Mamá y nutrición

Las mamás influyen en la nutrición de los hijos, no solo durante el embarazo y la lactancia, y juegan un papel crucial en la formación de hábitos alimenticios y estilo de vida

mamá y nutrición

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Fácilmente reconocemos el impacto que tiene la nutrición materna durante el embarazo para la formación del nuevo ser y la salud de la mamá.

En mi experiencia profesional como nutricionista he visto muy de cerca las manifestaciones de amor y responsabilidad de la mamás cuidando su alimentación con mucho esmero, especialmente mamás con diabetes gestacional, riesgo de preeclampsia e hipertensión arterial. Se cuidan mucho más y mejor que cuando no están embarazadas.

Las mamás influyen en la nutrición de los hijos, no solo durante el embarazo y la lactancia, y juegan un papel crucial en la formación de hábitos alimenticios y estilo de vida.

Los hábitos alimenticios se transmiten de generación en generación: tamaño de raciones, velocidad al comer, tipo de alimentos, frecuencia de comidas, formas de preparación y combinaciones de alimentos.

Todos estos hábitos se convierten en un patrón o conducta que determina en gran medida el estado  nutricional de la persona. Si la mamá come saludable es más fácil que los hijos adopten esos hábitos.

La nutrición de las niñas durante la infancia y la adolescencia tiene su impacto durante el embarazo. Los estudios han demostrado que si hay desnutrición en esas edades, en la edad adulta tienen más riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Se requiere consumo adecuado tanto en cantidad de calorías como en calidad de sustancias nutritivas. En cuanto a calorías, interesa que estas sean obtenidas de alimentos nutritivos como lácteos, granos y cereales, productos animales, frutas y verduras de todos los colores.

Se deben evitar productos azucarados galletas, jugos, bebidas gaseosas, golosinas y los alimentos que conocemos como “chiverías”.

Además es necesario la práctica de actividad física, juegos al aire libre que impliquen movimientos y gasto energético.

Pasada la edad reproductiva, las mamás necesitan seguir cuidando su nutrición para tener buena calidad de vida como mujer adulta y en la tercera edad.

Se requiere consumir leche, yogur, almendras y tortillas como fuentes de calcio, seguir cuidando el consumo calórico, preferir alimentos nutritivos de bajo valor energético como vegetales, frutas, pescado, carne, pechuga de pollo acompañado de carbohidratos saludables como pastas, gallopinto, pan integral entre otros e incluir grasa mono y poliinsaturada como aguacate, semillas, aceite de soya y de olivo, para prevenir osteoporosis y enfermedades crónicas.

Las mamás mayores necesitan atención y apoyo para tener la nutrición adecuada y adaptar la alimentación a su condición particular ya sea de problemas dentales o enfermedades. Es común la costumbre de las abuelitas de desayunar y cenar solamente con leche o café con pan.

No es un hábito saludable, conviene agregar huevos, verduras, frutas, carnes picadas para facilitar la masticación. En todas las etapas de la vida es conveniente evitar excesos de panes, galletas, reposterías y productos preparados con harinas refinadas, azúcar y grasa, así como bebidas azucaradas, gaseosas y frituras.

Recuerde la guía de alimentación conocida como “Mi plato”.

Mamá y nutrición
Reciban mamás mis felicitaciones y reconocimiento por toda su labor en el desarrollo de la humanidad tanto por su aporte biológico como social y económico.