Piezas arqueológicas de Ocotal regresan a su lugar de origen

Más de 2,400 piezas arqueológicas, restos óseos humanos que fueron descubiertos en San Antonio de Tejas en el 2010 y el informe del rescate arqueológico fueron entregados por funcionarios del Instituto Nicaragüense de la Cultura (INC) a las autoridades municipales de Ocotal.

piezas arqueológicas, Ocotal

Las piezas son expuestas en un espacio de la Casa de Cultura; sin embargo la municipalidad de Ocotal acondicionará un espacio en la Casa Hacienda para instalar el museo. LA PRENSA/A. LORÍO

Más de 2,400 piezas arqueológicas, restos óseos humanos que fueron descubiertos en San Antonio de Tejas en el 2010 y el informe del rescate arqueológico fueron entregados por funcionarios del Instituto Nicaragüense de la Cultura (INC) a las autoridades municipales de Ocotal.

La entrega la hizo el arqueólogo Bosco Moroney Úbeda. Las obras de protección de la cruz de concreto, que señala el sitio histórico de San Antonio de Tejas, situado en la periferia al norte de la ciudad de Ocotal, permitieron en el 2010 descubrir el sitio arqueológico con los vestigios precolombinos.

La historia ubica ahí presuntamente las ruinas del primer asentamiento español en Ocotal que se conoció como la Nueva Ciudad de Segovia o Segunda Reducción de Segovia a mediados del siglo XVII.

Las piezas habían sido trasladadas a Managua, pero fueron devueltas a la municipalidad y la Alcaldía ha iniciado el proceso de formulación de una nueva etapa del proyecto de exploración.

El arqueólogo Bosco Moroney Úbeda indicó que los estudios revelan los restos de una persona precolombina de estatus social alto y que data de 1,700 años. En ese sentido la teoría de que los primeros pobladores se instalaron en Ocotal en tiempo de la Colonia podría dar un giro a la historia de estas poblaciones del norte de Nicaragua.

Moroney Úbeda reveló que entre el material hay dos piezas completas que son parte de una ofrenda indígena, así como todos los tiestos que se encontraron en la excavación en San Antonio de Tejas, que fueron entregadas a la municipalidad “con el fin de incentivar a los gobiernos locales a que protejan su patrimonio cultural y rescaten su historia”.

Para el experto, “hoy en día se puede afirmar que San Antonio de Tejas (en Ocotal) fue el primer asentamiento prehispánico de la región norte de Nicaragua”. Recalcó que el valor de las piezas es cultura, no económico, porque son un patrimonio cultural de la nación.

Más de 2,400 piezas arqueológicas,  fueron descubiertas  en San Antonio de Tejas en el 2010. LA PRENSA/A.LORIO
Más de 2,400 piezas arqueológicas, fueron descubiertas en San Antonio de Tejas en el 2010. LA PRENSA/A.LORIO

Museo en Casa Hacienda

El hallazgo dio principio a la instalación de un museo con vestigios indígenas, precolombinos y coloniales encontrados en el sitio arqueológico de San Antonio de Tejas en un espacio de la casa de cultura (centro de la ciudad); sin embargo, la alcaldesa Xiomara Tercero anunció que la municipalidad acondicionará un espacio en la Casa Hacienda (costado este de Ocotal) para instalar el museo.

“Lo importante es que tenemos un patrimonio histórico cultural original y que nuestra idiosincrasia está plasmada en el sitio de San Antonio de Tejas, fue nuestro interés que retornaran las piezas para fortalecer el museo comunitario que está en vías de construcción”, destacó la alcaldesa.

En busca de la historia en Boaco

Un grupo de arqueólogos de la Universidad Estatal de California Long Beach realizarán durante tres semanas estudios arqueológicos en la comarca El Quebracho, Teustepe, con el fin de conocer un poco de la historia de la antigua población en esa zona.

“El área de Boaco no es muy conocida en términos de la prehistoria de la región, este lugar nos pareció interesante, porque parece tener una ocupación que data de los 700 d. C hasta los 1300 d. C. También hay varios montículos bien definidos, es obvio que había una población más o menos densa”, señaló el doctor Héctor Neff, a cargo de la investigación.

La investigación es realizada por 12 arqueólogos de la Universidad de California, dos arqueólogos nacionales del Instituto de Cultura y el arqueólogo boaqueño Edgar Espinoza.

Según Ermes Ramos, arqueólogo nacional, hasta el momento se han encontrado tiestos cerámicos (vasijas), restos de metate (piedras de moler), herramientas y láminas de obsidiana (rocas volcánicas).

Para el arqueólogo boaqueño Edgar Espinoza, la investigación trata de restaurar un poco la historia perdida de ese pueblo, que aparentemente tenía contacto con la zona del Pacífico del país.

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