Osmar Bravo: «Me gustaría cerrar mi carrera ganando oro en los Juegos Centroamericanos»

A sus 31 años, Osmar Bravo dice sentirse motivado y bien físicamente, sus dos hijos (Osmar y Neymar) lo empujan a más, y deja que las críticas le resbalen.

Osmar Bravo la esperanza de la Selección en el Continental. LAPRENSA/ BAYRON SAAVEDRA

Osmar Bravo salió de la habitación del hotel, miró Tegucigalpa, Honduras, desde un balcón en el sexto piso y ahí los ojos se le iluminaron al ser preguntado sobre su retiro y sobre los años que le ha entregado al boxeo aficionado, hasta convertirse en su máxima figura, tras un recorrido de recorrido de casi una década, desde su arribo en 2008.

A sus 31 años, Bravo dice sentirse motivado y bien físicamente, sus dos hijos (Osmar y Neymar) lo empujan a más, y deja que las críticas le resbalen. Confiesa que nunca le ha gustado ser el favorito de nadie. Más bien trata de cerrar bocas ajenas con hechos. Esta vez está en Honduras, para jugarse la vida en el Campeonato Continental Élite.

“En las manos de Dios está mi carrera, él decide cuando le voy a poner el punto final, pero tentativamente pienso hacerlo después de los Juegos Centroamericanos”, revela Bravo, originario de Muelle de los Bueyes y ganador de un combate en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

En esta entrevista, “Píldora”, como es conocido en el amateurismo, hace un breve repaso por su carrera, qué piensa hacer cuando se retire y cuál es su esperanza para los Juegos Centroamericanos de Managua 2017.

¿Qué esperas de lo que queda del año?
Espero dar lo mejor de mí, primeramente darle gracias a Dios por mantenerme con vida y fuerzas, con ánimos. También quiero consagrarme en los Juegos Centroamericanos, porque esa es la competencia fundamental para nosotros este año, y hacer historia.

¿Qué piensas de los comentarios que dicen que no tenés mucho que ofrecer a estas alturas?
He sentido que mi nivel se ha mantenido, siempre me ha gustado que la gente opine lo contrario, que digan que los años pesan, pero yo sigo aquí, buscando la sorpresa. No me gusta que me afamen, sino ser esa sorpresa, traer los resultados sorpresivamente, ganar peleas cuando la gente cree que no puedo ganarla… y demostrar que todavía se puede.

¿Sentís un grado de responsabilidad mayor al ser la figura de la Selección?
Yo me siento como un atleta más de ellos, pero sí siento que tengo un grado más de responsabilidad, tengo que ser ejemplo para los nuevos muchachos…

¿De qué manera lo hacés?
Cuando toca, hablamos de los combates, de la técnica, de la táctica, de algunos detalles de la competencia, como mañas y esas cositas, les comparto a ellos y trato de ayudarles en ese sentido, no me distraigo tanto, estoy concentrado en mi compromiso.

¿Para cuándo has contemplado tu retiro?
Yo pensaba retirarme después de los Juegos Centroamericanos, iba a cerrar ahí en con ese evento, pero Dios va a decidir cuándo lo voy a hacer. Pero es una fecha tentativa, me gustaría cerrar mi carrera ganando la medalla de oro en Nicaragua y para Nicaragua.

¿Con cuál recuerdo te quedarías para siempre?
Mi mayor recuerdo será haber llevado la bandera de Nicaragua en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, fue muy emocionante, eso nunca se me va a olvidar…

¿Cómo vive tu familia cada vez que salís a representar al país?
Siempre me desean suerte, me llevan en sus oraciones, siento el apoyo de ellos. Antes de pelear pienso en ellos, hago mi mejor esfuerzo y trato de llegar a casa con buenas noticias… al igual que a Muelle de los Bueyes.

¿Qué harás después de tu retiro?
Mi oficio es ebanista, trabajo medio tiempo cuando no estoy reconcentrado, trabajo en eso. Aprendí ese oficio de mi amigo Juan Gutiérrez, le agradezco que me enseñó a trabajar.

¿Qué te ha dejado el boxeo?
Alegrías, bonitos momentos que voy a recordar. De todo.