Diez años esperando indemnización de Enacal en Granada

Este 13 de mayo, se cumplen diez años que fueron despedidos 62 trabajadores de Enacal, filial Granada, tras haber iniciado una huelga para exigir el pago de viáticos y de lejanía. Aún siguen esperando que les paguen sus indemnizaciones.

Doña Lucrecia Castillo, esposa de uno de loas afectados, pidió al Gobierno, que honre su discurso de igualdad y justicia. LA PRENSA/ LUCIA VARGAS

Este 13 de mayo, se cumplen diez años que fueron despedidos 62 trabajadores de  Enacal, filial Granada, tras haber iniciado una huelga para exigir el pago de viáticos y de lejanía. Aún siguen esperando que les paguen sus indemnizaciones completas y dos años de salarios que dejaron de percibir.

El Ministerio del Trabajo en ese entonces declaró ilegal la huelga, pero ordenó el reintegro de los protestantes en 48 horas, pero solo les dieron la carta de despido y no los dejaron entrar al edificio.

Las autoridades de Enacal, de entonces, desacataron la resolución del Ministerio del Trabajo, lo que provocó una lucha legal de dos años que fue ganada por los despedidos, sin embargo a esta fecha no les han pagado.

Carlos Hernández Morales, hoy tienen 67 años, está muy enfermo y sigue esperando una respuesta.

Su esposa Lucrecia Castillo Ruiz, explicó que su marido cayó en depresión y se fue enfermando por tantos problemas económicos que han tenido que enfrentar.

Castillo mostró la carta de despido de su esposo donde se les aplica el artículo 45, del código del trabajo, prescindiendo de sus servicios, la que fue fechada el domingo 13 de mayo del 2007, día que no es laboral, por lo que alegan ilegalidad de todo el proceso de despidos.

“Varios trabajadores que les tocaba laborar el sábado 12 de mayo, se integraron y no les dijeron nada, pero el lunes 14  cuando llegaron en la mañana encontraron los protones cerrados y les dieron las cartas”, dijo Castillo, tras agregar que fue una actitud deshonesta, que evidencia el irrespeto a los derechos laborales y a las leyes, por parte de este gobierno.

Varios han muerto

Carlos Hernández Morales, de  67 años laboró 32 años para la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) y cuando lo despidieron era operador de grúa.

Explicó que tenía diplomas de reconocimiento por honradez y lealtad a la empresa.

Lucrecia Castillo Ruiz, esposa de Hernández, dijo que de los 62 trabajadores, han muerto varios que se fueron esperando una respuesta.