Esposo de mujer quemada: “Que los dejen que se sequen en la cárcel”

“Que los dejen que se sequen en la cárcel”. Así reaccionó Reynaldo Peralta, dos días después de perder a su cónyuge Vilma Trujillo García

Reynaldo Peralta. LA PRENSA/W. NARVÁEZ

Reynaldo Peralta. LA PRENSA/W. NARVÁEZ

“Que los dejen que se sequen en la cárcel”. Así reaccionó Reynaldo Peralta, dos días después de perder a su cónyuge Vilma Trujillo García, a quien el pastor Juan Gregorio Rocha Romero y cuatro personas más, supuestamente, lanzaron atada a una hoguera para que fuera “purificada”.

El hecho ocurrió en la comunidad El Cortezal, municipio de Rosita, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte (RACCN).

“Yo confiaba en ellos”

“Yo confiaba en ellos ¡y qué diablos! Si era el mero diablo que andaba detrás de mí”, expresa Peralta al referirse a los detenidos.

Al tiempo que agrega: “Mire, yo confiaba en ellos, porque ellos me decían cuando no llegaba (a la iglesia), ‘mire, hermano, confíe en Dios, mire que aquí es la salvación’”.

Por el crimen en contra de Trujillo García, la Policía detuvo al pastor de la iglesia Visión Celestial, de las Asambleas de Dios, Juan Gregorio Rocha Romero, Esneyda del Socorro Orozco Téllez, de 25 años; Franklin Jarquín Hernández, de 28, así como Tomasa y Pedro José Rocha Romero, de 24 y 26 años, respectivamente.

Lea además: Fanáticos religiosos amenazan de muerte a familia de mujer quemada

Un día antes de que Trujillo García fuese lanzada a la hoguera, Peralta escuchó a su cónyuge decirle a varios de ellos —que supuestamente pretendían “liberarla” porque estaba endemoniada—: “Ustedes no están preparados para que me liberen, demonios”.

Los demonios que los “Hermanos” le atribuían

El viudo dijo que lo anterior lo escuchó a través de una rendija de las paredes de la iglesia cuando pretendió visitar a su cónyuge un día antes del trágico hecho, pero sus hermanos de religión se lo impidieron.

Los demonios que los hermanos de congregación de Peralta le atribuían a Trujillo eran de que “a ella se le metía una locurita, que tiraba besos, que hacía cejitas y cosas así, que decía amorcito”, comenta el viudo, quien reitera: “Cómo no (así es), por eso decían ellos que estaba endemoniada, figúrese”.

El pastor Juan Gregorio Rocha Romero (camisa rosada), Franklin Jarquín Hernández y Pedro José Rocha Romero serán acusados por la muerte de Vilma Trujillo García, quien fue lanzada a una hoguera para “purificarla”. LA PRENSA/J. GARTH

Lea además: Pastor: “Estaba endemoniada y cayó en el fuego”

Peralta confirma que lo han amenazado y a su familia también. No obstante, no revela quiénes e indica que mantendrá la acusación, así como su demanda de justicia. Sobre todo porque están las sospechas de violación contra la víctima que, a su criterio, también debe ser esclarecido.

Le impidieron verla

El viudo relata que un domingo él intentó ingresar a la iglesia para ver a su cónyuge, con la que se había “juntado” hace unos cuatro años, el mismo tiempo que tenían de congregarse en esa iglesia, pero uno de los que ahora está acusado se lo impidió y no le permitieron platicar con ella.

“Me dijeron que yo no podía estar ahí porque me iba a impactar también el demonio”, recordó Peralta. Pero él les dijo que no creía que el demonio lo “impactara”.

Le puede interesar: Joven lanzada a una hoguera estuvo atada y en ayuno durante seis días

Agregó que no pudo hacer nada para ingresar a ver a Trujillo García, por lo que ese día se retiró para ir a ver a la niña de 2 años, fruto de la relación que mantuvo con la joven. Después se fue a buscar a “un orador” que ayudara a su cónyuge, pues “me puse a pensar: tengo que ir a buscar a otro que esté preparado para verla liberada”.

Mientras el hombre se disponía a cavar la tumba donde este jueves sepultarán el cuerpo de la joven, entre la Cruz de Río Grande y San Pedro del Norte —de donde son oriundos—, señala que no sabe explicar la indignación que siente y demanda que a los detenidos les apliquen todo el peso de la Ley, pues él nunca pensó que sus hermanos de religión fuesen a cometer ese crimen.

“Mire, yo lo les decía: ‘no es endemoniada que está esta mujer’. Yo así he visto mujeres locas, siempre me decían que con ayuno y oración sale toda enfermedad (…), pues yo decía, la van a liberar”, destaca Peralta, de hablar sencillo y con dificultad para relatar lo vivido.

Puede leer: Mujer lanzada a una hoguera sin posibilidad de vivir en Rosita

El hombre comenta que cuando regresó de buscar “al orador” se encontró con que “el daño ya estaba hecho”. Lo que supo él fue “que la habían empujado al fuego y que luego la dejaron cerquita de un monte grande, que solo la acompañaba un mosquero”. Ahora dice que con esa desgracia, “me quitaron la mitad de mi vida”.

Indignación en Rosita

El caso de Vilma Trujillo García ha indignado a los habitantes de Rosita, señala Miurel Gutiérrez, del organismo AHV Colectivo Gaviota. Debido a que el colectivo es reconocido en el municipio, ella dice que la gente les preguntan qué es lo que saben del caso y les piden que hagan lo posible por que los involucrados sean condenados.

La gente de Rosita ha manifestado “que son actos aberrantes, que eso no puede ser, que ni que estuviéramos en el tiempo de las brujas”, dijo Gutiérrez, quien apunta que el caso de Trujillo ha hecho recordar a los lugareños un caso anterior, ocurrido hace unos 12 años en una comunidad de nombre Pueblo Santo, cercana a El Cortezal. Ahí una buena parte de las mujeres del lugar supuestamente fueron violadas por un pastor. Expresó que según lo denunciado en ese momento, el pastor mandaba a los hombres a trabajar al campo y él se quedaba supuestamente “purificando” a las mujeres. Cuando lo denunciaron el pastor huyó y no fue castigado. Para Gutiérrez, estos casos son el resultado del abandono institucional de esas zonas remotas del país.

Lea también: Víctimas de violencia en la indefensión

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: