Señaló que ese parásito se propaga en la ropa de los mismos cortadores o personas que atraviesan diferentes fincas, también por los vientos, entre otras causas.

“Aquí tenemos focos que hemos venido tratando y no le quitamos la mano de encima para poder tener bien las plantaciones”, expresó Rappaccioli.

Señaló que a consecuencia de las lluvias se vio afectada la producción del grano, porque se maduró antes de tiempo, se está cayendo y reventando.

Comentó que con ese café que está en el suelo podrían estar siendo afectados también por la plaga de la broca.

“Ese café hay que recogerlo, no hay que dejarlo en los cafetales, se debe de recibir los surcos para que quede limpio”, dijo.

Entre 1976 y 1977 en la finca Santa Elisa, situada en el municipio de Jinotepe, se dieron los primeros brotes de la roya y con el plan Conarca, que impulsó el Gobierno, se arrasó con las grandes plantaciones de café y diferentes especies de árboles maderables y frutales, cambiando así el ecosistema en esta región.

Diferentes formas de combatirla

El mejor producto para combatir la roya, según Rappaccioli, es el fungicida alto 10, pero dijo que también existen otros.

Sin embargo, Raúl Hernández, de la Cooperativa Agropecuaria de Diriamba (Coopad), dijo que esa enfermedad se puede combatir de una manera orgánica, usando la hoja de papaya que se fermenta en un término de 48 horas.

“Vos agarrás 20 hojas de papaya, las descomponés en un recipiente y echás 20 litros de agua, posteriormente la colás y por cada dos litros de esa sustancia se la echás a la bomba, ese es mi fungicida para controlar la roya”, sostuvo Hernández.

Rappaccioli comentó que otro de los problemas que también enfrentan es la migración de los cortadores de café hacia otros sitios en busca de otras fuentes de trabajo. “Yo, para el 2015, tenía 120 trabajadores y el año pasado 60”.

Muchos han vendido

La lata de café cortada en Carazo se paga a los obreros entre 55 y 60 córdobas y solo dos beneficios se continúan en pie. “El café lo llevan al norte a procesar y ese costo nos lo trasladan nuevamente a los productores”, sostuvo Aldo Rappaccioli, presidente del Consejo Nacional del Café (Conacafé). En este departamento existen 600 productores de café inscritos a dicha organización, pero muchos de ellos, por la mala cosecha y ataque de plagas y hongos, han venido vendiendo sus tierras.

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