Un grupo de habitantes de Tonalá se acercaron la mañana de este miércoles a la alcaldía de Puerto Morazán, Chinandega, para demandar concesiones en las lagunas naturales de Los Cedros y Cantagallo, para desarrollar labores de camaronicultura.
En esa localidad, vecina al Estero Real, hay falta de empleo y escasa pesca por los fuertes vientos y el bloqueo de parte de soldados y vigilantes de empresas camaroneras, según los habitantes.
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Julio Méndez, presidente de la Asociación de Pescadores de Tonalá-Puerto Morazán, dijo que lo primero que requieren es la construcción de un muro de 20 kilómetros, que servirá para las lagunas naturales. El costo ronda los 20 mil dólares.
En este caso se han coordinado con la empresa Búfalo-Langostinos, quienes esperan una concesión y así apoyarles con el muro. “Pero ese apoyo no puede llegar sin que nos beneficien con la concesión. Estas lagunas naturales son propicias para que las trabajemos y sobrevivamos de la producción de camarones”, declaró Méndez.
No les dan la cara
El habitante Luis Miguel Rivera indicó que el alcalde sandinista Raúl Ruiz no les dio la cara y tampoco hubo repuesta de los encargados de la Unidad Ambiental de la alcaldía de Puerto Morazán.
Un trabajador municipal comentó que la solicitud de concesiones en las lagunas naturales es tema que debe resolver el ministro del Marena.
La habitante Julia del Carmen Urey Tercero manifestó que han gestionado de manera pacífica la concesión ante las autoridades del Instituto Nicaragüense de la Pesca (Inpesca) y Marena para que rehabiliten las lagunas naturales que ahora están en total deterioro después que se destruyeron con el Huracán Mitch.
“El municipio de Puerto Morazán depende y sobrevive de la pesca artesanal y de los camarones en el invierno. Si no nos brindan apoyo a nosotros que somos pescadores, que es la sobrevivencia en la zona, por qué razón le cedieron 500 hectáreas a otra camaronera que sigue extendiéndose”, expresó Urey.
Ganancias mínimas
El pescador Silvio Estrada mostró los planos de las lagunas naturales que ahora lucen abandonadas y señaló que la solicitud al gobierno municipal es para lograr una manera sostenible de sobrevivir.
“La zona de Cantagallo y Los Cedros es área protegida, pero hay un remanente de 268 hectáreas que se puede ceder, aunque no hay repuesta institucional. Estas 268 hectáreas fueron concesionadas al leonés Ricardo Moncada, pero nunca la trabajó y entonces esa laguna volvió al Estado de Nicaragua”, dijo Estrada.
Según los pescadores, es difícil y escasa la pesca artesanal y además ha colapsado la producción de camarones silvestres. “La gente medio sobrevive de la pesca artesanal”, lamentó Estrada.
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El pescador José Antonio Reyes dijo que sobreviven “con migajas”, la mayor parte de habitantes a veces con un mil córdobas al mes. “A veces logramos ganar unos 300 córdobas a l semana. Se han generado robos en las grandes camaroneras de gente desesperada con hambre. La seguridad privada y soldados les decomisan productos, cayucos y lanchas por el bloqueo a los pescadores cuando vienen de las faenas”, criticó Reyes.
