Hablemos del idioma: No más cosas ni chunches

Cuántas veces escuchamos decir: “Pásame ese chunche”, o “Siento una cosa rara en el estómago”. Hablar de esa manera es sin duda alguna, uno de los errores más comunes

Seamos claros

Cuántas veces escuchamos decir: “Pásame ese chunche”, o “Siento una cosa rara en el estómago”. Hablar de esa manera es sin duda alguna, uno de los errores más comunes que afectan la precisión y elegancia del lenguaje, pues esta mala práctica conduce a sustituir la palabra adecuada por cosa, algo o chunche.

Afirma Martín Vivaldi que “vivimos en pleno cosismo”, como parte de esa tendencia del menor esfuerzo al momento de pensar para designar el vocablo certero, preciso, entonces tal pereza mental conduce a que estas palabras se emplean cada día más Son un “comodín” que sirven para designar todo: sea material o inmaterial, simple o complejo, animado o inanimado.

¿A quién no le ha sucedido que en su hogar o trabajo alguien le diga —Coge el chunche ese—. Miramos alrededor y hay infinidad de objetos y sabemos a qué se refiere nuestro interlocutor.

El “cosismo” resta calidad a lo hablado o redactado. Solo se justifica algunas de sus formas cuando deben hacerse concesiones a la naturalidad. Vamos a demostrarles cómo podemos resolver esta falla de precisión con algunos ejemplos:

Eso es cosa suya. (Podemos sustituir cosa por asunto, preocupación, interés).
Ella hace muchas cosas bellas. (Podemos usar labores, creaciones, canciones, artesanías, obras, objetos).

Les voy a ofrecer unos ejercicios para que sustituyan la palabra imprecisa por un término exacto y digan adiós a cosa, chunche y algo. En la próxima columna les daré la respuesta.

Ella nos contaba cosas de su viaje.
¡Ay, hijo esas son cosas de la vida!
Trajeron algo para comer.
Llévese los chunches para escribir.
Esas cosas son para tocar música.
Se interpuso algo en el camino.
Llevará sus cosas al aeropuerto.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: