Rusia y Estados Unidos tocan fondo en su relación por guerra en Siria

Las naciones, antiguas adversarias en la Guerra Fría, han caído de nuevo en una espiral de confrontación debido al reciente ataque de Estados Unidos

Pese al ataque estadounidense la noche del jueves, el Gobierno sirio continuó con sus bombardeos en zonas ocupadas por rebeldes, en Damasco. LA PRENSA/EFE

Cuando Donald Trump ganó la Presidencia de Estados Unidos, Washington y Moscú parecían enfilarse hacia su mejor relación en décadas. Pero ya no.

Las naciones, antiguas adversarias en la Guerra Fría, han caído de nuevo en una espiral de confrontación debido al reciente ataque de Estados Unidos contra una base militar del presidente sirio Bashar al-Assad, un protegido de Rusia.

Le puede interesar: Estados Unidos ataca base aérea en Siria 

Ya sin el optimismo de una “recomposición” de las relaciones, Estados Unidos y Rusia se dieron con todo ayer viernes e intercambiaron fuertes acusaciones sobre qué país violaba el derecho internacional.

Una neblina política

“Se acabó. La neblina restante de la elección se ha disipado”, dijo el viernes el primer ministro ruso Dmitry Medvedev en su página de Facebook. Las relaciones ruso-estadounidenses están “completamente arruinadas”, apuntó.

Dijo que Estados Unidos se acercó peligrosamente a “un enfrentamiento militar” con Rusia tras disparar 59 misiles crucero contra la base aérea de Shayrat.  Trump aseguró que las fuerzas de Al-Assad lanzaron un terrible ataque con armas químicas desde esa instalación a principios de semana.

Lea además: El ataque de EE.UU. a Siria deja al menos ocho muertos

La intervención militar de Trump, diseñada para castigar a Al-Assad, fue la muestra más clara de la disposición del mandatario estadounidense para desafiar al presidente ruso Vladimir Putin, y en una forma que no lo hacía un gobernante de Estados Unidos desde hace mucho tiempo.

Cuando elogiaba al presidente ruso, emitía declaraciones cuestionables sobre las acciones militares de Rusia en Ucrania y Siria, e insistía en una nueva relación con Moscú, el multimillonario estadounidense había generado la percepción de que no quería enfadar a Putin, un exagente de la KGB.

Esa percepción ganaba fuerza con las investigaciones federales sobre una posible confabulación entre el equipo de la campaña presidencial de Trump y la Inteligencia rusa para intervenir en el proceso electoral estadounidense.

¿Cuál será la respuesta de Putin?

La pregunta es si Putin se sentirá obligado a mostrar que no se le puede contrariar sin que se la paguen.

Horas después del ataque con misiles, Moscú anunció que interrumpiría una línea de comunicación directa que ambos países establecieron en 2015 para evitar un enfrentamiento accidental entre los aviones de Rusia y Estados Unidos en los concurridos cielos de Siria.

Lea también: Al menos cuatro muertos tras ser arrollados por un camión en Estocolmo

Para el mediodía del viernes, Estados Unidos insistió en que Rusia debía mantener abierto el canal de “desconflicto”. Rusia insistió en que la línea sería suspendida la medianoche de hoy sábado en Moscú.

El gobierno de Trump respondió y altos funcionarios militares de Estados Unidos dijeron que investigan si Rusia fue cómplice en la utilización por parte del Ejército sirio de un gas neurotóxico similar al sarín, quizás mediante apoyo aéreo con algún dron y asistencia a las fuerzas de Al-Assad en su intento por encubrir el ataque.

Cese al fuego

El Kremlin considera que el ataque lanzado desde buques estadounidenses desplegados en la zona daña el proceso de paz al suponer una clara violación del cese del fuego en vigor desde el 30 de diciembre y del que Rusia y Turquía, junto con Irán, son garantes.

También lo considera un nuevo intento de debilitar al régimen del presidente sirio, Bachar Al Asad, que desde la intervención rusa en 2015 logró tomar la iniciativa en la guerra contra la oposición armada, lo que únicamente beneficia a los terroristas.

Le puede interesar: Senado de EE.UU. aprueba a Neil Gorsuch como juez del Tribunal Supremo

De hecho, Putin convocó una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de Rusia, donde se expresó una «profunda preocupación» por las graves consecuencias de esas «acciones agresivas» para los esfuerzos conjuntos contra el terrorismo.

Y es que considera que el ataque ordenado por Trump «crea un importante obstáculo para formar una coalición internacional antiterrorista». A su vez, según el Kremlin, Putin consideró que «este paso daña seriamente las relaciones ruso-estadounidenses, ya de por sí maltrechas».

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: