Honrar… honra

El apóstol de América, José Martí, dejó para la posteridad varios hermosos pensamientos. Uno de ellos es el siguiente: “Honrar… honra”. Se me ocurre recordar la frase martiana después de una de mis tantas giras a la ciudad de León, donde regreso con alguna frecuencia para rememorar mis días de estudiante adolescente en los años 46.

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Querida Nicaragua: El apóstol de América, José Martí, dejó para la posteridad varios hermosos pensamientos. Uno de ellos es el siguiente: “Honrar… honra”. Se me ocurre recordar la frase martiana después de una de mis tantas giras a la ciudad de León,  donde regreso con alguna frecuencia para rememorar mis días de estudiante adolescente en los años 46. Por supuesto que después de casi setenta años es imposible que la ciudad universitaria no haya cambiado. Sin embargo mantiene su señorío  y su estirpe de ciudad colonial que reclama como dice el poeta Salomón “su derecho de hermana de las grandes ciudades”.

Impresiona en León la monumental Catedral, símbolo de la ciudad.  Sus bellísimos óleos del Vía Crucis, que el tiempo había ido deteriorando pero fueron bellamente restaurados gracias a la Fundación Ortiz Gurdián, tras la cual aparece la figura del apreciado caballero leonés Ramiro Ortiz Mayorga. Pero esto es apenas el comienzo de un amplio horizonte cultural que podemos ver ahora en el moderno León.

Si caminamos por la Calle Real hacia el oeste encontramos a las pocas cuadras la casa de la infancia de Rubén Darío, convertida hoy junto con otras antiguas y hermosas casas vecinas en un gran Museo, obra de la Fundación Ortiz Gurdián, impulsada por don Ramiro Ortiz Mayorga y cuya presidencia y dirección ejecutiva corren a cargo de su esposa, doña Patricia Gurdián y de su hija doña Ana Margarita Ortiz.

El desarrollo cultural que realiza la Fundación con este Museo, el más grande y valioso de la región centroamericana y orgullo de León, corre parejo a la extraordinaria labor humanitaria que la Fundación realiza en su clínica gratuita. En conferencia de prensa  su directora ejecutiva, Ana Margarita Ortiz, declaró que esa organización sin fines de lucro y que es el brazo social de Banpro Grupo Promerica, cada año atiende integralmente a unas 500 mujeres víctimas de cáncer de seno. Es decir, que el mecenazgo cultural se hermana con la atención gratuita de su clínica especializada para damas con padecimientos de cáncer de mama.

En el empeño de darle a León el sitio que merece en lo social, cultural y turístico, la Fundación Ortiz Gurdián se propuso construir el bello Hotel El Convento, edificio delicadamente construido en el mismo sitio en donde se fundó a finales del siglo XIX el Instituto Nacional de Occidente, junto a la antiquísima iglesia San Francisco fundada en 1639. El diseño arquitectónico del hotel logró en líneas modernas hacer honor al estilo colonial propio de la época en que se fundaron el convento y el instituto.

Alguien me decía que casi nunca las artes y el humanismo corren parejos con la economía y los asuntos bursátiles, que los hombres financieros viven entregados a sus finanzas y buscando cómo obtener mayores réditos del capital invertido. Eso es una verdad a medias porque de todo da la viña del Señor.

Hay hombres de negocios, financistas, banqueros, que también piensan en su país y en sus semejantes. Es el caso del destacado leonés don Ramiro Ortiz Mayorga, fundador del Grupo Promerica que hoy en día ha logrado extenderse y llevar actividades financieras, mayores oportunidades de desarrollo, más empleos  y bienestar general a muchos países del continente  que van desde Guatemala hasta Ecuador, también a República Dominicana y Gran Caimán;  estos nueve países conforman el Grupo Promerica que durante 25 años —como lo exalta un reciente artículo portada publicado en la revista Vida y Éxito—  ha logrado una exitosa carrera de éxitos tanto en lo económico, en lo propiamente financiero, como también en lo cultural, en lo social, en lo humanitario y en el  progreso urbanístico de la ciudad de León donde pasó su infancia y adolescencia el Príncipe de las Letras Castellanas, nuestro Rubén Darío.

La ciudad de los poetas ha dado muchos hombres ilustres. El que hoy merece todos los elogios se llama Ramiro y se apellida Ortiz Mayorga.
 El autor es empresario radial.

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