Cartas al Director

La marcha del pasado 19 de abril, del año en curso en Venezuela, demostró que la oposición todavía tiene fuerza pero sin objetivo específico, lo que toca es hacer un gobierno transitorio y el plazo en que debe abandonar Maduro y compañía el poder.

Cartas al Director

Venezuela sin rumbo    
El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, ha dirigido todas sus armas contra la dictadura venezolana y por ello muchos especialistas han creído que sus días están contados. Grave error.

Sin embargo, la dictadura militar no es nada fácil de derrocar y mucho menos por los votos pues ha quedado demostrado que suspender elecciones establecidas en su Constitución Política les tiene sin cuidado y se acostumbraron a que los tilden de narcodictadura.

El secretario de la OEA le exige a la narcodictadura realizar elecciones, lo que podría ser peligroso, pues la región mira a la oposición como un movimiento revolucionario y no demócrata, y no quieren tener otro país que jure como lo hicieron los sandinistas de democratizar Nicaragua en 1979 cosa que no hicieron, porque hasta Almagro ha dicho que lo de Nicolás Maduro no es revolución.

La oposición ha malogrado unas súper megamarchas con las que cualquier gobierno hubiera renunciado, pero está empeñada en que la dictadura por sí sola realice elecciones, eso sería hacerse el harakiri, cosa que no van a realizar.

En la oposición no se sabe quién es el líder opositor, pero todos quieren ser líderes y la unidad se ha resquebrajado.

La OEA comete el gravísimo error de no exigirle la renuncia a Maduro a como sí lo hizo contra Somoza ni le pone plazo para ello, tampoco lo hace la oposición y se limitan a denunciar siempre al régimen de corrupto.

No han presentado un programa de nación transitorio mientras lo asume el nuevo presidente que se encargue de la reconstrucción del país, así como el método judicial con que serán juzgados cada uno de los responsables del desastre de un país en que el desarrollo humano debió estar muy por encima de cualquier otro país latino.

La oposición debe conformar la Junta de Gobierno que deberá sustituir a la narcodictadura y el principal coordinador de ella se llama Leopoldo López, por lo que se hace imprescindible exigir su liberación.

Es importante decir que abandonó a su suerte a Leopoldo López.

La oposición debe aprovechar esas mega manifestaciones para llevarlas a rabo verde y no moverse sin sacar a López, si no lo entregan sacarlo a la fuerza, de lo contrario cumplirá la condena que le impuso el régimen.

La Junta de Gobierno o como quiera llamarse se encargará de ponerle un ultimátum a Maduro y a su camarilla y es la encargada de solicitar todas las ayudas internacionales que el país hermano necesita, solo de esa manera la ayuda internacional podrá fluir, si existe un gobierno paralelo que desconozca a Maduro.

Ya el papel de niño bueno se terminó desde hace tiempo, seguir haciendo manifestaciones pacíficas dejó de tener sentido.

La marcha del pasado 19 de abril, del año en curso, demostró que la oposición todavía tiene fuerza pero sin objetivo específico, lo que toca es hacer un gobierno transitorio y el plazo en que debe abandonar Maduro y compañía el poder.

Los llamados países Alba, cómplices de la dictadura, que diseñaron manuales de cómo quedarse en el poder por siempre, aboliendo todas las instituciones que le permitieron llegar al poder, deben de ser quienes paguen por el saqueo a Venezuela.
Alejandro Calero.    

Cuidemos la tierra   
La tierra es la principal protagonista de nuestra vida, sino hubiese tierra lógicamente no existiéramos, la belleza y riqueza que posee el suelo es excepcional e invaluable. De ella se producen los alimentos que puede percibir nuestro paladar, todo lo natural es lo ideal para nuestro consumo cotidiano. Sin la estancia de la tierra no existiera humanidad, plantas ni todo ser habitable en este mundo de gloria e historia, Dios tuvo la noción e inspiración a la perfección de crear la tierra y lo hizo en su primer día de su excelentísima obra universal y celestial. “En el principio creó Dios los cielos y la tierra’’ (Génesis 1:1) y así sucesivamente fue creando, con sublime diseño, todo lo existente en el orbe, él nos regaló un mundo paradisíaco con la idea de que así fuera siempre, pero el hombre no ha sabido amar la tierra sino que se ha dado a la tarea de destruirla totalmente, con actitudes negativas y perjudiciales hacia nosotros mismos. Es lamentable todo lo que hemos hecho con la tierra, agua, plantas y animales.

