“No se entiende la vida cristiana, sin memoria”

El papa Francisco animó a los cristianos a ser valientes y a confiar en Dios, porque “Dios nos libra de la pusilanimidad, ese pecado que nos paraliza, que nos quita la esperanza, la valentía, la paciencia”.

El papa Francisco saludó a los peregrinos luego de la homilía, en la que reflexionó este viernes sobre la vida cristiana. LA PRENSA/ AFP

El papa Francisco saludó a los peregrinos luego de la homilía, en la que reflexionó este viernes sobre la vida cristiana. LA PRENSA/ AFP

El papa Francisco animó este viernes a los cristianos a ser valientes y a confiar en Dios, porque “Dios nos libra de la pusilanimidad, ese pecado que nos paraliza, que nos quita la esperanza, la valentía, la paciencia”.

Ese pecado, advirtió, “nos hace tener miedo de todo” y “nos quita la memoria del paso de Dios por nuestras vidas”.

El pontífice también recordó las palabras de la Carta de San Pablo a los Hebreos: “Hermanos, traed a la memoria los días pasados”.

“La memoria de los días del entusiasmo, del andar adelante en la fe, de los primeros pasos en la fe. No se entiende la vida cristiana sin memoria. No solo no se entiende, sino que no se puede vivir cristianamente sin memoria. La memoria de la salvación de Dios en mi vida, la memoria de los problemas de mi vida”, señaló el papa.

“Nos preguntamos: ¿de qué forma el Señor me ha salvado de estos problemas? La memoria es una gracia: la gracia de pedir”, explicó.

El papa exhortó a pedir: “‘Señor, que no me olvide de tu paso por mi vida, que no me olvide de los buenos momentos, tampoco de los malos, de la gracia de la cruz’. El cristiano es un hombre de memoria”.

Francisco destacó otro aspecto importante presente en la Carta a los Hebreos: la esperanza.

“La esperanza, mirar al futuro. Así como no se puede vivir una vida cristiana sin la memoria de los pasos dados, tampoco se puede vivir una vida cristiana sin mirar al futuro con la esperanza del encuentro con el Señor”.

Francisco señaló que “la vida es un suspiro, ¿verdad? pasa. Cuando uno es joven piensa que tiene mucho tiempo por delante, pero luego la vida nos enseña aquella expresión que decimos todos: ‘¡cómo pasa el tiempo! ¡Esta persona, que hace poco era un niño, y ahora se casa! ¡Cómo pasa el tiempo!’”.

El santo padre explicó que “todos somos pecadores, pero seguimos adelante con valentía y con paciencia. No nos quedamos quietos, cerrados, porque eso no nos hará crecer”.

Excedernos en la prudencia

El papa advirtió contra el riesgo de excedernos en la prudencia: “no arriesgarse, ser prudentes. Sí, es cierto, la prudencia, pero también te puede paralizar, te puede hacer olvidar la gracia recibida, te puede quitar la memoria, te puede quitar la esperanza porque no te deja avanzar”.

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