Bobos o vivianes

¿Alguien habrá acariciado por su mente la peregrina idea de que el danielismo o el rosarismo vaya a soltar la Alcaldía de Managua?

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Querida Nicaragua: Ya se arregló todo, se comenzó a arreglar con la llegada del celebérrimo doctor Almagro, sordo ante los argumentos de la oposición y oído muy alegre para escuchar a la pareja gubernamental. Todo muy bien.

De acuerdo con ciertas actitudes, artículos de opinión y análisis de muchos el asunto es altamente positivo al dar don Daniel el primer paso: permitir observadores (acompañantes) de la OEA en las próximas elecciones municipales de fin de este año. Hemos triunfado, dicen unos. Es magnífico dicen otros. Vamos a ganar estas municipales y nuestro triunfo es seguro, dicen los más entusiastas.

Me parece estar leyendo a los analistas de El Bejuco que dirige en Acoyapa el doctor y magnífico amigo León Núñez. Este es el primer paso, dicen, pero hemos comenzado la lucha y pronto les darán su personería jurídica a varios partidos y estas municipales no nos las quita nadie.

¿Alguien habrá acariciado por su mente la peregrina idea de que el danielismo o el rosarismo vaya a soltar la Alcaldía de Managua?

¿Y alguien habrá pensado que por arte de magia, por haber venido Almagro, el rey de la paciencia, don Roberto Rivas se va a volver honorable, honrado, va a guardar todas las mañas y los trucos fraudulentos que ha usado en las últimas elecciones y va a permitir que la oposición verdadera, si es que la hay, esté presente en todas las juntas revisando y evitando las tropelías de siempre?

¿Y han pensado que todo el Consejo Supremo Electoral se volverá una institución respetable y terminará con la costumbre de negar sus cédulas a los muchachos que no pertenecen a la Juventud Sandinista y que cumplieron 16 años, y dejará de repartirlas como cartas de naipe a domicilio a los jóvenes pertenecientes al partido de gobierno?

¿Y piensan acaso que los partidos de oposición, (si acaso los hay) van a poder obtener espacio para su propaganda en los canales 2, 4, 6, 8, 10, 11, 13 y en el centenar de estaciones de radio usurpadas al pueblo por el partido de gobierno?

¿Y piensa alguien que no estorbarán a la noble gente del Caribe, tan nicaragüenses como todos nosotros, cuando venga por miles a manifestarse en Managua pidiendo elecciones libres en las regiones del Caribe?

El problema de Nicaragua no se resuelve permitiendo elecciones municipales, pues estas son obligaciones estipuladas en la ley.

Aquí hace falta ante todo institucionalidad, Estado de derecho, justicia para todos, separación e independencia de los poderes del Estado, Asamblea Nacional pluralista electa en elecciones libres, transparentes y supervigiladas nacional e internacionalmente. Se necesitan jueces independientes que actúen de acuerdo con los rigores y procedimientos justos de acuerdo con las leyes de la nación. Nicaragua es un enfermo grave que no se cura con una débil promesa de elecciones municipales, tal como se le da a un enfermo una acetaminofén para quitarse la fiebre. Los analistas deben entender esto y no argumentar pensando en intereses ajenos al destino sagrado de la nación.

Somos un enfermo con un cáncer grande que puede hacer metástasis en cualquier momento. Tan solo nos queda la fuerza de voluntad, el raciocinio de quienes no son ni bobos ni vivianes, de quienes no buscan prebendas sino que soluciones totales para nuestro pueblo.

Por pura táctica el danielismo puede permitir que la oposición gane en algunas cuantas alcaldías de menor importancia. No soltarán ni Managua, ni León, ni Matagalpa, ni Estelí, ni Granada, ni Masaya, ni ninguna otra Alcaldía de las más grandes. Probablemente suelten las de algunos municipios. Las ganará la oposición, pero a los pocos días los concejales crearán algún problema que recaerá sobre los hombros del alcalde opositor electo. Luego lo destituyen y eligen a un danielista. Tenemos que pensar así pues conocemos esto por experiencia.

Un amigo de afuera mi dijo: ustedes son bobos o vivianes. Vivianes le dije.

El autor es periodista. Fue candidato a la presidencia de Nicaragua.

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