Lo que podemos aprender de China

En las provincias de China que participan en PISA se emplea un sistema de monitoreo al desempeño docente, que permite implementar medidas correctivas, que es un insumo para elaborar planes de carrera

Hace unas semanas, cuando estábamos en proceso de la elaboración del estudio La calidad de la Educación en Nicaragua: ¿goza la niñez de las mismas oportunidades?, tuve la oportunidad de leer el artículo ¿Qué es una “buena” escuela? Los casos de China y LAC.

El artículo hacía un interesante recorrido sobre las diferencias entre ambos sistemas de educación y sobre algunas características que compartían ambas regiones, como las tasas de matrícula y de finalización en primaria y secundaria, y un porcentaje de inversión en relación al PIB similar en educación.

Sin embargo, en materia de calidad, el artículo señalaba que los estudiantes de China obtuvieron mejores puntajes que los estudiantes de los países de América Latina y el Caribe que participaron en los exámenes aplicados en el marco del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) en 2015.

A partir de la comparación entre características de las escuelas de China y América Latina y el Caribe, el artículo ¿Qué es una “buena” escuela? Los casos de China y LAC resalta las siguientes diferencias:

—El sistema educativo de China incorpora más instrumentos de evaluación del desempeño académico. Los estudiantes de China no solo deben hacer un examen para ingresar a la universidad, incluso para asistir a secundaria media y superior deben aprobar una prueba.

—El sistema educativo de China brinda autonomía pedagógica y financiera a las escuelas. En América Latina y el Caribe, algunos países que habían iniciado este proceso, lo abandonaron o el modelo es limitado. En China, las escuelas además de decidir sobre el 20 por ciento del currículo escolar, también son animadas a innovar, un proceso donde puede participar el sector privado.

—En las provincias de China que participan en PISA (Beijing, Shanghái, Jiansu y Guandong) se emplea un sistema de monitoreo al desempeño docente, que permite implementar medidas correctivas, que es un insumo para elaborar planes de carrera. En América Latina y el Caribe, algunos países todavía carecen de estos sistemas. En China, los docentes pasan un año de prueba antes de ser contratados formalmente y sus aumentos salariales están ligados al desempeño.

—Otra diferencia entre los sistemas es la duración del calendario y la jornada escolar. En América Latina, en promedio, la jornada escolar es de 180 días, en cambio en China es de 200 días.

Aunque Nicaragua no participa en PISA, el modelo educativo de Nicaragua guarda similitudes con el modelo de América Latina y el Caribe. En Nicaragua, los estudiantes no deben aprobar pruebas para promoverse de nivel; el modelo de autonomía escolar se eliminó; tampoco se cuenta con un sistema de evaluación y monitoreo docente; y el calendario escolar dura menos de 200 días.

Los resultados de la investigación La Calidad de la Educación en Nicaragua: ¿goza la niñez de las mismas oportunidades?, realizada por la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) a partir de la base de datos del Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (Terce), encuentra una asociación positiva entre la asistencia y puntualidad docente con el logro académico de los estudiantes, así como con la satisfacción salarial. Por lo cual, la discusión sobre incorporar un sistema de evaluación al desempeño docente que contemple incentivos e indicadores, entre ellos la puntualidad y asistencia, de donde se desprendan planes de carrera ligados a remuneración toma relevancia. Estos factores deben valorarse para incrementar el atractivo de la carrera docente, a fin de retener y atraer recurso humano de calidad.

La autora es economista de Funides.

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