Infraestructura de salud cambia en Matagalpa

Una reciente inversión en el el Hospital Escuela César Amador Molina de Matagalpa, ahora permite que tenga un área para la atención oncológica

Una de las inversiones más importantes fue en 2013, de aproximadamente 49 millones de córdobas, para mejorar la Sala de Urgencias. LA PRENSA/LUIS E. MARTÍNEZ

Manteniéndose como un centro de referencia regional en el norte del país, el Hospital Escuela César Amador Molina (Hecam) en la ciudad de Matagalpa luce diferente, tras millonarias inversiones que permiten la atención en diferentes especialidades.

Aunque ya atendía a niños con cáncer en una sala pequeña, una reciente inversión —cuyo monto no fue precisado—, permite que ahora el Hecam tenga un área para la atención oncológica, también de adultos que requieren quimioterapias.

Desde junio de 2010 fue prohibido el ingreso de LA PRENSA a este hospital, una respuesta administrativa a la publicación sobre las condiciones en que se encontraba el centro: cucarachas merodeando por doquier, moscas retrasando cirugías, perros transitando por los pasillos, inodoros y lavamanos en malas condiciones, entre otras. Sus funcionarios tampoco brindan entrevistas a este diario.

Sin embargo, a partir de entonces, hubo cambios en el “rostro” del Hecam. Uno de los más visibles ocurrió en 2013, con una inversión de, aproximadamente, 49 millones de córdobas para mejorar la Sala de Urgencias. Ese mismo año, la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua lo certificó como Hospital Escuela.

En 2015 el hospital de Matagalpa fue rehabilitado y ampliado como parte de un proyecto que incluyó mejoras también en el laboratorio del Policlínico Trinidad Guevara (antiguo Hospital San Vicente), así como la rehabilitación del laboratorio de Epidemiología y del propio edificio del departamental Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais). Para entonces el secretario general del Ministerio de Salud, Enrique Beteta, dijo que la inversión total de esas mejoras fue de aproximadamente 130 millones de córdobas.

Un poco de historia

La construcción del hospital de Matagalpa comenzó durante la administración de Anastasio Somoza en 1978, mediante préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo, coinciden el historiador Eddy Kühl Aráuz y el exalcalde de Matagalpa, Frank Lanzas Tercero.

Sin embargo, la obra fue interrumpida por la revolución en 1979 y culminó después, durante el primer régimen sandinista, en 1984. El nombre del hospital fue dado en memoria a César Amador Molina, asesinado por la Guardia Nacional en 1978, cuyo cuerpo nunca fue encontrado.

Amador Molina tenía 25 años y era el hijo mayor de César Amador Kühl, el primer médico especialista en Neurología en Nicaragua, primer docente y formador de esta especialidad en el país y además fue el primer ministro de Salud tras el triunfo de la revolución en 1979. Amador Kühl murió el 28 de junio de 2014.

También en el San José

Desde que en el Hospital San José de Diriamba se incrementó el número de médicos generales y especialistas y a raíz de que se rehabilitó el quirófano, la atención en ese centro ha mejorado.

Sin embargo, no todos los medicamentos que se recetan están en farmacia. Karina Dávila está embarazada y el sábado, por una tos y gripe, decidió asistir a consulta al hospital público. “Me recetaron tres medicamentos y la muchacha de la farmacia solo uno me dio y no me dijo nada”, dijo.

Hazel Mendieta tuvo mejor suerte. Ella llegó con su bebé menor de 1 año y comentó que fue atendida en menos de una hora. Señaló que su hija tenía tos y que la nebulizaron inmediatamente.

El historiador Héctor Arguello comentó que en 1940 no había hospitales en Diriamba y que ante una enfermedad grave se tenía que viajar a Jinotepe.

Señaló que hasta 1950 una familia, de apellido Siero, fue la que donó el terreno para que se edificara el actual hospital, que en ese entonces era de una sola planta.

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