Del uso al abuso

No existe fundamento legal, ni moral, que justifique que Funte ponga centros de atención a su nombre. El que esta fundación tenga en su título el nombre Teletón, no le adjudica un derecho de marca.

Los Pipitos

El desacuerdo entre Fundación Teletón (Funte) y Los Pipitos, tan desafortunado para los niños con discapacidad y sus familias, como para los donantes que tan generosamente han apoyado, nos invitan a hacer una reflexión sobre la gobernabilidad de las organizaciones sin fines de lucro. ¿Cómo se garantiza que no pierdan su rumbo?

Los Pipitos es una organización popular que cuenta con 20 mil afiliados, padres de niños con discapacidad. Tiene presencia en 83 municipios en el territorio nacional. Se rige por un Consejo Superior de 83 miembros. Este consejo nombra una Junta Directiva de 11 miembros. La Junta rinde cuentas al Consejo Nacional que a su vez rinde cuenta a los capítulos. Hay una vinculación entre la dirigencia y el territorio, la junta directiva y las bases. Dirigencia y bases provienen de la misma cantera: padres de familia con niños discapacitados.

Funte nace de la necesidad del 20-30 y Los Pipitos de contar con un brazo gerencial para organizar el evento Teletón. Cuenta con una Junta Directiva, que responde a una Asamblea General de Miembros. No está arraigada en el territorio nacional.

La dirección de Funte ha admitido que tienen gastos administrativos de 25 por ciento y costos de organización del evento del 15 por ciento, para un total de 40 por ciento. Inaceptable. Esto sería cuatrocientos mil dólares del millón que acaban de recibir. Si se tratara de una empresa privada ya habría quebrado.

También reclaman como propios centros construidos con recursos del evento Teletón. Independientemente de donde pare su relación con Los Pipitos, urge que la Junta Directiva de Funte tome dos medidas: Primero, que exija a su administración una revisión exhaustiva de los gastos y la meta en cintura. Segundo, que dilucide la confusión que tiene sobre el uso de la marca Teletón y los recursos recolectados en el evento.

Funte aduce, injustificadamente, ser el dueño de los fondos Teletón que recauda y por ende, de los centros que ha construido.

Esta posición nace de una conveniente confusión con el nombre Teletón. Teletón es una franquicia internacional administrada por la asociación Oritel. El evento lo crea el conocido presentador chileno Don Francisco, en beneficio de los niños discapacitados, y rápidamente se expande a otros países. Aunque el evento es el mismo, el modelo Teletón varía según los países. Hay países donde una Fundación Teletón es dueña de la franquicia Teletón y otros donde la franquicia la tienen organizaciones filantrópicas como el 20-30, caso de Nicaragua y Panamá.

Generalmente en los países donde la Fundación Teletón es dueña de la marca, como en México y Colombia, se han creado los llamados Centros Teletón, bajo un modelo específico de atención a los niños discapacitados. En los países donde la franquicia la tienen otras organizaciones, el evento Teletón recauda en beneficio de organizaciones ya existentes o para apoyar nuevas obras. Este es el caso de Panamá, Costa Rica, Perú y Guatemala donde no hay Centros Teletón. Este era el modelo de Nicaragua, hasta que Funte decidió, sin fundamento legal, cambiar de rumbo y poner centros de atención a su nombre.

Documentos legales relacionados con el uso de la marca Teletón en Nicaragua claramente establecen que la propiedad de la marca es del 20-30 y que los beneficiarios del evento son Los Pipitos.

Para muestra un botón: El convenio notarizado fechado marzo 2002 textualmente dice que “el Club Activo 20-30 ha decidido apoyar los programas de discapacidad de Los Pipitos, por lo cual está anuente a que se use el nombre comercial Teletón para tan noble fin. Con el objeto de hacer una realidad este mandato han decidido y así lo plasman en esta escritura, que la autorización del uso de la marca de servicio y nombre comercial Teletón para los años del 2002 al 2005, se otorgará a una fundación que se constituirá con la participación de Los Pipitos y el Club 20-30 en un plazo adecuado. Siempre que se use la palabra Teletón deberá llevar el símbolo de marca registrada especificando que pertenece a la organización Club Activo 20-30”.

En junio del 2003, ante notario público, Los Pipitos y el 20-30 prorrogan este convenio hasta el 2010, en los mismos términos.

Durante esos diez años, el uso de la marca Teletón fue un asunto estrictamente bilateral entre Los Pipitos y 20-30. No existe referencia específica a Funte en ninguno de estos documentos.

En 2012, Funte entra a firmar conjuntamente con 20-30 y Los Pipitos acuerdo tripartito para el uso de la marca Teletón. Este acuerdo claramente estipula: “Dicho convenio tendrá una vigencia de 5 años, y tanto la marca como el nombre comercial arriba mencionados serán utilizados única y exclusivamente por Fundación Teletón (Funte) en sus eventos de recaudación y teniendo como único beneficiario a Los Pipitos; el nombre comercial Teletón Club Activo 20-30 podrá ser utilizado conforme este convenio simplemente como Teletón”.

No existe fundamento legal, ni moral, que justifique que Funte ponga centros de atención a su nombre. El que esta fundación tenga en su título el nombre Teletón, no le adjudica un derecho de marca. La marca le pertenece al 20-30. Tampoco le adjudica la propiedad de los fondos recaudados. Estos le pertenecen a Los Pipitos, el beneficiario.

La apropiación, ilegal, de los centros de atención operados desde su creación por Los Pipitos, sería un abuso de la confianza que los padres de familia con niños con discapacidad y la sociedad nicaragüense han venido depositando en esta fundación. Del uso al abuso no hay más que un paso.

Es hora que su actual Junta Directiva tome las medidas necesarias para rendir cuentas claras y rectificar el rumbo. También para resolver un conflicto inconcebible, que terminará fracturando la alianza que ha existido entre la sociedad, los padres de familia y la empresa privada en beneficio de nuestros niños discapacitados.

La autora es Master en economía y administración pública. Exdirectora Regional Alterna para el Bureau de Asia y el Pacífico en el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).