Indígenas le dan seis meses de plazo al Gobierno

Para julio de este año la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua deberían haber desalojado a las más de 20 familias de colonos que se han asentado en territorios indígenas de Layasicksa e Isnawas, según el acuerdo firmado.

Representantes del Ejército y la Policía se comprometieron a desalojar a colonos de Layasicksa e Isnawas, con la compañía de indígenas miskitos en el territorio. De no hacerlo, comunitarios aseguran que se alzarán en armas.

Representantes del Ejército y la Policía se comprometieron a desalojar a colonos de Layasicksa e Isnawas, con la compañía de indígenas miskitos en el territorio. De no hacerlo, comunitarios aseguran que se alzarán en armas.

Para julio de este año la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua deberían haber desalojado a las más de 20 familias de colonos que se han asentado en territorios indígenas de Layasicksa e Isnawas, según el acuerdo firmado por líderes indígenas y autoridades el pasado 17 de enero.

“Se comprometieron a sacar a esa gente, saben dónde están, pero no saben cómo llegar y entonces nosotros los vamos a acompañar a las montañas y en los terrenos que se han tomado para que los saquen”, explica una fuente que prefirió omitir su nombre.

Esa fue la principal condición del pueblo indígena de Layasicksa e Isnawas para poder liberar a cuatro de los cinco colonos retenidos tras enfrentamientos por conflictos territoriales, ocurridos el 5 y el 6 de enero en esta zona del municipio de Prinzapolka, Región Autónoma de la Costa Caribe Norte.

¿Qué pasará si el Gobierno no cumple en el plazo acordado? “Si no hay saneamiento, habrá autosaneamiento porque no vamos a entregar nuestras tierras a colonos invasores. Así sea muertos los vamos a sacar. Así se derrame sangre de nuestro pueblo, nosotros los vamos a sacar”, sostuvo un líder indígena.

En dicho enfrentamiento murieron dos colonos, hubo varios heridos y cinco colonos quedaron retenidos en poder de los comunitarios. Uno de ellos escapó, pero los cuatro restantes sirvieron como rehenes en la negociación. Hubo una primera reunión el lunes 16, pero a falta de acuerdos se reunieron nuevamente el martes 17, cuando finalmente las autoridades aceptaron las condiciones de los representantes del pueblo indígena miskito de la zona, según detalles de un síndico del pueblo.

Relativa calma

Según las fuentes en la zona hay calma tras los acuerdos, pero tanto habitantes como líderes se muestran escépticos respecto al cumplimiento. Dicen tener documentos en su poder con los que denunciaron con nombres y apellidos a los involucrados en la venta ilegal de tierras indígenas a colonos.

Según las denuncias, estas familias además de asentarse en tierras indígenas por temporadas, luego venden estas propiedades a terceros o van avanzando en el terreno, despalando y convirtiendo bosques en pastizales adonde acarrean su ganado, desplazando a las familias miskitas y acabando con la fauna silvestre del lugar.

Gobierno bajo presión

Susana Marley, presidenta de la Comisión Técnica de la Sociedad Civil Comunitaria de Waspam, hizo un llamado al Gobierno para que aplique las medidas de protección y saneamiento en todo el territorio de la costa Caribe Norte.

“Están reaccionando porque hubo un enfrentamiento con muerte de colonos, nuestros indígenas han sido asesinados y no habían intervenido. Ahora con colonos en juego ellos acceden y deben cumplir; pero es todo el territorio el que está en conflicto por el despojo a los indígenas de sus tierras desde hace décadas”, señala Marley.

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