Nicaragüenses siguen migrando

Distintos puntos a lo largo del Río San Juan y el terreno conocido como el Naranjal, cerca del puesto fronterizo de Los Chiles, son lugares bien transitados por nicaragüenses que viajan a Costa Rica de forma ilegal

migrantes, Nicaragua

Para festividades de Año Nuevo, Navidad y Día de la Madre, circulan alrededor de mil personas en el paso ilegal entre Costa Rica y Nicaragua, el naranjal, cerca de Los Chiles. LAPRENSA/J. FLORES

Antes de llegar a La Tigra, parada de la lancha que navega a lo largo del Río San Juan, Melvin abordó la pequeña embarcación; cargaba sus maletas, ahorros obtenidos en Costa Rica y los deseos de ver a su familia en La Fonseca, Nueva Guinea.

A sus 17 años no sabe escribir su nombre. Es un joven escuálido y tímido al hablar; sin embargo, venció esa timidez y viajó como ilegal a Costa Rica.

Él ingresó a territorio tico acompañado de su tío y otras personas, pero regresó solo. Su estadía será de 15 días o un mes en su casa, y después se regresa para seguir trabajando en las piñeras o en las bananeras como lo hizo durante los cuatro meses que estuvo en Costa Rica.

Así como Melvin, muchos nicas deciden buscar el sueño de una casa, obtener ahorros y brindarles una mejor vida a los suyos, y por eso viajan hacia Costa Rica, la mayoría, como Melvin y su tío, de forma ilegal.

Es normal ver que varias personas suben y bajan de la panga que serpentea el Río San Juan. Esos son puntos que la gente conoce y a través de los que caminan para ir a Costa Rica y trabajar en cualquier campo: fincas ganaderas, naranjales, bananeras, entre otras actividades.

Si la Policía del país tico los encuentra, los agarran y los deportan, pero varios se tiran al agua y ya no les pueden hacer nada, dice la gente cuando empiezan a hablar del tema, que es algo cotidiano y normal.

Ese es el tipo de migrantes que se ha incrementado, según el sociólogo Cirilo Otero, quien aseguró que hay dos tipos de migrantes; el primero se va a otro país y se queda, conoce gente, obtiene un trabajo, crea una familia, envía remesas, pero no regresa a su país.

El segundo, y el que está en mayor crecimiento, según Otero, es el migrante que va por corto tiempo. Este tiene otros planes; ya sea mejorar su casa, ayudar a su familia, pero nunca piensa en crear algo más sólido en el lugar.

Ese es el caso de muchas familias en Nicaragua que ven en Costa Rica una alternativa para paliar la crisis económica de familias numerosas, en algunos casos.  Como Melvin López, que es el número cinco de ocho hermanos.

Los chiLes, otra opción

Cerca del puesto fronterizo entre Nicaragua y Costa Rica, está un naranjal, un trecho de tierra de tres kilómetros, a través del que circula, en épocas de festejos, Día de las madres y vacaciones semestrales de los colegios, alrededor de mil nicaragüenses, quienes vienen de visita a su país de origen.

Solo están un momento y retornan a la faena en Costa Rica. Hay horas claves de tránsito: 5: 00 a.m. y 4:00 p.m. aunque durante todo el día siempre entra y sale gente. Algunas vienen contentas, otras no. Y es que si no tenés un contacto que te pueda garantizar un trabajo es bien difícil que te contraten como ilegal, comentó Yorlenis Pérez, originaria de Nueva Guinea.

Los puestos de trabajo más comunes para  los nicaragüenses ilegales  en Costa Rica son las piñeras, bananeras y fincas ganaderas.


1.5
millón de nicaragüenses están fuera del país, según estimaciones del sociólogo Cirilo Otero. Los nicas viajan a España, Estados Unidos, Costa Rica y Panamá.