En la actualidad vivimos un calentamiento global progresivo, en poco tiempo, que si no actuamos como deberíamos hacerlo dejaremos de respirar pronto, más de lo que nos imaginemos.

Es lamentable este dolor causado por error, el ser humano lo vive y lo siente a plenitud y todo esto por el yerro que hemos provocado en no cuidar con delicadeza lo que posee la naturaleza de la tierra. Hemos sido expertos en destruir las plantas preciosas que nos brindan una respiración genuina y divina, los animales silvestres son pocos los que quedan en los bosques, el agua ideal para tomar se ha reducido a su grado máximo, lo que abunda es agua contaminada, el aire puro cada día se va agotando y silenciosamente se marcha.

Detenidamente se observa en las ciudades cómo rebalsan, por las diferentes calles, la “mugre” que afecta en abundancia la respiración, la fragancia del aire diariamente se limita… porque muchos no saben el hábito de ser aseado.

Es sorprendente cómo hemos y seguimos destruyendo el suelo y todo lo que en él habita. Debemos salvaguardar lo que nos motiva a respirar, seamos vasto a cuidar la tierra y cuerdo con lo que la naturaleza nos ha donado, que ha sido de bendición para nuestro corazón.
Carlos Javier Jarquín.    

Día del Libro
Narra mi estimado Pedro Joaquín Ponce,  que para la década de 1920 y sus años postreros, existían en la parte norte del país lo que se le denominó como: “Familias Caritativas”. Esta parte de la sociedad, de alguna manera, trataba de custodiar a los niños pobres; enseñándoles la realización de trabajos adecuados a sus edades, a cambio de comida y saber; por ejemplo, por la limpieza del jardín se les enseñaba a leer.

Si bien, para esa época el grado de analfabetismo era mayor al actual, ha demostrado ser el libro, el abismo insondable del saber y la misma “universidad del pobre”. Desde 1995, la Unesco promovió que el 23 de abril se conmemore el Día Internacional del libro, en honor a natalicios y fallecimientos de escritores eminentes como: Cervantes, Shakespeare, Garcilaso de la Vega, Nabokov, Laxness, entre otros, y con el objetivo de “fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual”.

Fomentar la lectura es deber de todo letrado; es reivindicar la cultura y formar seres autodidactas, con capacidad analítica que permita crear debate crítico pero constructivo, ante cualquier situación y escenario que se presente.

La industria editorial, fuera de todo vínculo enriquecedor, tiene que ser capaz de producir y difundir, no solo los escritores tradicionales sino aquellos bardos y prosistas que se encuentran en el olvido por el miedo del “peso de su letra” y aquellos que simplemente están en algún rincón del país queriendo ser escuchados.

La propiedad intelectual, entendida y protegida por medio del derecho del autor, es el simple hecho de respetar el patrimonio de la creación inédita de una obra. Pero este “simple hecho” es de suma importancia a la hora de redactar y brindar cualquier opinión expresada en ensayos e investigaciones de cualquier índole, de otra forma es plagio.

Compenetrarse en el mundo de la lectura es profundizar a diario nuestro conocimiento. La persona que lee siempre tiene qué dialogar. De allí, que nuestro máximo literato y autodidacta, Rubén Darío, reconociera en sus versos: “El libro es fuerza, es valor/ es poder, es alimento; / antorcha del pensamiento/ y manantial del amor/.
Carlos Gabriel Berríos Munguía.  

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