Bayardo Arce, el asesor económico de Ortega

Bayardo Arce fue un periodista y guerrillero que luchó a favor de los pobres. Hoy es empresario y el enlace entre el Gobierno y la cúpula empresarial del país. Unos dicen que está del lado de los más ricos, pero él dice que solo le sirve a su partido y al país.

Bayardo Arce, asesor económico del Ejecutivo nicaragüense. LA PRENSA / Archivo.

Bayardo Arce, asesor económico del Ejecutivo nicaragüense. LA PRENSA / Archivo.

De los nueve comandantes que gobernaron al país en los años ochenta, conocidos como Dirección Nacional del Frente Sandinista (FSLN), el único que aún está a la par de Daniel Ortega es Bayardo Arce Castaño. Del resto dos ya fallecieron, Carlos Núñez y Tomás Borge, y los demás están alejados de Ortega: Víctor Tirado, Henry Ruiz, Humberto Ortega, Luis Carrión y Jaime Wheelock.

Cuando el FSLN perdió el poder, en 1990, Arce se mantuvo fiel a Ortega, quien prácticamente se había adueñado del partido. Y esa misma fidelidad la ha mantenido a través de los últimos 16 años, explica la comandante guerrillera Dora María Téllez.

Los nueve comandantes de la revolución sandinista de los años ochenta. En medio, Eduard Shevardnadze, canciller soviético. LA PRENSA/ ARCHIVO PERSONAL/ ÓSCAR NAVARRETE

Con quién Arce no tiene buenas relaciones, ahora, es con Rosario Murillo, la esposa de Ortega. Pero no siempre fue así, antes eran muy amigos.

Un excompañero de vida de Murillo, el veterano periodista Annuar Hassan, recuerda que él, Murillo y Arce eran buenos amigos y Arce visitaba la casa de la pareja a finales de los años 60, cuando los tres trabajaban en el Diario LA PRENSA.

Hoy se les ve sonriendo en público, pero en privado no se llevan bien. “Rosario no lo tolera. Arce irrita a Rosario”, dice una fuente del sandinismo que prefiere el anonimato. “Es que Murillo no es fácil, es de un trato incómodo”, explica el comandante Henry Ruiz.

Bayardo Arce y Rosario Murillo no tienen buenas relaciones en privado. LA PRENSA/ ARCHIVO

Aún así, cobijado bajo un cargo con rango de ministro, el de asesor presidencial para asuntos económicos y financieros, Arce muestra su poder de vez en cuando y es uno de los pocos funcionarios públicos que habla ante los medios en representación del Gobierno. “Bayardo es de la antigua Dirección Nacional (del FSLN) y esa raíz le da una autoridad política o moral que no tienen otros, no lo hace ningún ministro porque es un gabinete de mudos”, expresa Ruiz.

UN REVOLUCIONARIO “MILLONARIO”

Una de las críticas que menos admite Arce es de que pasó de ser un revolucionario, que luchó por la liberación de un pueblo de una dictadura, a convertirse en un empresario y que ahora solo se maneja en lo más alto del círculo empresarial del país.

En su libro La revolución perdida, el padre Ernesto Cardenal dice que en la época revolucionaria no había millonarios pero después de lo que se llamó “la piñata” sí había y entre ellos mencionó al comandante Arce. Como “la piñata” se le conoció a la transferencia de miles de viviendas y terrenos del Estado, mediante las leyes 85 y 86, a los inquilinos que las habían habitado por años. Las principales beneficiadas fueron personas allegadas al FSLN.

A Bayardo Arce se le considera uno de los hombres más ricos de Nicaragua. LA PRENSA develó en 2009 que el comandante levantó una hermosa mansión en un alejado y tranquilo paraje ubicado al sur de Managua, contiguo al camino que lleva hasta San Isidro de la Cruz Verde. La extensa propiedad tiene dos entradas. Una por el camino al que se ingresa a San Isidro y la otra unos 300 metros al sur del colegio Mont Berkeley. La mansión tiene unos 800 metros cuadrados de construcción. El valor estimado del inmueble es cercano al millón de dólares.

