La cucaracha y el gallinero

Evidentemente que tampoco ha funcionado. Venezuela se encuentra en un caos político, económico y social y el presidente Maduro ha vislumbrado que es un asunto de Constitución.

En Iberoamérica es común que en cada nuevo período presidencial lo primero que se le ocurre al nuevo presidente es una nueva Constitución. “Duran menos que una cucaracha en un gallinero”.  En la actualidad ahí está Venezuela.

La más reciente de los veintiséis cambios realizados desde el 1811, es la de Hugo Chávez en 1999 con el vaticinio de que tendría una vigencia de varios siglos. En esta no solo se le cambió el nombre al país sino que también el caballito del escudo que miraba a la derecha se puso a mirar para la izquierda.

¿La nueva izquierda bolivariana?

Para la campaña de la reelección en el 2012 del Teniente Coronel de Venezuela fue aprobado, con rango de ley por el Parlamento, el Plan de la Patria, que lleva por título Gestión Bolivariana Socialista 2013-2019 con cinco objetivos: preservar la independencia reconquistada;  seguir el modelo socialista del Siglo XXI; la transformación de Venezuela en un país potencia; construcción de un mundo multicéntrico  y pluripolar  y salvar la vida en el planeta y la supervivencia de la humanidad.

¡Tremendos objetivos!

A su muerte deja el legado de una Constitución Bolivariana, un Plan de la Patria,  el Libro Azul, texto escrito durante su prisión de 1992-1994 y distribuido en academias y universidades militares  y ¡un Padre Nuestro Chavista! que dice: “Chávez nuestro que estás en el cielo, en la tierra, en el mar y en nosotros, los y las delegadas, Santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu legado para llevarlo a los pueblos de aquí y de allá.  Danos hoy tu luz para que nos guíe cada día, no nos dejes caer en la tentación del capitalismo, mas líbranos de la maldad de la oligarquía, del delito del contrabando porque de nosotros y nosotras es la patria, la paz y la vida. Por los siglos de los siglos amén. Viva Chávez”.

Parecería que la Constitución Bolivariana, el Plan de la Patria, y el Libro Azul no se han podido cumplir y solo queda rezar el Padre Nuestro Chavista en el  mausoleo de San Hugo  del Cuartel de la Montaña.

El actual presidente y heredero chavista, Nicolás Maduro, crea en el 2013 el viceministerio de la Suprema Felicidad Social del Pueblo —adscrito al Despacho de la Presidencia— y dice Maduro que “se encargará de las distintas exigencias, reclamos y necesidades de la población y las misiones, así como atender a  los viejitos y viejitas, y niños y niñas, para atender a lo más sublime y amado del pueblo revolucionario”.

Evidentemente que tampoco ha funcionado. Venezuela se encuentra en un caos político, económico y social y el presidente Maduro ha vislumbrado que es un asunto de Constitución.

¡Una nueva Constitución para refundar Venezuela! ©FIRMAS PRESS

La autora es periodista y escritora dominicana.
v.yanguela@codetel.net.do

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