Maduro huye hacia adelante

Carlos Alberto Montaner dice en su artículo semanal que publicamos este domingo, que el presidente de Venezuela Nicolás Maduro huye hacia adelante con los cambios que ha hecho en su gabinete de Gobierno.

“Fuga hacia adelante” es un concepto creado por Walter Cannon (1871-1945), científico de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, que en política se aplica a quienes pretenden solucionar un problema insistiendo en hacer  más de lo mismo que lo ha causado, con la absurda expectativa de que de esa manera podrán resolverlo.

Nicolás Maduro huye hacia adelante, porque la reorganización de su gabinete de gobierno no es para rectificar las erróneas políticas gubernamentales que han causado el desastre que sufre Venezuela, sino para insistir en esas mismas políticas. Por ejemplo, el cambio principal en el gabinete de Maduro es el nombramiento de Tareck El Aissami como nuevo vicepresidente de la república bolivariana. El Aissami es un político venezolano de origen libanés que ha sido denunciado internacionalmente de tener vínculos con grupos islámicos fundamentalistas y con el narcotráfico internacional. Pero además es uno de los cuadros más radicales del chavismo, obsesivo partidario de la represión como principal política de Estado.

El régimen de Maduro ha rechazado todas las leyes aprobadas por la Asamblea Nacional de mayoría opositora y democrática, cuya aplicación ayudaría a sacar a Venezuela de la terrible crisis   causada por la revolución bolivariana con sus confiscaciones de propiedades y otras medidas drásticas contra la economía de mercado.

En un aparente intento de mejorar la gestión del Estado por lo menos en algunas áreas económicas y administrativas, Maduro nombró como nuevos ministros a un par de personas con buena formación académica y sin antecedentes en el Gobierno. Pero aunque estos profesionales quisieran introducir  cambios positivos, nada podrán hacer porque la línea general de Maduro es insistir en las transformaciones revolucionarias socialistas; las mismas políticas irresponsables que los sandinistas aplicaron en los años ochenta en Nicaragua y la convirtieron en el país más atrasado de Centroamérica.

Venezuela es un gran país que tiene muchos recursos naturales, incluyendo las mayores reservas de petróleo del mundo, pero por culpa de la revolución bolivariana la gente carece de  abastecimiento hasta de medicina y comida y los basureros se han convertido en comedores populares.

La crisis de Venezuela solo se puede resolver con un cambio de gobierno y de  sistema. Para salir de la crisis es indispensable que el chavismo deje que gobiernen los que saben gobernar, que  Venezuela renuncie al socialismo bolivariano y la dictadura revolucionaria, que se devuelvan las propiedades a sus legítimos dueños, se restablezca la economía de mercado y se restauren el sistema político democrático y el Estado de derecho.

Insistiendo en hacer más de lo mismo —o sea huyendo hacia adelante— lo único que  logrará Maduro será terminar de convertir a Venezuela en un Estado fallido y provocar una salida violenta y catastrófica de la crisis.

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