La seguridad laboral en Nicaragua debe reinventarse

Para disminuir la cantidad de accidentes laborales en Nicaragua es necesario que se entiendan nuevas metodologías de prevención que a la vez las hagan más eficientes.

seguridad laboral

Para disminuir la cantidad de accidentes laborales que las empresas registran cada año es necesario que estas entiendan nuevas metodologías de prevención que a la vez las hagan más productivas, rentables y menos propensas a que su fuerza laboral se incapacite.

Carlos Flores, director ejecutivo de Cambio Cultural Consultores, explica que los enfoques que utilizan la mayoría de empresas en Nicaragua son netamente empíricos y se piensa que dotar al personal únicamente de los equipos de protección es suficiente, lo que se traduce en una solución inefectiva, que no es sistémica y carece de componentes organizacionales como: liderazgo gerencial, políticas, procedimientos y controles operacionales, supervisión efectiva, comunicaciones, fijación de metas, medición de desempeño, entre otros.

“Las empresas deberían incorporar metodologías sistémicas modernas tales como la nueva norma ISO 45001 (sobre seguridad y salud ocupacional), que contempla una integralidad de variables donde la acción gerencial debe enfocarse continuamente y no solamente en recetas gastadas que no han llevado a ningún mejoramiento notorio en las tendencias de accidentalidad a nivel de país”, manifiesta Flores vía electrónica.

Al revisar los datos del anuario estadístico 2016 del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) se observa que de la mano del incremento en la afiliación, también ha crecido el número de personas que reportan accidentes laborales.

Pero al analizar la cantidad de eventos registrados cada año con respecto al total de inscritos en ese período se percibe que en los últimos dos años estos se han reducido (ver gráfico).

accidentes laborales
LAPRENSA/L.GONZÁLEZ

Las caídas, principal causa

En 2016 las caídas fueron la primera causa de accidentes en las empresas y provocaron como consecuencia a los trabajadores contusiones y lesiones internas, principalmente en los hombres, que representaron más del 60 por ciento de la ocurrencia, indica el anuario estadístico del INSS.

Entre las actividades económicas que presentan el mayor índice de accidentabilidad se encuentra la industria manufacturera, en la que se acumula el 26 por ciento de los casos; siendo el segundo sector con mayor frecuencia la administración pública, en la que encontramos el 20 por ciento de los casos; en tercer lugar se encuentra la agricultura con 12 por ciento de los eventos; y en cuarto lugar el comercio con diez por ciento de los reportes.

Una realidad distante a lo que sostiene Luis Barbosa, dirigente de la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar (CST-JBS), quien afirma que los obreros del sector construcción son los segundos con más accidentes.

“Después de los que trabajan en las empresas de manufactura, los trabajadores del sector construcción son los que más casos reportan de accidentes laborales por la falta de condiciones a las que muchos se exponen en empresas de tercerización”, agregó el sindicalista.

Podrían ser más

Para Flores, debe considerarse el hecho de que siempre  hay  un porcentaje sustantivo de accidentes laborales que no son reportados, o bien, que son subreportados, restándoles su severidad y frecuencia, lo que hace también un factor de peso formidable.

“Como una muestra basta ver la cantidad de accidentes en minería, o bien, la epidemia de percances viales y que estos últimos en el contexto de una empresa, las personas fallecidas o lesionadas permanentemente son legítimos accidentes de trabajo”, agrega Flores.

El anuario del INSS muestra que la mayor proporción de accidentes de trabajo ocurrieron en el lugar donde el asegurado desempeña su trabajo, correspondiendo a este grupo el 73 por ciento del total de casos reportados, mientras que el restante fue en el trayecto hacia el mismo.

Los registros solo reflejan los accidentes que ocurren en el centro de labores y los que suceden cuando el trabajador está rumbo a las instalaciones, se carece de más detalles sobre otras variantes.

Para José Espinoza Navas, secretario general de la Confederación de Unificación Sindical (CUS), es importante mencionar que el hecho de que en las empresas ahora existan las comisiones de higiene y seguridad ocupacional es un avance significativo en favor de los trabajadores.

“Se han creado las comisiones de higiene en los trabajos y se hacen los mapas de riesgo para establecer las salidas de seguridad y eso debería de limitar los accidentes de trabajo”, manifestó el sindicalista.

Recuperar condiciones

Espinoza plantea que en espacios como las empresas que operan bajo el régimen de zona franca es necesario recuperar condiciones y no centrarse solamente en los incentivos, manifestó.

Esto según los especialistas del programa Better Work, está ocurriendo en las empresas del sector textil, ya que por influencia de las marcas/clientes, han evolucionado su forma de pensar respecto a los riesgos laborales y paso a paso van migrando de la corrección a la prevención.

“Y aunque esta nueva forma de ver la seguridad e higiene es incipiente, ya se empiezan a ver los resultados en varias de las fábricas donde se han reducido de manera significativa los riesgos laborales”, indica un comunicado del programa Better Work, enviado por el área de Comunicación.

El programa encamina a las empresas que asiste hacia un modelo de mejora continua, donde se planeen y realicen mejoras sostenibles en el tiempo con la inclusión de gerencia y trabajadores para tener un mayor y mejor impacto hacia adentro y hacia afuera de las fábricas.

“Para lograr el cambio estamos dotando a las fabricas de herramientas y métodos que sistemáticamente las guíen en el proceso de mejora, dentro de esto se encuentran los sistemas de gestión, que son clave fundamental en el impacto positivo y largoplacista, pero además la concientización y capacitación», manifestó.

Escuche a sus empleados

Claudia Palacios, especialista de Sostenibilidad en Implementación de Proyectos y vicedirectora de GPM Latinoamérica para Nicaragua, explica que la dimensión de la seguridad laboral y el bienestar de los trabajadores requiere de varias consideraciones organizacionales y específicas del puesto y la persona que lo ocupa.

“De las mismas depende el nivel de inversión que debe hacer la empresa para tener un ambiente laboral seguro. Es necesario considerar aspectos psicosociales a tiempo debido, ya que no hacerlo tiene un impacto negativo tanto para la compañía, afectando la productividad e incrementando sus costos directos e indirectos como consecuencia del ausentismo laboral, como para los trabajadores y sus familias, quienes se ven afectados por las consecuencias físicas, psicológicas y económicas de los accidentes”, explica la especialista.

Hay que ser éticos

Para reducir los niveles de accidentabilidad laboral en las empresas de Nicaragua es necesario que los trabajadores también tengan más ética para cumplir con las medidas de seguridad que la empresa ha definido, argumenta Claudia Palacios, especialista de Sostenibilidad en Implementación de Proyectos y vicedirectora de GPM Latinoamérica para Nicaragua.

“Una práctica común es utilizar el equipo de seguridad adecuado solamente cuando se está bajo supervisión. Otras veces, no se siguen a cabalidad los procesos de seguridad definidos, porque la empresa no impone una sanción por no cumplir con las buenas prácticas”, agrega Palacios.