Carlos Fonseca Amador, el niño vende melcochas y poeta guerrillero

En su nuevo libro Carlos Fonseca y los intelectuales, el periodista Chuno Blandón revela la faceta desconocida de poeta del fundador del FSLN

El periodista Chuno Blandón da a conocer su nuevo libro Carlos Fonseca y los intelectuales. LAPRENSA/CARLOS VALLE

El periodista Chuno Blandón da a conocer su nuevo libro Carlos Fonseca y los intelectuales. LAPRENSA/CARLOS VALLE

Muchos no saben que el más buscado guerrillero de Nicaragua Carlos Fonseca Amador, fundador del FSLN, fue un niño descalzo pantalón chingo que vendió melcochas y periódicos.

En su juventud un estudiante brillante y poeta, devela el periodista Chuno Blandón en las páginas de su nuevo libro Carlos Fonseca y los intelectuales.


Tome nota

El libro Carlos Fonseca y los intelectuales será presentado el miércoles 22 de febrero, Centro Cultural Pablo Antonio Cuadra, a las 7:00 p.m. Entrada gratis.Este libro está disponible en Literato, Hispamer y Rigoberto López Pérez.

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Primo de Carlos

“Su mamá Agustina Fonseca y mi mamá Agustina Úbeda eran primas, él vendía melcochas en una planchita de aluminio por las calles y Plaza El Laborío, fue un personaje que marcó para siempre mi vida”, dice Blandón. También vendía periódicos en las calles de Matagalpa, el Rumores y La Semana Rotaria.

“La segunda vez que lo vi fue en el Instituto Nacional del Norte, él estaba en cuarto año y yo en primero”, recuerda Blandón. Para entonces Carlos, de 17 años, había fundado el Centro Cultural de Instituto Nacional del Norte (CCINN) y la revista Segovia, la cual fue su director. Algunos de sus artículos los publicó con los seudónimos, Carlofona y Cafeterías.

En este Instituto recibió la Estrella de oro, por haber sido el mejor alumno en los cinco años de estudio. Con el poeta Marcos Altamirano produjo en la radio el programa Musún de entrevistas culturales y de opinión, en este espacio rindieron un homenaje al músico clásico Luis Abraham Delgadillo, dice Chuno.

Los vanguardias en su pluma

En la edición No. 6-7 de 1955 de Segovia Fonseca Amador es presentado por Fernando Rivas, junto con Mercedes Prado y Raúl Leclaire, como “representantes de la poesía vanguardista, incipiente en el norte, espléndidamente germinal”, recuerda Blandón.

Es posible que existan otros poemas, cree Blandón. Al respecto dice que el profesor Guillermo Rothschuh Tablada en una entrevista con Carlos se refiere a un “rollo de poemas que nunca fueron publicados y cuyo destino se desconoce”.

Esta fue la época en que Fonseca Amador se inspiró y se vio influido por la corriente de la vanguardia, en las numerosas publicaciones de Segovia aparecen artículos sobre Pablo Antonio Cuadra, José Coronel Urtecho y Ernesto Mejía Sánchez.

“Él me reclutó como colaborador de su revista Segovia, y publiqué mi primer texto satírico Chunadas”, recuerda Blandón. También colaboraron Fernando Silva, Roberto Sánchez y Carlos Arroyo Buitrago.

En Managua frecuentó el círculo literario de Manolo Cuadra, donde asistían Emilio Quintana, Adán Selva, Juan Aburto y otros. Se entrevistó con Pablo Antonio Cuadra, José Coronel Urtecho e intentó reclutar a Ernesto Cardenal para que escribiera poemas a la revolución.

Biblioteca en el Goyena

Fue un ávido lector y promotor de la lectura. Entre sus libros preferidos, estuvieron los textos del materialismo ruso, la novela Viñas de ira (The Grapes of Wrath, 1939) de John Steinbeck, el Canto General de Pablo Neruda, y libros de Tomás Moro y Howard Fast, refiere Blandón.

Una vez propuso al ministro de educación, en una carta publicada en la revista Segovia, convertir las barberías en espacios de lecturas de libros educativos. Llegó a ser el fundador, junto con Rothschuh Tablada, de la biblioteca del Instituto Nacional Central Ramírez Goyena y luego su director.

Fonseca Amador inicia sus estudios de Periodismo en la Universidad de la Habana, Cuba, y realiza colaboraciones para la revista literaria Casa de las Américas, donde publica un trabajo sobre Darío y Gorki.

En vísperas del centenario de nacimiento de Darío en 1967 fue contratado por el profesor Edelberto Torres para que investigara aspectos desconocidos de Darío en bibliotecas de México, Costa Rica y Cuba, y que incluyó en su libro La dramática vida de Rubén Darío.

Un nicaragüense en Moscú

“Él iba a ser un buen poeta y un crítico literario, sin embargo cuando llega a la universidad de León, la muerte de Anastasio Somoza García a manos de Rigoberto López Pérez, en septiembre de 1956, le cambia el rumbo de su vida”, valora Blandón.

Carlos es apresado en Matagalpa, en tanto en León la Guardia Nacional catea su ropero, se llevan sus pertenencias y libros del poeta César Vallejo y de los novelistas, Emilio Quintana, William Faulkner y otros.
Al salir de la cárcel se marcha a Costa Rica y luego a Moscú al V Festival Mundial de la Juventud y de los

Estudiantes (1957), visita museos y teatros, al año siguiente publica su primer libro de viajes y reflexiones Un nicaragüense en Moscú.

Fonseca Amador nació en Matagalpa un 23 de junio de 1936 y murió un 8 de noviembre de 1976, en Zinica.

Escritos

Crónicas, artículos literarios, política, análisis históricos, mensajes, proclamas, entrevistas, resumen la escritura de Carlos Fonseca Amador:

Un nicaragüense en Moscú (1958)
Breve análisis de la lucha popular nicaragüense contra la dictadura Somoza (1960)
Desde la cárcel Yo acuso a la dictadura (1964)
Nicaragua Hora Cero (1969)
Sandino Guerrillero Proletario (1972)
Reseña de la secular intervención norteamericana en Nicaragua (1972)
Noticia sobre Darío y Gorki (1972)
Notas sobre la Carta-testamento de Rigoberto López Pérez (1972)
Crónica secreta: Augusto César Sandino ante sus verdugos (1974)
¿Qué es un Sandinista? (1975)
Notas sobre la montaña y algunos otros temas (1976)

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