 

(Bayardo Arce) anda en un carro de 90 mil dólares, tiene apartamentos y grandes edificios en Los Robles y es el mayor importador de arroz desde Estados Unidos”. Herty Lewites (q.e.p.d.), en enero de 2005, en declaraciones publicadas por la revista Envío y el Diario LA PRENSA

A pesar de que era uno de los nueve comandantes, en los años 80 Arce nunca fue nombrado ministro de alguna cartera. En 1980 estuvo como presidente del Consejo de Estado, algo así como el Congreso o la Asamblea, pero solo fue durante unos meses y fue sustituido por Carlos Núñez. A partir de entonces Arce fue el encargado de los asuntos de la organización del partido. Se desempeñó como coordinador de la Comisión Política del FSLN.

Bayardo Arce escucha un discurso de Daniel Ortega en los años 80. Le acompañan en la imagen Sergio Ramírez, Humberto Ortega y Henry Ruiz. LA PRENSA/ ARCHIVO PERSONAL/ ÓSCAR NAVARRETE

“Bayardo es estudioso, inteligente y con una gran capacidad organizativa, tiene grandes habilidades para organizar”, dice la comandante guerrillera Dora María Téllez. Los excompañeros de Arce, en la lucha contra Somoza, reconocen que el ahora asesor presidencial fue muy importante en la organización de la guerrilla urbana en el Frente Interno y otros frentes de lucha. Y en las elecciones de 1990 Arce fue el jefe de campaña del partido rojinegro.

Cuando el FSLN pierde el poder, Arce era el encargado de los negocios del partido y uno de sus mejores amigos, el hasta hace poco canciller Samuel Santos, era el administrador de los bienes del partido. Ahí Arce cobra protagonismo en lo que fue “la piñata”.

De Santos y Arce se dice que son socios propietarios de un hotel capitalino y otros negocios. La revista DOMINGO llamó a Santos para consultarle. “Somos compañeros de guerrilla, compañeros de gobierno, hemos sido muy amigos”, fue lo único que dijo el excanciller.

El ya fallecido exministro de la Presidencia de doña Violeta Barrios de Chamorro, Antonio Lacayo Oyanguren, relata en su libro La difícil transición nicaragüense que Arce y Santos llegaron hasta donde él para mostrarle propiedades del FSLN que querían legalizar. “Les sugerí utilizar los canales institucionales”, escribió Lacayo.

Arce no quiso hablar con la revista DOMINGO para este reportaje. Se le buscó por teléfono y también en la oficina que tiene a escasos metros de la Secretaría del FSLN que actualmente funciona como Casa Presidencial. Una asistente de él llamó a LA PRENSA y dijo: “Él (Arce) me pidió que le transmitiera que no está interesado que se publique ningún perfil de él y la verdad es que mucho menos en el Diario LA PRENSA (risas). Agradece mucho la intención pero me pidió que le transmitiera el mensaje”.

Bayardo Arce siempre se ha mantenido fiel a Daniel Ortega, desde la derrota electoral de 1990. LA PRENSA/ ARCHIVO

En el pasado Arce ha explicado sobre “la piñata”. “Entregamos tierras a los campesinos y no nos apuramos en la titulación y registro”, dijo en el 2003 al diario costarricense Al Día. También dice: “Cuando perdimos las elecciones, agarramos todo lo que no habíamos entregado al Estado y organizamos un patrimonio y lo tratamos de hacer funcionar en una gestión empresarial. A mí me tocó supervisar eso. Para decirlo en términos nicaragüenses, yo era el hombre de los reales del partido. Y de ahí empezaron a decir que yo era el que tenía los reales… Tal vez de ahí proviene esa percepción errónea que pueda tener Ernesto (Cardenal) de que soy millonario”.

Una de las sociedades que se le atribuyen a Arce es la de Agricorp, una distribuidora de la cual se dice en algunos momentos ha tenido el monopolio del arroz. Pero Arce también niega vínculo con esa empresa. “El que está metido en ese negocio es mi cuñado, Amílcar Ibarra”, ha dicho. Amílcar Ibarra es hermano de la esposa actual de Arce, Amelia Ibarra Brogden.

Además de que en los años noventa Amelia Ibarra fue directiva del equipo de beisbol Bóer, a ella se le ha vinculado con un fastuoso edificio en colonial Los Robles. Una investigación del Diario LA PRENSA, en mayo del 2005, muestra que Ibarra representaba a la sociedad que manejaba el inmueble, valorado en ese entonces en 2.5 millones de dólares.

