El futuro alcalde de la ciudad de Managua

Se hizo un sondeo entre los miembros de la peña para saber el porcentaje de aceptación para alcalde de Managua de las personas citadas. Los porcentajes fueron los siguientes: 1) Ricardo Mayorga, 51%. 2) Fidel Moreno, 20%. 3) Nemesio Porras, 19%, y 4) Evert Cárcamo, 10%.

Los miembros de El Bejuco celebraron sesión el pasado Viernes Santo en San Juan del Sur. Después de que cada uno de los presentes  expuso  sus  consideraciones  sobre  lo  que  vio  ese  día —un desorden multitudinario y asfixiante, un ambiente de suciedad y  caos—  el presidente de la peña propuso y se aceptó, primero,  que no se volvieran a celebrar reuniones de la peña El Bejuco  en Semana Santa en San Juan del Sur, y segundo, que se abordara como único punto de agenda la discusión sobre las elecciones del próximo alcalde de Managua.

Todos los asistentes estuvieron de acuerdo en afirmar que el candidato que va a ganar las elecciones para alcalde de Managua es el candidato del Frente Sandinista que escoja Daniel. ¿Alguien con dos dedos de frente puede poner en duda esta afirmación? Dicen en la peña que  la OEA, que

Luis Almagro, deben saber que   “aquí no hay más tren que el que pita ni más jabón que el que echa espuma”; que con estos partidos opositores  de mentira es Daniel  el que decide la candidatura y que es Daniel el que decide quién gana, pues todos sabemos que Daniel es el supremo intérprete no solamente de la voluntad del FSLN sino también el supremo intérprete de la voluntad popular. Entonces, inmediatamente surgió la pregunta: ¿Quién va a ser el candidato de Daniel?

Unos pensaron que podría ser Fidel Moreno que ha sido y es el verdadero Alcalde de Managua. Otros opinaron que el candidato que escogería Daniel es don Ricardo Mayorga, pues el propio don Ricardo ha declarado en repetidas ocasiones  en televisión que ya Daniel le ofreció la candidatura. A muchos  miembros de la peña les gusta la candidatura de Mayorga, les cae bien don Ricardo, sobre todo porque tiene una de las “tapas más aseadas de Nicaragua”, más “aseadas” que las de Edén Pastora. Otros dan por seguro  que Daniel no le va a cumplir a Ricardo Mayorga; que va a ofrecerle la candidatura a Nemesio Porras. Otro sector de la peña cree que el candidato de Daniel podría ser Evert Cárcamo, quien además de su mérito político  ha sido un conocido luchador por esa candidatura.  De lo que sí están seguros los miembros de la peña El Bejuco es que si Fidel Moreno no  fuera el candidato escogido por Daniel, Fidel seguirá dirigiendo la Alcaldía capitalina.

Seguidamente se hizo un sondeo entre los miembros de la peña para saber el porcentaje de aceptación para alcalde de Managua de las  personas citadas. Los porcentajes fueron los siguientes: 1) Ricardo Mayorga con el 51 por ciento; 2) Fidel Moreno, 20 por ciento; 3) Nemesio Porras, 19 por ciento y  4) Evert Cárcamo, 10 por ciento.

Seguidamente en la peña  El Bejuco se habló de que si bien el candidato del Frente Sandinista va a ser el futuro alcalde de Managua —la Alcaldía de Managua no la suelta Daniel— en el caso de algunas cabeceras departamentales y de algunos municipios  los candidatos a alcalde de los  partidos opositores de mentira, es decir, de los partidos zancudos, serán aquellos candidatos  que apruebe  Daniel. Por consiguiente, y en buena lógica política, los partidos opositores de mentira tendrán que luchar entre sí,  serruchándose el piso, para gestionar, para cabildear, para arrastrarse ante Daniel a efecto de que él les otorgue la  cantidad de alcaldías con las que Daniel Ortega quiera demostrar su generosidad democrática.

Al finalizar la reunión, el presidente de la peña manifestó que era  necesario señalar algo importante: el nuevo alcalde zancudo de “provincia”  no debe coger la vara, no debe andarse dando aires de opositor de verdad.  Debe estar consciente en todo momento  que Daniel le dio su aprobación, y que así como lo puso también  lo puede quitar, y que si quiere permanecer en el cargo ganándose sus chambulines y sus caidos —así, caidos, sin acento en  la “i”—  el zancudo edilicio sencillamente debe cumplir con el hábito que más le gusta a Daniel: el hábito saludable, firme, entusiasta  y distinguido de la obediencia.

El autor es abogado.