Granizo, calorazos y tornados en Nicaragua

Granizo en Jinotega, lluvias torrenciales en algunas partes del país, pero con mayor fuerza en el Caribe, y altas temperaturas en la zona del Pacífico son algunas de las manifestaciones del cambio climático

Cambio climático, Tornado, Nueva Segovia,

El tornado registrado en El Jícaro, Nueva Segovia, arrancó techos de viviendas y dejó árboles caídos. FOTO: ALINA LORÍO/ LA PRENSA.

Granizo en Jinotega, lluvias torrenciales en algunas partes del país, pero con mayor fuerza en el Caribe, y altas temperaturas en la zona del Pacífico son algunas de las manifestaciones del cambio climático que se han registrado en estos últimos días y son consideradas inusuales o atípicas para la época, según meteorólogos.

Solo en Jinotega, de acuerdo con el registro del Centro Humboldt, el acumulado de la lluvia de la tarde de este martes fue de unos 1.5 milímetros, dijo el agrometeorólogo Agustín Moreira.

De acuerdo con Moreira, estos fenómenos responden a una combinación de varios comportamientos atmosféricos; como bajas temperaturas, humedad, vientos de sistemas frontales y convergencia de masas de aire frío con aire caliente.

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Después de haber pasado varios días bajo el incesante calor de Semana Santa los jinoteganos se mostraron sorprendidos cuando después de las 12:00 del mediodía, el cielo se tornó nublado y comenzó una fuerte lluvia acompañada de granizo.

Dicho fenómeno duró, aproximadamente, media hora. En Jinotega no se había presenciado esta manifestación del clima hace más de seis años.

En Jinotega la gente fue sorprendida por una fuerte lluvia acompañada de granizo y vientos fuertes que asustaron a muchos. LA PRENSA/SARA RUIZ

Hasta el cierre de esta edición no se habían reportado personas heridas por el granizo, cuyas piedras de hielo llegaron a medir hasta 12 centímetros de diámetro. Sin embargo, hubo daños en viviendas donde los techos fueron traspasados por los pedazos de hielo.

También se reportaron varias ventanas y puertas de vidrio quebradas. Entre los edificios afectados se encuentra el Hospital Victoria Motta de Jinotega. A la vez, se reportó la caída de varios postes de luz que provocó la interrupción del fluido eléctrico.

Según el agrometeorólogo Moreira, lo inusual es que el granizo caiga en esta época seca, ya que antes se había generado, pero en la época lluviosa. Este evento fue generado por las nubes cumulonimbus, que se caracterizan por crear tormentas eléctricas y lluvias combinadas con fuertes ráfagas de viento. Debido a las frías temperaturas que contienen en la parte superior, las gotas de agua se congelan y caen en forma de hielo, explicó el experto.

Lluvia en plena época seca

A criterio del meteorólogo William Montiel, las lluvias recientes que han azotado el Caribe del país y varios territorios están relacionadas con un período de transición hacia la época lluviosa.

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Montiel explicó que mientras el Pacífico se calienta y se manifiesta una sensación de bochorno, también hay un flujo de aire que “viene de mar a tierra y ese flujo de aire trae la humedad del océano, pero pasa hacia el centro del país”, lo cual genera con mayor facilidad las lluvias.

Daños en Nueva Segovia

Fuertes vientos, tornados, lluvias y granizo causaron daños en los municipios de Jalapa, El Jícaro y Ciudad Antigua, en el departamento de Nueva Segovia.

El recuento preliminar de las autoridades municipales describe daños totales y parciales en los techos de 91 viviendas en el municipio de Jalapa; entre las comunidades más afectadas están Las Mercedes (26), El Junco (10), Las Uvas (11), seguido de Santa Cruz, San Judas, La Mía, Teotecacinte, Taoquil, Las Delicias, Puntalito e Intelí.

Las lluvias en Nueva Segovia se acompañaron de fuertes vientos que afectaron árboles, viviendas e infraestructuras. LA PRENSA/A. LORÍO

 

En la comunidad de La Jumuyca, en El Jícaro, en solo 8 minutos los vientos levantaron el techo de la escuela del lugar en tres de sus aulas, 25 viviendas perdieron totalmente su techo, arrancó tres guanacastes de más de 100 años de existencia.

A la iglesia del pueblo le cayó un árbol, un poste del tendido eléctrico amenaza con caer sobre una vivienda y un niño resultó lesionado. De la escuelita Rubén Darío, de San Pedro, en El Jícaro, también colapsó su techo al volarlo los vientos a varios metros de distancia.

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Alrededor de 15 árboles cayeron sobre la carretera a la altura de la comunidad de Tauquil, entre Jalapa y Teotecacinte, y levantó por los aires el techo de 11 viviendas en la comunidad de Las Uvas y 26 en Las

Mercedes, Jalapa, en Nueva Segovia.

