Mujeres brillan en la minería

Al concluir sus estudios de secretariado, la guerra que vivía el país obligó a Nora del Socorro Sánchez a regresar a su pueblo natal, El Limón, en León. Ahí la única opción de empleo era la minería y aunque esta actividad ha sido dominada por hombres, eso no la amedrentó

Minería, Nicaragua, León

El acto de entrega de la medalla Orgullo Minero que fue otorgada a 15 empleados destacados del sector se realizó en el Cosep. LA PRENSA / M. ESQUIVEL

Al concluir sus estudios de secretariado, la guerra que vivía el país obligó a Nora del Socorro Sánchez a regresar a su pueblo natal, El Limón, en León. Ahí la única opción de empleo era la minería y aunque esta actividad ha sido dominada por hombres, eso no la amedrentó y tras 38 años de trabajo se ha convertido en unas de las empleadas más destacadas del sector.

“Empecé en 1979 como cajera del comisariato de la mina, después pasé a la gerencia general como asistente y desde hace 25 años soy asistente de la gerencia de operaciones y me siento muy orgullosa de ser minera”, dice Sánchez, quien atribuye a la estabilidad y apoyo que le proporciona la empresa donde labora (B2Gold) haber logrado que su hija se convierta en médico.

“Este trabajo me ha permitido mejorar el nivel de vida de mi familia”, afirmó Sánchez, tras convertirse en una de los 15 empleados del sector que este año recibieron la medalla Orgullo Minero, en la víspera de la celebración del Día Nacional de los Trabajadores Mineros, que se festeja este sábado.

Minería es igual de peligrosa que otras actividades

Así como Sánchez, Teresa de Jesús Reyes también recibió el galardón por treinta años de labor en la mina La Libertad. “Cuando llegué a la mina ni siquiera era bachiller, pero con mis ingresos y el apoyo de la empresa que me imparte cursos constantemente me permitieron superarme y actualmente ocupo el cargo de asistente en el laboratorio químico donde se realizan los análisis de las muestras… Cuando yo empecé no había mujeres en la mina, pero gracias a Dios eso ha venido cambiando”, dice Reyes.

Beatriz Vega, de Santa Cruz de la India, fue la tercera mujer homenajeada.
Y aunque fuera de los cargos administrativos, la minería implica sumergirse en el fondo de la tierra a buscar el metal, Gary Antony Downs considera que es un trabajo tan peligroso como cualquier otro. “Al inicio da temor, pero a medida que pasa el tiempo uno se familiariza y se vuelve algo muy natural”, dice Downs quien es originario de Siuna y representa a la cuarta generación de mineros de su familia. En su caso empezó siendo minero artesanal y en los últimos años pasó a la industrial.

Para Downs, quien fue otro de los mineros reconocidos, una de las mayores enseñanzas que le ha proporcionado su oficio fue hace dos años durante el rescate de algunos compañeros que se quedaron atrapados en la mina El Comal.

“Fue una situación muy dura, nos movió el piso pero lo importante fue sacar las lecciones que nos enseñaron a trabajar mejor, a no hacer cosas que conlleven riesgos, fue una lección muy dura pero nos permitió mejorar”, sostiene Downs, quien considera que el acercamiento con las empresas industriales le ha permitido a los mineros artesanales trabajar de forma más profesional y segura.

También no metálica

Pero no en todos los casos este es oficio que se traslada a las siguientes generaciones. Carlos Madrigal es un capitalino que se dedicaba a la albañilería pero le llamó la atención la estabilidad que proporciona un empleo fijo en una empresa y así llegó a la minería no metálica. Y aunque no conocía el oficio, entró como ayudante y poco a poco se fue capacitando y escalando. Actualmente es operador de máquinas y su destacado desempeño en la extracción de agregados para la construcción lo convirtió en otro de los premiados.

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