Terremoto y huracán en Nicaragua: Simulacro nacional multiamenazas

El ejercicio preventivo, organizado por el Sistema Nacional para la Prevención Mitigación y Atención de Desastres busca preparar a la población ante sismos, lluvias, inundaciones, deslizamientos, erupciones volcánicas, entre otros fenómenos.

LA PRENSA/ O. NAVARRETE

Nicaragua no baja la guardia en la preparación para enfrentar emergencias desencadenadas por fenómenos como terremotos, tsunami, deslaves y huracanes, al continuar con el desarrollo del ejercicio nacional de prevención ante amenazas múltiples.

Bajo esta lógica es que este martes se pusieron a prueba los conocimientos en un hipotético terremoto de 7.4 grados de magnitud en la escala de Richter y localizado en Jiquilillo, que activó al volcán San Cristóbal y complicó el panorama al sumarse el paso de un huracán en el Caribe.

Fue a las 11:00 a.m. que sonó la alarma y de inmediato se vieron en algunos escenarios las brigadas de búsqueda, salvamento y rescate avanzar entre escombros en busca de víctimas, que una vez localizadas fueron trasladadas a puestos médicos para su oportuna atención. En algunos casos también se afinó la sofocación de incendios, como ocurrió en La Primavera, barrios ubicado en la zona costera del Distrito Seis de Managua.

La vicepresidenta designada por el poder electoral, Rosario Murillo, indicó que para este simulacro se practicó el tipo de respuesta dependiendo de los riesgos que existen en cada zona.

“Estamos ya en otra etapa en el desarrollo de nuestra cultura preventiva; estamos no sólo apropiándonos de lo que debemos hacer y cómo hacerlo ante los riesgos que conocemos: sismos, volcanes, inundaciones, deslaves, sino ante los propios que hay en cada lugar”, destacó Murillo.

Alarmas no sonaron en Casares

Entre las fallas que se registraron en el desarrollo estuvieron las alarmas en los balnearios de Casares y La Boquita en el municipio de Diriamba, que no sonaron. El profesor Willian García, director de la escuela Simón Bolívar de esta localidad, sacó a los estudiantes porque ya sabía la hora exacta en que se daría la práctica ante el evento de un posible tsunami.

Mientras, en Chinandega, los bomberos y ambulancias de Cruz Roja se enfrentaron al bloqueo que ejercen los 5 mil triciclos, el embotellamiento de la avenida central y un hidrante que no podían cerrar.

La comerciante Salvadora Cruz, del mercado central, dijo que hay cuatro puntos de evacuación que se han organizado durante los distintos simulacros pero la gente que invade con panas, canastos y tramos los bloquea a pesar de las capacitaciones.

María del Carmen Silva, que tiene tramo esquinero donde vende ropa, lamentó que el hidrante ubicado entre tiendas y estantes frente al antiguo Cine Alhambra lo pueden abrir pero cerrarlo es un calvario. “Eso tienen que repararlo” dijo la señora.

Por su parte, Henry Ordoñez, transportista, refirió que vio excelente el desplazamiento de las unidades de socorro al momento de sonar las sirenas pero en un momento real peligra que el fuego avance si el hidrante mencionado continua dañado.

En Corinto, pobladores dijeron que de las cuatro sirenas en la ciudad portuaria no sonó la de Barrio Nuevo.

Después del terremoto

A partir del terremoto del 10 de abril de 2014 que el Gobierno central instruyó que se realizaran simulacros ante terremotos. Con el tiempo se decidió que el ejercicio no se limitara al sísmico y se incorporaron otros tipos de amenazas que enfrenta Nicaragua.

Además, los ensayos pasaron de ser locales a nacionales. Todos son coordinados por el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), por ser la institución que encargada de tales emergencias.

10,000
efectivos militares y 2,500 brigadistas voluntarios de la Defensa Civil participaron en el primer ejercicio nacional de prevención ante amenazas múltiples.

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