El nicaragüense Wilmer Hernández Fonseca, de 41 años, fue condenado por un tribunal costarricense a 65 años de prisión por cinco delitos de violación contra un niño de ocho años en la comunidad de Los Ángeles de Sarchí Norte, entre septiembre y octubre del 2016, a un niño de ocho años.
El Tribunal Penal de Grecia, Alajuela, ubicado a 44 kilómetros al noroeste de San José, capital de Costa Rica, estableció la pena de 13 años de prisión por cada uno de los delitos, lo cual se adecua a 39 años de cárcel, según los máximos establecidos por la ley. Además, el imputado continuará en prisión preventiva por seis meses más, hasta que la sentencia quede en firme.
Lea también: 2016: Un año de violaciones y abusos sexuales
Conocía a la mamá de la víctima
La Fiscalía logró acreditar que Hernández aprovechó una relación de confianza con la madre del menor para acercarse a este. Además, se relacionaba con varios niños de la comunidad, pues acostumbraba a prestarles implementos deportivos y participar en entrenamientos de equipos de fútbol.
Los primeros hechos ocurrieron en la última semana de septiembre del 2016. En dos días consecutivos Hernández interceptó al menor, quien caminaba a solas frente a su casa, lo tomó por la fuerza y lo introdujo en la vivienda.
En la primera oportunidad lo violó una vez, en la segunda dos veces y lo amenazó con matar a su madre si contaba lo ocurrido.
La situación se repitió al fin de semana siguiente, cuando el 2 de octubre Hernández de nuevo violó al niño en dos ocasiones. Ese día la víctima reveló los hechos a sus familiares, quienes lo denunciaron y la Policía capturó.