Arce sí admitió ante el periódico costarricense que ha hecho algunas inversiones para asegurar el futuro de su familia. “Yo me he dedicado fundamentalmente a la política y soy diputado desde 1997. Esta actividad no me permite dedicarme a los negocios. Entonces, cojo mi dinero, lo que gano, hago un plan de ahorro y voy guardando y cuando ya tengo cierta plata, busco a dónde irla metiendo, así es la vida de uno”, dijo.

En 1998, ante un medio televisivo, Arce dijo que regalaba lo que ganaba en ese entonces mensualmente como diputado, unos 30 mil córdobas.

EL “RAZONERO” ENTRE EL GOBIERNO Y EL COSEP

Cuando Daniel Ortega regresó al poder en 2007, poco después se reunió con los empresarios y estableció un acuerdo no escrito con ellos. Según cuenta Henry Ruiz, lo que Ortega les dijo a los empresarios fue más o menos que él iba a dejar que ellos se dedicaran a hacer sus negocios, pero que lo dejaran a él hacer la política del país.

Ruiz explica que no le gusta hablar de individuos porque la colectividad es la que empuja la historia de un país, pero indica que sí es verdad que Ortega le designó a Bayardo Arce el papel de que funcionara a la perfección ese acuerdo con la empresa privada. “Una vez que se estableció la estructura, Bayardo pasó a asesor (presidencial) para darle un nombre, pero él es el enlace más importante de ese acuerdo (Gobierno-sector empresarial)”.

Bayardo Arce y el presidente del Cosep, José Adán Aguerri, se han convertido en buenos amigos. LA PRENSA/ ARCHIVO

Los empresarios del país se expresan muy bien de Arce. “Independientemente de lo que se pueda opinar políticamente, (Arce) es un hombre de búsqueda de soluciones y se necesita eso en este país”, dice el presidente de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif), Fernando Guzmán.

“Es un interlocutor del Cosep (con el Gobierno), ha hecho un esfuerzo por manejar ese diálogo difícil. Le tocó a él iniciar este diálogo donde había mucha desconfianza y ha sido exitoso en manejarlo”, expresa el presidente de la Cámara de Energía, César Zamora.

Quien mejor explica el papel de Arce en la actualidad es el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri. Según el líder empresarial, Arce no solamente ha servido de enlace entre el Gobierno y el Cosep sino que también ha sido muy útil atendiendo problemas particulares de las empresas con la Dirección General de Ingresos (DGI) y la Dirección General de Aduanas (DGA). “(Bayardo Arce) es una persona con un valor importante dentro de este esquema para que tenga resultado”, dice Aguerri.

De Bayardo se dice que es en parte bufón y en parte prepotente. Quienes más sufren sus groserías son los periodistas, quienes se quejan de las respuestas que les da el comandante Arce. A pesar de ser periodista, Arce la emprende contra su gremio. De hecho Arce impulsó una ley que se conoció como Ley Arce, que intenta afectar las exoneraciones a los medios de comunicación del país. Esta ley está recurrida de amparo.

“Arce es un hombre que no sabe manejar sus emociones. Como personaje público, como empresario, debería de tener más educación. ¿No ves cómo trata a los periodistas? Si hay alguien que trata con desprecio a los periodistas ese es Arce. Los hace sentir en público cómo que preguntan estupideces. Arce llegó a tener dinero pero no educación”, dice una persona que pidió el anonimato.

A Bayardo Arce Castaño se le conoce como un funcionario a quien le gusta irrespetar a los periodistas, a pesar de que él fue periodista en los años sesenta y setenta del siglo pasado. LA PRENSA/ ARCHIVO

Alguien a quien Arce no tolera es a la expresidenta de Enacal, Ruth Herrera. Al ser consultada sobre esa rivalidad, Herrera mencionó que ella le recuerda “cosas que él no quiere recordar”. “Yo lo conocí cuando él vivía en el barrio Santa Julia, un barrio humilde, y yo en la Luis Somoza, hoy la 10 de Junio. Era un luchador social. Yo prefiero quedarme con la imagen de él cuando era joven, un luchador social”, explica Herrera.

Otros opinan que Arce es jocoso. El presidente del Cosep dice que el carácter de Arce es lo de menos porque toda persona tiene una parte amable y otra irritable. “Todos los seres humanos tenemos la doble faceta, en mi caso es igual”, dice Aguerri.

“Al principio era más difícil (la relación con Arce), entrábamos a reuniones tensas. Hoy son técnicas, profesionales, el elemento personal ha quedado desplazado. Hemos tenido ocasiones en que las contraposiciones han llevado a encuentros muy fuertes. En otras hemos logrado alcanzar acuerdos de una forma rápida”, añade Aguerri.

