Aditivos: esenciales en el aceite automotriz

Con el paso del tiempo los motores han evolucionado, elevando las exigencias de protección

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LA PRENSA /ISTHOCK PHOTO

Con el paso del tiempo los motores han evolucionado, elevando las exigencias de protección. Para cumplir con las mismas se le agrega aditivos, los cuales tienen la misión de modificar el comportamiento del aceite base ya que aumenta sus propiedades y corrige sus defectos, según explicó Walter Silva, gerente de mercadeo de Dianca.

Indicó que existen tres grupos de aditivos: modificadores, los protectores del aceite y los protectores de superficie.

Los aditivos modificadores, como su nombre lo indica, modifican las propiedades del aceite mejorando el índice de viscosidad y reduciendo el punto de fluidez.

Entre los aditivos protectores del aceite se encuentran los antioxidantes que retrasan la oxidación del aceite cuando este se calienta y reacciona con el oxígeno del aire dentro del motor. Así también los aditivos antiespuma, los cuales evitan la formación de espuma al estimular la formación de burbujas grandes, ya que al formarse espuma se reduce la capacidad del aceite para lubricar y transferir calor, detalló.

Los aditivos protectores de la superficie protegen las partes internas del motor. “Entre ellos encontramos: aditivos detergentes que son agentes limpiadores que reaccionan con los productos químicos para evitar la formación de sedimentos y depósitos de laca y carbón. Como función secundaria neutralizan los ácidos”, describió.

Dentro de este grupo también están los aditivos dispersantes, encargados de mantener en suspensión a los contaminantes como el hollín, partículas de desgastes, impurezas insolubles y agua que al unirse forman sedimentos sobre las partes internas del motor lo que afectará su rendimiento.

También forman parte de este grupo los aditivos antidesgaste, que forman una capa intermedia en la zona de contacto deslizantes que evitan el contacto entre metal y metal.

Los aditivos inhibidores del óxido y la corrosión forman una capa protectora sobre la superficie metálica evitando su contacto con el agua y los ácidos. Y por último los aditivos de presión extrema, evitan el contacto entre metales creando una capa protectora durante altas temperaturas.

Mejoras en el motor

Mayor rendimiento.
Menor consumo de aceite.
Incrementa hasta el doble la vida útil del motor.
Mayor kilometraje por combustible.
Mayor potencia.
Mayor economía de combustible.
Limpieza eficiente entre las piezas mecánicas.
Mayor fluidez de lubricantes dentro de las vías de lubricación.

En evolución

Los lubricantes han evolucionado con los cambios que han sufrido los motores. La tendencia es que los aceites migren de monogrado a multigrado, “es decir, a lubricantes de baja viscosidad, los que tienen como ventaja la reducción del desgaste del motor en el arranque, una mejor lubricación, mejor potencia en las ruedas, menores temperaturas, menor vibración y una reducción del desgaste durante el resto de la operación”, indicó el especialista.