Trazar línea a línea, en tonos claroscuros, las duras expresiones de indigentes de las calles de Managua ha sido la búsqueda artística de la joven Edith Suárez.
Estos rostros, golpeados por el tiempo, ahora son parte de su rara exposición que ha llamado Filósofos urbanos.
Inauguración martes 28 de marzo a las 8:00 p.m., en la Sala Experimental Pilar Aguirre, del Teatro Nacional Rubén Darío.
En ellos, esta joven que estudia el primer año de la carrera de Filosofía y Humanidades en la Universidad Centroamérica, UCA, ha dejado su sensibilidad, talento, pasión y concepción artística.
“Varios de los rostros son de nicaragüenses, anónimos e indigentes que entrevisté y que interactué con ellos y que les tomé fotos para dibujarlos”, revela la artista, quien ve a sus raros modelos como “indigentes, libres pensadores y de ataduras materiales capitalistas”.
Asimismo aclara que su lectura, desde el punto de vista artístico ha sido dibujar sus personajes alejados de lo que tradicionalmente se considera lo agradable y atractivo a la vista de las personas.
Por lo que ha tergiversado ese concepto de felicidad material del consumismo al plasmar estos rostros , que si bien tienen dramatismo no es su intensión destacar, sino más bien su vivir y pensar cotidiano.
Razón por la cual su colección de dibujos “reflejan rostros deformes, de ancianos, donde se nota el paso de los años y la falta de cuido”, dice la joven artista.
En este sentido, resalta Suárez, sus personajes viven una rara “felicidad primitiva” propio del pensamiento dionisiaco que hace referencia en sus escritos el filósofo Friedrich Nietzsche.
Sus trazos artísticos
De alguna manera sus personajes tienen su propia libertad aunque sean rechazados por su patrón de conducta o pensamiento, alejado de las normas sociales y morales.
La técnica que ha empleado Suárez es carbón, tiza y acrílico negro, sobre cartón Crescent en formato grande.
Otro de sus elementos visuales radica en la fuerza de su expresión, sus miradas intensas, su piel marcadas por las arrugas, como una clara marca de la huella del tiempo.
Durante la inauguración Suárez leerá un ensayo reflexivo donde planteará sus apreciaciones conceptuales de arte contemporáneo, sociedad y filosofía en estos nuevos tiempos.

Recorrido en el arte
Nacida en Managua en 1998, desde niña se interesó en dibujar rostros, su arte temprano fue reconocido en concursos y desde el 2014 recibió cursos libres con maestros como Ricardo Morales, entonces director de la Escuela Nacional de Bellas Artes.
Durante su primer año de estudio funda el colectivo de artistas Bajorrelieve y junto con otros artistas y músicos ha organizado diversas actividades culturales. La serigrafía también ha sido parte de su interés formativo.
“Y con el colectivo Puertas Abiertas ha participado en exposiciones en el Palacio Nacional de la Cultura y Teatro Nacional Rubén Darío”, dice la joven artista.
Su otra pasión es la música, recibió clases de guitarra en la Academia De Música Juan Bansbach en Managua.




