Programa Hambre Cero con pobre ejecución

El informe de ejecución del Presupuesto General de la República de enero a marzo del 2017 refleja que de los fondos asignados a Hambre Cero solo se gastaron poco más de 833,000 córdobas y fueron prácticamente en la parte administrativa del mismo

programa Hambre Cero, Nicaragua, Daniel Ortega

Los beneficiarios del programa Hambre Cero ahora pueden decidir qué animales comprar, porque este ahora es un crédito. LA PRENSA/ARCHIVO

Que ahora las familias en situación de pobreza tengan que adquirir un crédito para acceder al Programa Productivo Alimentario (PPA) o Hambre Cero parece dañar a ese plan gubernamental, ya que su nivel de ejecución es muy pobre, apenas el 0.24 por ciento en el primer trimestre del 2017, reflejan datos oficiales.

El sociólogo Cirilo Otero identificó que la pobre ejecución es reflejo de que “la gente se acostumbró a recibir ese beneficio de forma gratuita”, lo cual haría que el programa se reduzca porque las familias no querrán endeudarse.

“Este programa ha sido asistencialista. A las familias ya las acostumbraron a que les regalen las cosas y que ahora tengan que asumir un crédito y pagar intereses la gente no lo va a querer (el programa), y eso impactará en que no se logre la cantidad de beneficiarios previstos”, dijo Otero.

El informe de ejecución del Presupuesto General de la República de enero a marzo del 2017, publicado por el Ministerio de Hacienda, refleja que de los fondos asignados a Hambre Cero solo se gastaron poco más de 833,000 córdobas y fueron prácticamente en la parte administrativa del mismo.

El Ministerio de Economía Familiar, Cooperativa, Comunitaria y Asociativa (Mefcca) maneja Hambre Cero, que dispone de un presupuesto anual total de 348.3 millones de córdobas. La partida específica para otorgar los bonos de créditos a las familias es de 330.6 millones de córdobas, cuyo nivel de ejecución también fue del 0.24 por ciento en el primer trimestre, indica el informe oficial.

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Hambre Cero es uno de los principales programas de lucha contra la pobreza del gobierno del presidente designado por el Consejo Supremo Electoral (CSE), Daniel Ortega, que inició en 2007 y está orientado a familias en condición de pobreza que son lideradas por mujeres.

Ni el Mefcca ni Hacienda explican en el documento oficial sobre la pobre ejecución con los fondos de ese programa, y tampoco hay detalle de cuántas familias en pobreza han recibido este año el bono de crédito para recibir las aves de corral, cerdas, vacas y alimentos para los animales.

El PPA siempre ha reflejado problemas de ejecución, por ejemplo en 2015 en el primer trimestre apenas fue del 11.5 por ciento, aunque en el 2016 mejoró al ser del 34.7 por ciento.

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Durante casi diez años el PPA fue gratuito, sin embargo a partir del 2017 el Gobierno cambió su esquema y ahora las familias asumen créditos de entre 10,000 y 60,000 córdobas y pagan cinco por ciento de interés anual.

¿Afectará electoralmente al FSLN?

Roberto Courtney, director ejecutivo del organismo Ética y Transparencia (EyT), valoró que el cambio del esquema del Programa Hambre Cero podría ayudar a ser más eficiente e impactar mejor en reducir los niveles de pobreza, siempre que en el Mefcca se adopte un sistema de contabilidad formal.

Courtney explicó que hace tres años EyT realizó un estudio a los programas sociales, incluido Hambre Cero, y se detectó que el problema de contabilidad “era enorme” por falta del control de calidad en la entrega de los animales a las familias.

El gobernante FSLN ha utilizado esos programas con fines electorales. Courtney dijo que ahora que Hambre Cero y el Plan Techo no son gratis, el partido sandinista “podría ser menos atractivo para el votante”, pero el efecto se verá en el nivel de participación en las elecciones municipales.