Roya más agresiva amenaza al café de Nicaragua

Caficultores nicas recorren fincas afectadas en Honduras por el hongo más devastador

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“Hay factores suficientes para que Nicaragua se ponga en alerta, están a tiempo de prevenir un ataque de plaga a sus cafetales”, reiteró Alfonso Merlo, gerente regional del Instituto Hondureño del Café (Ihcafe), al referirse a la presencia de la plaga en los departamentos de Olancho y El Paraíso de “una nueva raza de roya agresiva y devastadora”.

Un grupo de 24 caficultores, representantes de la banca nacional, técnicos y comercializadoras del café en Nueva Segovia escucharon el “preocupante” planteamiento de expertos de Ihcafe durante una visita la semana pasada a fincas en la localidad fronteriza Las Dificultades, en el departamento de El Paraíso, en Honduras.

La pérdida de resistencia en la variedad Lempira se debe a la presencia de una “nueva y compleja raza de roya, capaz de vencer todos los genes de resistencia de las plantaciones de café”, afirmó William Alvarado, técnico de Ihcafe en El Paraíso.

El especialista dijo que la roya es un patógeno complejo y para hacerle frente es necesario buscar o generar nuevos genes de resistencia para integrarlos a nuevas variedades de café mejoradas.

Los expertos aún no tienen claro sobre por qué la Lempira se ha visto afectada y barajan dos posibilidades para explicar que ahora sea vulnerable a la roya. Una de ellas es que una raza de roya tradicional presente en Honduras haya mutado y superado así la resistencia de la Lempira, o que sea una nueva en la región, unas suposiciones que verán la luz el próximo mes de agosto, cuando se espera que un centro de investigación de Portugal, donde están las muestras de esporas, dé resultados.

Investigan de qué raza se trata

La roya del café es una enfermedad causada por el hongo Hemileia vastatrix. “La nueva raza de roya es una de las 58 existentes, pero realizamos los análisis científicos para determinar ante cuál estamos”, recalcó Alvarado.

Para los técnicos del Ihcafe, el proceso de investigación de la nueva raza de roya ha dado excelentes resultados revelando que esta cepa cumple su ciclo en 20 días y no en 30 días como en la raza 2 (presente hasta ahora en los cafetales) y eso ha obligado a los técnicos a redefinir la frecuencia del muestreo cada 15 días y no cada 30 a como se venía practicando.

Luego del recorrido del grupo de nicaragüenses por áreas de café bajo manejo y otras afectadas en la finca Colombia, propiedad de Eduardo Kafati, el experto Alfonso Merlo sugirió la realización de un muestreo para identificar posibles brotes y proceder a lo inmediato a “nutrir” las plantas para afrontar sin mayores pérdidas un ataque de una nueva raza de roya.

“En todo cultivo debajo del cinco por ciento de infestación deben realizar labores preventivas y tiene que ser un manejo integral, un buen manejo de sombra acompañado de una buena nutrición y un buen manejo de tejidos, estas prácticas ayudarán a reducir porcentajes de infestación en las fincas”, insistió Merlo.

Preocupación es real

Joaquín Lovo, caficultor y miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Cafetaleros de Nueva Segovia (Asocafens), reconoció que la investigación en Honduras es una de sus fortalezas y “debe de preocuparnos que ellos estén hablando de una nueva raza de roya, debemos de verlo como una amenaza, por la presencia de muchos factores que nos vuelven vulnerables”.

Enfatizó que “la roya no es un invento, es una realidad que vive el sector desde el año 2012 y que año con año se vuelve más agresiva. Ahora nuestros vecinos hablan de una nueva raza que devasta los cafetales en variedades que supuestamente eran resistentes a la roya, es preocupante y debemos de hacer algo pronto”.

País es incipiente

Teófilo Narváez, productor de café en el municipio de Jalapa, consideró urgente la necesidad de que el sector se unifique en la búsqueda de soluciones, “no hay variedades resistentes a la roya, debemos de informarnos un poco más y tomar decisiones urgentes en el tema de renovación de los cafetales”.

Narváez insistió en que la situación es alarmante porque deja a los productores con menos posibilidades de mejorar el cultivo, dado que “en Nicaragua no hay investigaciones ni estudios y no hay un organismo rector generando nuevos elementos de desarrollo de la caficultura, no hay transferencia de nuevas tecnologías y eso limita la capacidad de producción”.

En ese sentido, recordó Narváez que el gremio ha insistido ante el Estado de Nicaragua en la creación del Instituto Técnico para el Desarrollo de la Caficultura, “pero es la fecha y una plaga más agresiva vendrá únicamente a exterminarnos porque no estamos preparados para combatirla”.

La organización World Coffee Research está revisando los otros 24 países del mundo en los que ha sido plantada la Lempira como ensayo para determinar si también está afectada.

Factores negativos

Las fincas cafetaleras de Honduras y Nicaragua solo las divide el borde fronterizo.

La mano de obra nicaragüense que se contrata en las fincas cafetaleras hondureñas transita constantemente de un territorio a otro. Las cantidades de café de Honduras que se compran en Nicaragua sin control son cada vez mayores.

Las esporas de la roya se encuentran ahora en los cafetales de altura, superior a los mil metros sobre el nivel del mar, lo que hasta hace un año no ocurría.

Según el Instituto Hondureño del Café (Ihcafe), la incidencia de la roya en el 18 por ciento de las fincas con Lempira inspeccionadas en marzo, tenían un nivel de incidencia superior al 10 por ciento, cuando la media nacional era solo del 6 por ciento, por lo que ya alertaron a los agricultores sobre “el posible desarrollo de un ataque severo una vez que se establezcan las lluvias”.