Abdul Urrutia y Alejandra Morales son la pareja estrella de salsa

Podría decirse que están haciendo su propia “historia”, pues agregan que son la primera pareja en viajar fuera del país para competir en un evento de salsa

Abdul Urrutia Guido, Alejandra Morales Goussen

Abdul Urrutia Guido y Alejandra Morales Goussen llevan un récord de ocho competencias, de ellas, en seis han ganado trofeos. LA PRENSA/CARLOS VALLE

Llevan tres años como pareja de baile. Durante este tiempo no solo han aprendido a conocerse y ser grandes amigos, sino también a disfrutar del éxito que han hecho como bailarines de salsa.

Su último logro fue en este mes. El 16 de marzo Abdul Urrutia y Alejandra Morales alistaron sus maletas para participar en el evento Panamá Salsa Fest. Ahí obtuvieron más que el segundo lugar, pues también se ganaron “un pase” para ser parte del Euro Son Latino que se realizará en México, el próximo junio.

Esta pareja de bailarines, ambos de Managua, agregan a su currículum los eventos como Competencia Nacional de Salsa, Honduras Salsa y Bachata Congress, World Salsa Summit, entre otros.

Y el encanto surgió

“Nuestra primera competencia nacional fue en el 2013. Fue en grupo y bailamos una rueda casino. Bailábamos en el mismo grupo pero no éramos pareja hasta en el 2014”, nos cuenta Alejandra.

Abdul supo que bailar salsa “era lo suyo” desde el primer momento en que pisó un escenario (competencia). Sabía que las clases recibidas no iban a quedar para cuando quisiera ir a una fiesta o mostrar lo bueno que era bailando.

“Yo la primera vez que pisé un escenario  dije ‘esto es lo que quiero’. Sabía que después venían más competencias. Ya cuando empezás a competir también empezás a investigar las técnicas”, confiesa Abdul.

Pero a diferencia de Abdul, Alejandra expresa que ella “nunca pidió” competir. “La verdad a nosotros nos sorprendió la primera vez que competimos. Ni nos esperábamos salir fuera del país… Solo me dijeron ‘vos podés’ y si quería representar al grupo y a Nicaragua y yo dije ‘bueno, vamos a ver’”.

Por buen camino

Lo que sí está claro es que la salsa fue quien enamoró a estos dos bailarines. Podría decirse que están haciendo su propia “historia”, pues agregan que son la primera pareja en viajar fuera del país para competir en un evento de salsa.

“Es una felicidad indescriptible. Ya cuando viajás cambia tu perspectiva de pensar y de cómo buscar tu objetivo en el baile”, explica Alejandra, licenciada en Marketing.

“El aplauso del público es la gasolina que necesitás para continuar”, resalta por su parte Abdul.