Trece días han pasado desde que Arsenio Molina Jiménez, de 42 años, perdió su mano izquierda, producto de un machetazo que le propinó presuntamente Herlio José Jarquín Cortez, quien es temido por los antecedentes criminales, más cuando escapó de las celdas policiales de Jinotepe, desde 2014.
Molina es originario de la comunidad de Sontole, Diriamba. Es carpintero y agricultor, pero por su estado, no puede seguir trabajando, aunque de él dependen su esposa y dos hijos.
“Yo estaba aquí en mi casa con un chavalo y un amigo, parece que él (Herlio) se quería meter, porque la puerta estaba abierta, pero como una perra le ladró, no pudo y nosotros nos salimos a asomarnos. Él se corrió para abajo del camino y nos voló primero cuatro disparos, luego otros cuatro más, pero como se quedó sin tiros siguió corriendo”, comentó.
Explicó que él y sus amigos continuaron con la persecución y en un potrero el hombre los atacó. Refirió que en diciembre, el presunto delincuente ya había intentado ingresar a su vivienda. “Él me puso una pistola en el pecho, se me abalanzó y me pidió reales, pero forcejeé con él, andaba encapuchado y solo los ojos se le miraban”, dijo
Argumentó que el día que fue agredido, pudo ver el rostro de su agresor y luego supo su nombre por las publicaciones en medios de comunicación. En esta comarca, a las seis de la tarde, la gente tiene sus puertas cerradas. Varios se han organizado para hacer vigilancia.