El exdiputado opositor Enrique Sáenz considera que el éxito de Bayardo Arce se debe a que es un gran empresario y entiende muy bien los estados de pérdidas y ganancias, que a menores salarios mayores utilidades. “Sobre todo, entiende muy bien las ventajas de hacer negocios al amparo del poder del Estado, los privilegios de ser empresario rentista y el discreto encanto de la burguesía. En consecuencia, mientras goce de la confianza de Daniel Ortega, es el interlocutor idóneo de la cúpula empresarial del país”, expresa Sáenz.

La comandante guerrillera Dora María Téllez señala que Arce, como empresario, tiene interés de estar viendo los temas económicos desde su cargo de asesor presidencial para asuntos económicos. “Ese nombramiento le gusta porque le permite el vínculo con otros sectores empresariales, le sirve como plataforma de negocio”, dice Téllez.

Desde la óptica de Arce, él solo está apoyando a su partido y al país desde el sector económico. A El Nuevo Diario le dijo en 2009: “El aporte que yo le doy al Frente Sandinista y a su gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional es trabajar por la buenandanza de la economía y contribuir con los cuadros del Gabinete Económico… para que las cosas marchen bien por el bienestar del país”.

VIDA DE PERIODISTA

El padre del comandante Bayardo Arce Castaño, Guillermo Arce, era periodista y de ahí le vino lo de estudiar periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN). Al padre de Arce, que era antisomocista, lo vapulearon unos somocistas en 1957 y murió. Arce quedó con un rencor contra el somocismo.

El periodista Annuar Hassan lo conoció cuando Arce entró a trabajar en LA PRENSA en el año de 1968. Tuvo cierto éxito como periodista de política y con coberturas del congreso. Pero a veces participaba en las protestas contra el régimen de Somoza y el diario oficialista Novedades utilizaba eso para atacar a Pedro Joaquín Chamorro.

“El redactor de La Prensa, Bayardo Arce, encabezaba las protestas contra el Gobierno aconsejado o inducido por el director de La Prensa…”, recuerda Hassan que se escribía en Novedades. Hassan también recuerda las tardes y noches de bohemia que pasó con Arce, ya que, como a la mayoría de los periodistas, les gustaban los tragos.

Arce se fue de LA PRENSA y estuvo un tiempo como catedrático de periodismo. Pero luego se fue a la clandestinidad. Conocido como “Chepe León”, en 1977 llegó a ser miembro de la Dirección Nacional del FSLN.

AL RESCATE DEL BÓER

Cuando el exdirector general de Ingresos, Byron Jerez, se fue de la directiva del Bóer, el equipo quedó en crisis y casi no participa en el campeonato de beisbol. Pero Bayardo Arce entró a la directiva del equipo y lo rescató, recuerda el también dirigente deportivo Ajax Delgado.

No fue la primera vez que Arce estuvo en la directiva de un equipo de beisbol. En los años ochenta los comandantes apoyaron a diversos equipos de beisbol y Arce ayudó al equipo de la Costa Atlántica, junto a Lumberto Campbell.

Sandy Moreno recibe el uniforme del Bóer de manos de Bayardo Arce. LA PRENSA/ ARCHIVO

El insigne jugador del Bóer, Nemesio Porras, recuerda que Arce lo nombró gerente de los Indios entre 2006 y 2010 y nunca tuvo problemas con él. “Le gusta escuchar a quienes sabe que tienen conocimientos técnicos de beisbol”, dice Nemesio, a la vez que indica que Arce trata a todos los peloteros por igual.

Según Ajax Delgado, Arce, quien en su juventud jugó tenis, también ha apoyado el futsala y el atletismo y además apoyó a Julio Rocha para la construcción del Estadio Nacional de Futbol. Desde la Asamblea apoyó la creación de la ley de deporte.

El comandante Bayardo Arce Castaño, hoy devenido en acaudalado empresario, se ha mantenido fiel a Daniel Ortega, a pesar de las discrepancias que tiene con Rosario Murillo. LA PRENSA/ ARCHIVO
El comandante Bayardo Arce Castaño, hoy devenido en acaudalado empresario, se ha mantenido fiel a Daniel Ortega, a pesar de las discrepancias que tiene con Rosario Murillo. LA PRENSA/ ARCHIVO

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