Gobierno ahora promete el proyecto hidroeléctrico Tumarín para 2030

En el plan indicativo de expansión de generación de energía eléctrica 2016-2030, elaborado por el gobierno, se sigue contemplando construir Tumarín, iniciando la obra en enero del 2023, para supuestamente estar lista en diciembre del 2030.

Tumarín

Proyecto Hidroeléctrico Tumarín según el plan de expansión del Ministerio de Energías y Minas comenzará a ejecutarse en el 2023. Maqueta oficial de la hidroeléctrica Tumarín

Este mes se cumplen ocho años desde que se creó la ley 695, Ley Especial para el Desarrollo del Proyecto Hidroeléctrico Tumarín, la cual le autorizaba a la empresa Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN) ejecutar el proyecto hidro más grande de la historia de Nicaragua.

En el plan indicativo de expansión de generación de energía eléctrica 2016-2030, elaborado por el Ministerio de Energías y Minas (MEM), da a conocer que dentro de los proyectos hidroeléctricos, aún se sigue contemplando construir Tumarín. En esta ocasión,  se tiene la expectativa que inicie la obra en enero del 2023 y que finalice en diciembre del 2030, siete años después.

En Nicaragua se había programado la entrada de Tumarín con 256 megavatio en el año 2014 y luego después de varias prórrogas la empresa dijo que el proyecto estaría listo en el 2019, sin embargo a mediados del año pasado el proyecto quedó totalmente paralizado.

Proyecciones efímeras

Según estimaciones de CHN durante los cuatro años que se desarrollara el proyecto, se proyectaba un efecto macroeconómico de crecimiento en el PIB de Nicaragua promedio anual del orden de 2,9 puntos porcentuales. “Este efecto de Tumarín en la macroeconomía permitirá un incremento en la recaudación de impuestos del orden de 56 millones de dólares anuales y la inducción de 60 mil empleos”, se lee en el documento de CHN.

El mismo documento da a conocer que en los primeros 11 años de operación comercial de Tumarín, se producirá un ahorro de 2288 millones de dólares en las importaciones de petróleo, equivalente a dos inversiones como Tumarín, lo que resultaría un ahorro para los consumidores de unos 583 millones de dólares.

Apawás era próspero sin Tumarín

El pueblo de Apawás donde se ubicaba el proyecto ha quedado abandonado y el centro de atención que se había creado para atender a los pobladores cerró hace cuatro meses, informó Carlos Morales, uno de los productores que habitaba en este pueblo.

Tumarín
Vista panorámica de cómo lucía Apawás antes de anunciarse el proyecto hidroeléctrico Tumarín. FOTO: LA PRENSA/ ARCHIVO

“Apawás antes de Tumarín era próspero. Los productores hacían que se mantuviera un movimiento económico, hoy solo quedan unas pocas familias, que al ser indemnizadas por CHN el dinero lo ocuparon para comprar paneles solares y electrodomésticos, pensando que cuando el proyecto (CHN) les construyera sus casas tendrían un avance”, comenta Morales.

Agregó que el año pasado CHN prometió hacerles sus casas, pero luego les dijeron que si se hacían las casas no se hacía la carretera.

“Algunas personas que trabajaban como abogados se corrieron porque sabían que la empresa no nos iba a cumplir, hay algunas personas en el plantel, pero el famoso centro de atención cerró, la empresa está más mal que nunca. Lo último que nos dijeron fue que si nos construían las casas no tenían compromiso de hacer la carretera y si es así pues de qué nos sirve una casa bonita si vamos a estar incomunicados”, añadió Morales.

Ejecución de garantía

Aunque hasta la fecha se desconoce si el Estado de Nicaragua ejecutó la Garantía de Cumplimiento tras el incumplimiento de la construcción del proyecto Tumarín, lo cierto es que según lo establecido en el Contrato de Licencia de Generación del proyecto, el país tenía que recibir por indemnización de Centrales Hidroeléctrica de Nicaragua (CHN) el siete por ciento del valor de la inversión inicial que equivale a 9.5 millones de dólares.

Vendieron sus acciones

Lo último que se supo de Tumarín fue que en julio del 2016, las acciones de Eletrobras (Centrales Eléctricas Brasileñas) que tenía en CHN pasaron a manos de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel) y de la empresa distribuidora de energía (Disnorte), al ser vendida por un monto de 44.2 millones de dólares. La compañía brasileña era dueña del 45 por ciento de las acciones de Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN), junto con el consorcio Queiroz Galvão (45 por ciento) y el Estado de Nicaragua (10 por ciento).

Tumarín y sus negocios

Febrero de 2007: El Grupo Queiroz Galvao, contactó al Ministerio de Energía y Minas de Nicaragua para evaluar diversas posibilidades de aprovechamientos hidroeléctricos.

Mayo de 2008: El 22 de este mes se firmó el Acuerdo de Intenciones entre el Ministerio de Energía y Minas del Gobierno de la República de Nicaragua y la Empresa Centrales Hidroeléctricas de Centroamérica, S.A .

Marzo de 2009:Remisión de la Ley 695, Ley Especial para el desarrollo del Proyecto hidroeléctrico Tumarín por la Presidencia a la Asamblea Nacional.

Abril del 2015: El embajador de Brasil, Felipe Mendonça, anuncia indemnización de los pobladores de Apawas y que Tumarín será entregado en el 2019.

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