Instituciones de Microfinanzas de Nicaragua allanan el camino para captar ahorros

Instituciones de microfinanzas quieren que este año se quite prohibición para captar ahorros, para comenzar a prepararse de cara a ese paso. Además siguen de cerca los riesgos internacionales

Después de haber logrado un crecimiento sólido del 18 por ciento en 2016, que confirmaría su plena recuperación desde la peor crisis de mora sufrida en 2009, el sector del microcrédito espera este año allanar el camino para hacer realidad una de sus mayores aspiraciones: captar depósitos, comenzando por los ahorros de sus propios clientes.

Las primeras conversaciones y borradores para hacer una reforma a la Ley de Fomento y Regulación de las Microfinanzas (Ley 769) se están dando. La presidenta de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif), Verónica Herrera Balladares, admite sin embargo que no todas estarían listas para dar ese paso por lo que requerirían fortalecer sus capacidades para cumplir con las exigencias que implica convertirse en tenedores de fondos públicos.

Herrera adelantó que en las conversaciones que han mantenido con la Comisión Nacional de Microfinanzas (Conami) están abordando tres ejes esenciales: que haya gradualidad en la aplicación de la regulación del sector; que se dé facultad para que las instituciones de microfinanzas acepten ahorros de sus clientes, y tercero que se establezca una sola regulación para todas las instituciones que brindan los mismos servicios que fiscaliza la Ley 769.

Sobre el primer punto, la presidenta de Asomif señaló que están solicitando que debido a las asimetrías que existen dentro de las instituciones de microfinanzas, “entonces para ser inclusivos” se necesita que la exigencia en la aplicación de las regulaciones del sector sean graduales.

En el caso del visto bueno para captar depósitos, Herrera explica que sus clientes tienen baja capacidad de ingresos por tanto no logran cumplir las exigencias para abrir una cuenta bancaria, entonces permitir que las instituciones de microfinanzas lleguen a ese segmento poblacional ayudará a avanzar en la inclusión financiera en Nicaragua.

Fernando Guzmán, vicepresidente de Asomif, afirma que la idea es que este año se logre la reforma a la Ley 769, aunque eso no necesariamente implique que las instituciones comiencen a hacerlo, pero sí podrán trabajar hacia esa dirección.

Guzmán indicó que entre los retos que afronta el sector este año para dar ese paso está continuar inyectando tecnología en las operaciones para abaratar costos y “acelerar” el proceso de captación de ahorros.

De darle a las instituciones de microfinanzas esa facultad de captar depósitos, Guzmán considera que “se le dará al microempresario el derecho de ahorrar, porque si no ahorra con las microfinancieras va a seguir manteniendo el dinero debajo del colchón, porque no es cierto que trabajan con los bancos”, precisamente por la condicionalidad que exigen los mismos.

Abarataría el microcrédito

Entre el impacto positivo que el sector identifica si se les da finalmente esa facultad está en que el microcrédito, que hoy por hoy es caro por su naturaleza en materia de fondeo y riesgo, experimentaría un abaratamiento.

Solo basta con echar una mirada a países como Honduras y República Dominicana. “Esos recursos (los captados) se transforman en una disponibilidad para el mismo microempresario y darlos más baratos”, afirma.

Guzmán afirma que si bien ninguna de las instituciones de microcrédito está preparada para dar el paso, “lo importante es que la Ley no lo prohíba. No me voy a poner a hacer esfuerzos para captar depósito si la Ley me lo impide”.

Crear un respaldo

Pero darle esa facultad a estas instituciones implicará también crear una especie de Fondo de Garantía de Depósitos (Fogade), admite Herrera, por lo que señaló que este punto también está en la discusión preparatoria para la reforma a la ley que regula al sector.
¿Qué tan grande es el mercado de este segmento financiero? Solo las afiliadas a la Asomif, 24 de las 35 que están registradas en Conami, tienen a una clientela superior a los 400 mil. Su cartera crediticia es mayor a los 500 millones de dólares.

Por otra parte, el sector si bien vislumbra amenazas en los mercados financieros internacionales, de donde obtienen gran parte de su fondeo, la meta es que la industria crezca este año entre 18 y 19 por ciento, impulsado por distintos sectores como comercio y el sector agropecuario.

Gloria Ruiz, gerente general de ProMujer, afirmó que pese a la amenaza que representa el incremento de tasas de interés anunciada por la Reserva Federal de los Estados Unidos, la meta este año es crecer 12 por ciento, lo que implicará llevar el microcrédito a 6,500 personas, para sumarse a las 52,780 con la que cerraron el año pasado.

Incluso este año han puesto a disposición del mercado 5.5 millones de dólares para entregarse en crédito, los que se sumarían a los 22.46 millones de dólares de cierre de cartera crediticia 2016.

“Todo incremento en tasas genera un riesgo para nuestras instituciones sobre todo porque encarece los productos para las clientas y por ende impacta importantemente en el objetivo de mitigar pobreza, no obstante para la institución un aumento en el incremento de las tasas no necesariamente tiene un impacto a lo inmediato, esto estaría en dependencia de los plazos en que se han pactado los fondos actuales y debido a que la mayoría de estos están a largo plazo hay un atenuante en este riesgo”, afirmó.

Ruiz instó a mejorar el acceso del crédito a la mujer para continuar batallando contra la pobreza. Entre las medidas, sugiere “el fomento de oportunidades de negocio, educación financiera y empresarial, asegurar el dinamismo económico del país, mantener una estabilidad social. La creación de un historial crediticio y acceso a la bancarización básica”.

Más riesgos

René Romero, gerente general de Financiera Fundeser, afirma que una de las amenazas al microcrédito en Nicaragua es el impacto que pueda tener algún cambio en el DR-Cafta, tomando en cuenta que dentro de la cadena de actores de ese TLC con Estados Unidos hay clientes de esta institución. Esto a propósito de los cambios que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado con el TLC que tiene con México y Canadá.

Además Romero, si bien admite que “el mundo está en problemas más que nunca” es optimista y señala que aunque tienen por ley facultad de captar depósitos por ahora esta no será una opción. Se continuarán fondeando a través de colocación en la Bolsa de Valores y fondeadores internacionales. Para Romero un alza en la tasa no afectaría el costo del dinero que obtienen con fondeadores internacionales.

La meta de Fundeser este año es repuntar cuarenta por ciento en cartera neta crediticia. El año pasado fue del 51.4 por ciento.

En el caso de Micrédito, cuya gerente es Herrera, prevé un crecimiento del 23 por ciento e incorporar dos mil nuevos clientes. El año pasado esta entidad creció 27 por ciento con 12 millones de dólares en cartera y ocho mil clientes.