En Tauquil los pobladores abrieron paso a punta de machete desramando los gigantescos árboles que cayeron sobre la vía y obstaculizaban el libre tránsito de vehículos. Los Comités Municipales de Prevención, Mitigación y Atención a Desastres (Comupred) sesionaron en horas de la noche para hacer el recuento de daños y atender los casos de emergencia.

En el mismo lugar un tornado destruyó totalmente el techo de un galerón para tabaco y totalmente otros dos. Los vientos aterrorizaron a los habitantes de la comunidad de San José de los Lirios, a 10 kilómetros del casco urbano de Jalapa, donde los vientos pasaron llevándose techos y árboles.

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También en Estelí se reportaron lluvias a eso de las 4:40 de la tarde, a pesar de que las temperaturas previas habían alcanzado los 36 grados centígrados.

¿Es el cambio climático?

De acuerdo con Moreira, todas estas manifestaciones son parte de los efectos del cambio climático; sin embargo, el meteorólogo Montiel aseguró que aunque estos eventos sean poco usuales, se debe buscar más evidencias para asegurarlo.

Montiel explicó que la caída de granizo corresponde a “una anomalía térmica en la atmósfera y esa anomalía es lo que produce que se formen grandes nubes y caiga granizo”. También dijo que los fenómenos se pueden relacionar con el período de transición hacia el 8 de mayo, tiempo que en promedio, el país se sitúa en la misma ruta donde los rayos del sol caen de forma perpendicular, debido al movimiento de la Tierra respecto al sol.

Este fenómeno también ocurre en el breve período seco conocido como canícula.

Productores y esperanzas

La brisa que cayó a las 2:00 de la madrugada de el martes en Chinandega, brindó esperanzas de un buen invierno a los pequeños productores.

Ellos esperan que el invierno llegue cuanto antes y pueda cultivarse el maíz de primera y otros rubros como el ajonjolí, frijol, yuca y sandías.

La sequía en esta zona es intensa; los ríos Guasaule, Negro y El Gallo están secos y para el ganado se extrae el agua de pozo y todavía se advierte la excavación de pozos en algunas fincas de Villanueva y Somotillo.

Carlos Mendoza, quien tiene tres manzanas de tierra en Palo Grande, sur de Somotillo, dijo estar listo para trabajar la tierra y con las primeras lluvias anunció la siembra de maíz para tener elotes; además, entre surcos, sembrará pipianes, dijo.

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“(En) Palo Grande, zona de amortiguamiento, se ha logrado sembrar después del mes de diciembre y ahí no falta el maíz, en ese lugar es buena la tierra; hay producción de yuca, sandía y ajonjolí, esa cosecha sale para el Mercado San Lorenzo de Somotillo, se vende en Villanueva, Chinandega y hasta en Honduras”, declaró Mendoza.

Se espera que la temporada lluviosa entre a mediados del mes de mayo y favorezca al tiempo de siembra. Esto a pesar de que el comportamiento de las lluvias ha sido irregular, es decir, que puede llover en un día lo de un mes.

lluvias y granizo

Lluvias causan pérdidas

Parte de la producción que estaba prevista a ser cosechada en abril se ha perdido debido a las lluvias en los municipios del Caribe Norte en territorios indígenas y el Triángulo Minero, confirmaron a LA PRENSA diversas fuentes.

Para los agricultores la variación del clima en este 2017 ha sido catastrófica. En los últimos cinco años el clima tenía una variación más o menos estable, pero este año las lluvias han terminado con más del 50 por ciento de la producción de frijol y está en peligro la de maíz en el Triángulo Minero, informó Luis Herrera Siles, ambientalista del Caribe Norte.

“Los frijoles que se han perdido son los que sembraron los productores en enero de este año, porque los que sembraron en diciembre lograron cosechar bien. Lo que pasa es que los productores han estado tratando de enfrentar el cambio climático y no todos siembran en un mismo período, pero los más afectados son los que sembraron en enero”, dijo Herrera.

Jadder Lewis Mendoza, experto en Desarrollo Comunitario, dijo que la cosecha de frijoles fue afectada de forma parcial, pero por encima del 60 por ciento, en Wanky Maya, río Coco Abajo, la pérdida se estima en un 80 por ciento.

Se asoma El Niño

Según el pronóstico que emitió la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés), para los meses de mayo, junio y julio, el fenómeno de El Niño tiene un 42 por ciento de predominio. A pesar de que este tiende a subir en los próximos meses, hasta en un 50 por ciento para el último trimestre del 2017, se espera que el invierno sea entre bueno y regular, debido a que el ENSO neutral (El Niño-Southern Oscillation, por sus siglas en inglés) se ubica en un 53 por ciento para ese mismo trimestre y La Niña va en ascenso.

 

39
grados ha sido la temperatura registrada en la zona de noroccidente del país en esta época seca; sin embargo, Chinandega registró lluvias el día de el martes, en el norte fronterizo.

(Colaboración de Sara Ruiz, Roberto Mora, José Garth y Saúl Martínez).

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