FMI: Reforma al sistema de seguridad social nicaragüense es «prioridad y urgente»

Mediante un comunicado emitido desde Washington, el directorio del FMI señaló la necesidad de: “Aplicar gradualmente, en la medida de lo posible, una combinación de medidas para mejorar la sostenibilidad”

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El Gobierno aún no anuncia fecha para iniciar las discusiones de la nueva reforma que sufriría el INSS. LA PRENSA/ARCHIVO

El directorio ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó que la reforma al sistema de seguridad social de Nicaragua debe ser prioridad y urgente, dado que las reservas líquidas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) “se agotarán de aquí a 2019, lo cual podría obligar a aumentar las transferencias públicas para financiar las prestaciones de jubilación y de salud”.

Tras conocer y avalar los planteamientos técnicos presentados por la delegación del organismo que llegó a Managua a finales de abril pasado para la aplicación de la Consulta del Artículo IV, los directores ejecutivos del Fondo Monetario Internacional también señalaron la necesidad de preparar a Nicaragua ante cualquier impacto de la Nica Act y una mayor reducción de la cooperación de Venezuela.

Mediante un comunicado emitido desde Washington, el directorio del FMI señaló: “La reforma del sistema de seguridad social es prioritaria…. Es necesario intervenir con urgencia y aplicar gradualmente, en la medida de lo posible, una combinación de medidas para mejorar la sostenibilidad”.

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Aunque el comunicado no menciona las medidas a aplicar, la delegación técnica en su pronunciamiento de finalización de visita mencionó acciones combinadas como: recortar y racionalizar los gastos operativos y de salud del INSS, aumentar la edad de jubilación, incrementar el período de cotización mínimo, aumentar la cotización patronal y laboral, revisión del mecanismo de ajuste de las pensiones, reducción de las prestaciones otorgadas y que el Gobierno asuma gastos como por ejemplo, las pensiones reducidas y especiales (pensiones de víctimas de guerra).

El año pasado en las consultas dentro del marco del Artículo IV —un examen económico anual al que deben someterse los países socios de este organismo—, el FMI estimó que el INSS sería solvente hasta el 2024, pero en la revisión de este año recortó su previsión al 2019.

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Una delegación del FMI llegó a finales de abril pasado para reunirse con funcionarios gubernamentales y analizar, entre otros temas, la situación del INSS. LA PRENSA/ARCHIVO/M. ESQUIVEL

Gobierno sin anunciar fecha para discutir nueva reforma

Y aunque el Gobierno aún no anuncia fecha para iniciar las discusiones de la nueva reforma que sufriría el INSS, ya descartó el incremento de la edad de jubilación y las semanas de cotización para acceder a una pensión mínima completa.

De cumplirse las proyecciones del organismo, este año el INSS cerrará con cinco años en insolvencia, cuyo déficit financiero superaría los 1,500 millones de córdobas.

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“La orientación fiscal es en general adecuada para mantener la estabilidad macroeconómica a corto plazo, pero es necesario contar con reservas fiscales para afrontar riesgos. Es probable que la necesidad de financiar los crecientes déficits del INSS y de asumir el control de algunos programas sociales financiados actualmente a través de la cooperación con Venezuela intensifiquen las presiones sobre el gasto en los próximos años”, señala el comunicado del FMI.

Afectación de Nica Act sería de “envergadura”

Por otro lado, el directorio del Fondo Monetario Internacional también reiteró la necesidad de mejorar los ingresos fiscales en los próximos dos años para afrontar no solo el impacto que podría tener la caída en insolvencia del Seguro Social sino también la aprobación de la ley conocida como Nica Act, que se empuja en el Congreso de Estados Unidos.

“Además, de aprobarse la Ley Nica (Act) en Estados Unidos, sus posibles efectos sobre las finanzas públicas podrían ser de envergadura, siempre y cuando esta afecte al crecimiento y la inversión, así como a las tasas de interés de la deuda pública”, agrega el comunicado.

“Las reservas externas y las reservas financieras deberían reforzarse. El efecto combinado de la reducción del financiamiento proveniente de instituciones financieras internacionales, en caso de que se apruebe la Ley Nica (Act), y de una cooperación de Venezuela cada vez menor, podría ejercer presiones sobre el mercado de divisas. Teniendo en cuenta el régimen cambiario, sería recomendable contar con una posición de reservas más sólida para alcanzar el rango de suficiencia sugerido por el FMI. Los bancos deberían reforzar aún más sus reservas de liquidez, capital y provisiones a fin de resguardar la estabilidad financiera de los posibles efectos de un deterioro de la calidad de los activos, una subida de las tasas de interés y una caída de las remesas”, indica.

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Al respecto el directorio del FMI coincide con su cuerpo técnico de que Nicaragua debe crear un espacio fiscal equivalente al 1.6 por ciento del Producto Interno Bruto en los próximos dos años “para mantener la sostenibilidad fiscal a mediano plazo. Esto se podría lograr principalmente racionalizando los subsidios y el gasto tributario, en particular las exenciones del IVA”.

Aumentar control antilavado de dinero

También el directorio del FMI recomienda al Gobierno “subsanar las deficiencias en el perímetro de supervisión. Todas las entidades de depósito, así como las entidades no-bancarias de importancia sistémica, deberían estar sujetas a una supervisión basada en riesgos efectiva y un seguimiento de las medidas de lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. Se requieren iniciativas adicionales para reforzar la cooperación regional en materia de regulación financiera. Asimismo, la metodología de las pruebas de tensión debe mejorarse aún más, conforme a las mejores prácticas”.

Por mandato, cada año los países socios del FMI deben someter a revisión el estado de sus economías, cuya evaluación es realizada por un cuerpo técnico que visita cada país y la información recogida es sometida a valoración y aprobación de los directores ejecutivos del organismo.

Se esperaría que en los próximos días se publique el reporte completo presentado por el cuerpo técnico del FMI, no obstante dependerá del Gobierno de Nicaragua que autorice la divulgación del mismo. El documento correspondiente a la visita del año pasado, fue publicado.

 

 «La orientación fiscal es en general adecuada para mantener la estabilidad macroeconómica a corto plazo, pero es necesario contar con reservas fiscales para afrontar riesgos. Es probable que la necesidad de financiar los crecientes déficits del INSS y de asumir el control de algunos programas sociales financiados actualmente a través de la cooperación con Venezuela intensifiquen las presiones sobre el gasto en los próximos años», señala el comunicado del FMI.