Zona de Strikes: Derek Jeter comprometido con la excelencia

Aunque las luces del Yankee Stadium estaban encendidas mientras se esfumaba la tarde, en realidad no hacían falta. El brillo de Derek Jeter desde el centro del campo era intenso y podía alumbrar tanto entusiasmo reunido en Nueva York.

Edgard Rodríguez C.

Aunque las luces del Yankee Stadium estaban encendidas mientras se esfumaba la tarde, en realidad no hacían falta. El brillo de Derek Jeter desde el centro del campo era intenso y podía alumbrar tanto entusiasmo reunido en Nueva York.

El ídolo ante su gente, el equipo reconociendo al héroe y los excompañeros rodeándole con admiración, mientras el club rival le expresaba respeto. Fue una jornada para el recuerdo, como lo merecía la más grande leyenda viva de los Yanquis.

El domingo fue emocionante verlo recibiendo honores mientras se retiraba el número 2 que portó en su carrera y se develaba la placa que lo inmortaliza en el Monument Park, pero lo realmente admirable fue lo que hizo para llegar hasta ahí.

Y no me refiero al hecho de que se haya retirado con promedio de .310 en su carrera, lo cual es fantástico. Tampoco hablo de sus 3,456 hits, 544 dobles, 358 robos y 2,747 juegos, cifras máximas conseguidas por alguien en un unirme a rayas.

Ni siquiera hago alusión al hecho de que fue el Novato del Año (1996), que ganó cinco Series Mundiales, que fue a 14 Juegos de Estrellas, que ganó cinco Guantes de Oro y un premio Roberto Clemente, mientras se convertía en uno de los astros de su generación.

Hablo de su actitud, su entrega, su honestidad, su entusiasmo, su compromiso con la excelencia, algo que lo aprendió en su casa, donde debía firmar un documento en el que se obligaba a tener siempre un comportamiento apropiado en cualquier circunstancia.

Por eso es comprensible que en su discurso de agradecimiento, se refiriera en primer término a sus papás y les dijera “gracias por su presencia en todo lo que hice dentro y fuera del campo”, un ámbito en el que a menudo fallamos con los hijos.

Por su carisma, atención a los fanáticos y la prensa, además de su formidable talento para el juego y su enorme presencia en los momentos cumbres del juego, Jeter tiene su lugar entre los inmortales de los Yanquis y del beisbol en general.

«Te puede faltar talento, pero eso no justifica que no trabajés duro», dijo Jeter en múltiples ocasiones.