Zona de Strikes: Vicente Padilla, un atleta nica de los grandes

Armado de una bola rápida que intimidaba, corajudo hasta el extremo y con una forma de hablar que servía más para ocultar que para decir, Vicente Padilla irrumpió en el beisbol, se estableció y se fue tras dejar huellas que lo harán perdurar para siempre.

Edgard Rodríguez C.

Armado de una bola rápida que intimidaba, corajudo hasta el extremo y con una forma de hablar que servía más para ocultar que para decir, Vicente Padilla irrumpió en el beisbol, se estableció y se fue tras dejar huellas que lo harán perdurar para siempre.

Sus actuaciones carecían de elegancia artística o excesiva precisión, pero tenían siempre el fuego y la fuerza necesaria para mostrar su calidad, mientras avanzaba de prisa a la cima y se volvía el nexo emocional entre Nicaragua y las Grandes Ligas.

Una vez que Denis Martínez dejó de hacer estragos con sus disparos de quiebre, Padilla asomó en el horizonte con poder y superó a los big leaguers pinoleros, hasta ubicarse justo detrás de Denis, quien sigue siendo el referente en este deporte.

Padilla capturó 108 victorias en una carrera que se extendió por 14 años, en la que ganó 14 juegos en tres ocasiones y una vez 15. Superó las 200 entradas tres veces y fue a un Juego de Estrellas en el que lanzó dos ceros en relevo. Mejor que todo eso, solo Martínez.

También impactó a nivel local con el Chinandega y Granada, antes de saltar a la Selección Nacional, desde donde pasó al profesionalismo y luego de tres meses de haber iniciado su carrera, estaba en Ligas Mayores, a donde no llega el 97 por ciento de los jóvenes firmados.

En varias ocasiones sus envíos superaron la barrera de las 100 millas, de ahí que se le considere el pícher más veloz surgido aquí. Y a pesar del poder, no fue descontrolado, aunque tuvo mala fama de golpear bateadores, algo que él lo atribuía a su valentía para lanzar pegado.

Por eso ahora que se le menciona como nuevo integrante del Salón de la Fama del Deporte Nacional, nos alegra porque se reconocerá a un deportista nicaragüense de los grandes y a la vez, el templo de las figuras locales ganará un poco de respetabilidad con su llegada.

Sigue a Edgard Rodríguez por Twitter: @EdRod16