¿Apatía en Nicaragua por falta de líderes políticos?

La apatía ciudadana frente a las demandas sociales y políticas tienen que ver con la falta de líderes políticos que no inspiran a la población, sumado esto a la represión del Gobierno, aseguran expertos.

LA PRENSA/ W. LÓPEZ

La apatía ciudadana frente a las demandas sociales y políticas tienen que ver con la falta de líderes políticos que no inspiran a la población, sumado esto a la represión del Gobierno, aseguran el analista político y sociólogo Oscar René Vargas y la experta en temas de Gobernabilidad, Martha Patricia Molina.

“La apatía existe porque no hay organización que logre capitalizar ese descontento existente”, sostiene Vargas, quien culpa al sistema político de la apatía ciudadana.

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“Echarle la culpa a los ciudadanos es un error. La culpa es de los dirigentes políticos que han traicionado las demandas elementales de los ciudadanos”, expone el sociólogo.

Estado de letargo

De acuerdo con Vargas, los altos índices de desempleo en el país son solamente una forma de crear un estado de letargo en la sociedad.
“Una de las maneras de crear un estado de letargo en la sociedad es el alto índice de desempleo. Los desempleados (trabajo informal) no tienen tiempo para expresar su descontento de manera socialmente organizada. Ya que ellos realizan actividades individualizadas”, sostiene el analista político.

Los que no se manifiestan

Según el sociólogo, en relación con las personas que tienen trabajo formal no se expresan por tres motivos.
1. Los sindicatos son progobierno y por lo tanto neutralizan cualquier protesta.
2. Los que logran organizarse de manera independiente sufren represión (caso de la zona franca).
3. “El alto nivel de desempleo que hace que muchos prefieran mantener su empleo, sin protestar aunque se encuentre descontento, antes de salir a protestas. La calle está dura”, manifiesta Vargas.

Para Molina, la apatía es generada en los ciudadanos por varios aspectos. “Gran parte de los nicaragüenses carece de dignidad social y olvida rápidamente los hechos de la clase gobernante que muchas veces son sus verdugos”, apuntó.

Pero la experta va más allá y señala al ciudadano de guardar silencio en situaciones que lo afectan directamente.

“(Los ciudadanos) pueden observar que los precios, ya sea de energía o combustible, incrementan o el daño del manto acuífero, despale indiscriminado, situaciones que afectan la economía familiar, funcionarios públicos ebrios que ocasionan choques, y prefieren guardar silencio. No reclaman”, cuestiona Molina.

Por otro lado Molina asegura que la apatía ciudadana tiene que ver con el desconocimiento que el ciudadano tiene de sus derechos.

“Es una sociedad que no conoce sus derechos y producto de ello no puede reclamarlos. Creen que el Gobierno les hace un favor al construir un hospital o un área de diversión, o comienzan las comparaciones que el gobierno de Alemán robó pero construyó rotondas o que el Gobierno actual construyó y mejoró el paseo Xolotlán, pero desconocen que la obligación del Gobierno es la buena administración y respeto a la Constitución”, resaltó Molina.

Los que alzan la voz

La única organización que alza la voz en el país es el movimiento campesino, que tiene más de cuatro años de realizar 89 marchas para rechazar la Ley 840, legislación mediante la que Daniel Ortega entregó la concesión canalera al chino Wang Jing.

“Nuestra lucha es por toda Nicaragua. Hay que recordar que esta Ley 840, prácticamente es como ofrecer nuestra soberanía a un extranjero para que haga lo que quiera. Nuestra lucha es por Nicaragua y sin protagonismos políticos”, expresó Medardo Mairena, coordinador nacional del Consejo Nacional por la Defensa de la Tierra, Lago y Soberanía.

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