Istmo se junta contra El Niño

Un programa regional diseñará mecanismos financieros innovadores para mejorar la resiliencia de los medios de vida de los agricultores de subsistencia de las comunidades del Corredor Seco centroamericano y fortalecerá los sistemas de información agroclimática y de alerta temprana.

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La falta de agua por la sequía generó pérdidas del 95 por ciento en la cosecha de primera de maíz y frijol en Occidente en 2016, según el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales. LA PRENSA/ARCHIVO

Un programa regional diseñará mecanismos financieros innovadores para mejorar la resiliencia de los medios de vida de los agricultores de subsistencia de las comunidades del Corredor Seco centroamericano afectados por la sequía y fortalecerá los sistemas de información agroclimática y de alerta temprana.

Con ello se pretende evitar que sigan expuestos a las pérdidas que en los últimos años ha provocado en sus cosechas la sequía generada por el fenómeno climático conocido como El Niño.

Entre las acciones a desarrollar están la reducción de las emisiones de los gases de efecto invernadero y el cumplimiento de otros compromisos internacionales incluidos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), informó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (conocida mundialmente como FAO), a través de un comunicado.

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cambio climáticoOfrecerán respuestas integrales

“Es indispensable pasar de la respuesta a emergencias a una acción integral en términos ambientales y socioeconómicos, que enfrente las causas estructurales de la vulnerabilidad, la degradación de los recursos naturales, la desigualdad, la pobreza y la poca diversificación de los medios de vida”, dijo Tito E. Díaz, coordinador para Mesoamérica de la FAO.

Según Alejandro Rodríguez Zamora, vicepresidente ejecutivo del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), “las acciones climáticas y las nuevas inversiones que se pretenden implementar a través de este programa ofrecerán respuestas integrales a las actuales condiciones naturales negativas que afectan a las comunidades vulnerables”.

El BCIE aportó dos millones de dólares para formular el programa. Y la Comisión de Ambiente y Desarrollo del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) —que estará a cargo de la dirección estratégica del proyecto—, tratará de obtener cuatrocientos millones de dólares del Fondo Verde del Clima para su implementación.

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Para que países diseñen programas nacionales

El objetivo es que el proyecto genere instrumentos que sirvan a los países para diseñar e implementar programas nacionales. “Trabajaremos para recuperar ecosistemas clave para la adaptación al cambio climático, como los bosques que regulan la provisión de agua y estabilizan suelos”, dijo el coordinador regional de cambio climático de ONU Medio Ambiente, Gustavo Máñez.

Por su parte el representante de la FAO advirtió que “los efectos del cambio climático en la producción de alimentos pueden socavar los logros regionales de reducción del hambre”, por lo que “implementar una agenda ambiental y de acción climática es indispensable para reducir la inseguridad alimentaria y la pobreza en Centroamérica”.

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Datos del Corredor Seco

  • 1.6 millones de personas se encuentran en inseguridad alimentaria en el Corredor Seco centroamericano, en zonas con infraestructura y servicios limitados y pocos recursos para hacer frente al cambio climático, advierte la FAO.
  • 10.5 millones de personas y la mitad de los productores familiares de granos básicos de Centroamérica reúne el Corredor Seco centroamericano, cuya parte más expuesta y vulnerable la forman Honduras, Nicaragua, Guatemala y El Salvador. En ese orden estos países figuran también entre los 15 más afectados por el cambio climático a nivel global.