Ocotaleanos no aguantan hedor

Habitantes del sector sur de Ocotal no se imaginan desde cuándo ni por qué el sistema de tratamiento de las aguas negras o servidas está sin personal ni mantenimiento

Las pilas fueron construidas en los años noventa; sin embargo desde hace algún tiempo no hay presupuesto para su mantenimiento. LA PRENSA/A. LORÍO

Planta de tratamiento de aguas negras de Ocotal. LA PRENSA/A. LORIO

Habitantes del sector sur de Ocotal no se imaginan desde cuándo ni por qué el sistema de tratamiento de las aguas negras o servidas está sin personal ni mantenimiento, pero desde hace un poco más de un mes los tiene incómodos el mal olor fuerte y permanente que se desprende de las pilas sépticas.

La malla rota y llena de maleza de la parte frontal, la caseta de ingreso y el resto de la infraestructura en aproximadamente una manzana de tierra, se encuentran en el abandono total.

Susana Betanco comentó que todas las personas que viven a los costados y frente a las pilas sépticas en el barrio Monseñor Madrigal tienen meses de estar aguantando las 24 horas el mal olor que el lugar despide, y que es el primer contacto de todo el que entra a Ocotal.

En ese sentido solicitó a Enacal que contemple en su presupuesto el mantenimiento de esas pilas sépticas, porque no es saludable que el mal olor invada no solo a las más de 100 familias vecinas, sino también a los clientes de los restaurantes, comedores, clínicas, gasolineras, talleres, embotelladoras, entre otros negocios.

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Las pilas requieren de cal especial para su tratamiento y “es una responsabilidad exclusiva de Enacal asignar permanentes recursos para su mantenimiento”, indicó la exconcejal de la Alcaldía de Ocotal.

Recalcó que desconoce desde cuándo ese sistema está en abandono, porque en el invierno las lluvias diluyen los gases, pero desde hace un mes, aproximadamente, el mal olor ha empeorado en el sector.

Reconoció que no han ido a hacer el reclamo directamente a Enacal, pero no es correcto que los niños e incluso mujeres que palmean tortillas se expongan a esta situación.

Destapadas y rebasadas

Freddy Betanco argumentó que debido al descuido de la planta hasta vacas y terneros se han ido a las pilas, que muchas veces permanecen destapadas y rebasadas, que no solo generan mal olor, sino la proliferación de zancudos.

“No es saludable ni agradable para los ocotaleanos que los visitantes estén percibiendo mal olor en solo la entrada a la ciudad por falta de mantenimiento de las pilas, nos están haciendo quedar mal como ocotaleanos, es urgente mejorar esas condiciones, pero requerimos de voluntad de los funcionarios”, insistió Eduardo Mendoza, copropietario de una gasolinera.

Norberto Fajardo, gerente departamental de Enacal en Nueva Segovia, prefirió no brindar declaraciones a LA PRENSA, pero un funcionario de la institución manifestó que no hay presupuesto ni para mantenimiento ni para personal en la planta de tratamiento de las aguas servidas de la ciudad.

 

80
córdobas en concepto de conexión al alcantarillado sanitario se reflejan en los recibos de Enacal que llegan a los pobladores. Las pilas fueron construidas en los años noventa.

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