Transformó la escasez en un negocio exitoso

Mientras para las nuevas generaciones emprender es una de sus metas, en la década de los ochenta para Denis Álvarez fue la única opción para sobrevivir ante el desempleo y la escasez por el ambiente de guerra que vivía el país.

Importaciones León. LAPRENSA/Roberto Fonseca

Mientras para las nuevas generaciones emprender es una de sus metas, en la década de los ochenta para Denis Álvarez fue la única opción para sobrevivir ante el desempleo y la escasez por el ambiente de guerra que vivía el país. Y pese a las restricciones para obtener y sacar dólares del país, comenzó a importar material de zapatería para suplir a sus vecinos. Así nació Importaciones León, que después de 32 años sigue siendo una de las distribuidoras más reconocidas del sector.

“En esta cuadra donde vivo, casa de por medio había una zapatería y cada zapatero tenía vendida su producción desde antes de concretarla y aunque yo no era zapatero a través de mi convivencia con ellos detecté ahí una oportunidad y comencé a importar materiales para abastecer a mis vecinos”, relata Álvarez.

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Pero iniciar este negocio no fue fácil para este economista con dos especialidades que hasta ese momento vendía sus servicios profesionales al entonces Ministerio de Obras Públicas. Pero se vio obligado a dejar atrás su profesión porque el salario más alto que se devengaba en ese tiempo eran diez mil córdobas y los recibía el ministro, y él pese a su preparación nunca ocupó ese cargo.

Álvarez relata que “el Gobierno había establecido que quienes salían del país no podían llevar más de quinientos dólares, esa moneda era algo parecido a la droga, se tenía que sacar camuflado porque había revisiones estrictas en los puestos fronterizos y si le encontraban a unos más de quinientos se los confiscaban. Además los nicaragüenses no teníamos crédito en el exterior y los accesorios para calzado eran perseguidos”.

También recuerda que existía una institución que se llamaba Micoin (Ministerio de Comercio Interior) que regulaba la comercialización de los productos, sobre todo de los que se utilizaban para hacer calzado porque se consideraban un medio de especulación. Entonces había que venderlo a través de canales seguros y pagar los altos impuestos que se le imponían a los productos, recuerda Álvarez.

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Pese a todos los obstáculos logró involucrarse en el sector y comenzó a importar material para fabricar zapatos de mujer. Especialmente charolina que era el producto de moda de la época, también traía pegamento y cuero. “Pero el cuero era perseguido por Micoin y uno tenía que enfrentarse a esa situación y había hasta pena de cárcel si lo acusaban de especular con él”, sostiene Álvarez.

Luego, en los noventa con el cambio de Gobierno el país se abrió al libre mercado y los nicaragüenses ya no teníamos que sacar el dinero “adherido al cuerpo y corriendo el riesgo de que nos lo confiscaran”, había más flexibilidad y tuvimos que hacernos más competitivos para mantenernos en el negocio”, asegura Álvarez.

En medio de esos cambios, la empresa comenzó a ampliar la lista de productos que importa principalmente de México, Brasil y Taiwán para distribuir entre los minoristas. Esta es la única empresa certificada y distribuye la mayoría de los productos bajo su propia marca, León, que surgió como homenaje a León Guanajuato, una de las cunas del diseño y fabricación de zapata de América Latina.

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Actualmente Importaciones León genera entre 15 y 18 empleos fijos. Cinco de ellos los ocupan los miembros de la familia, Denis es el gerente general y su esposa María Magdalena y sus hijos Denis, Ramón Ernesto y Daryl ocupan los puestos administrativos.

Además cada uno de los hijos, que según Denis nacieron “oliendo a cuero”, maneja paralelamente su propia peletería (distribuidora minorista) “para regular precios y garantizar la calidad de los productos, ya que en el sector se da mucha adulteración de los productos”, dice Álvarez quien además lamenta los obstáculos que enfrenta el sector para su crecimiento.

“La dificultad está en que entre más se quiere modernizar al sector más alto es el requerimiento de capital y el sector no tiene recursos para invertir. El Gobierno no lo apoya pero tampoco las instituciones bancarias porque esta es una actividad irregular, se trabaja en noviembre, diciembre y enero y el resto del año se hace muy poco. El bono escolar ha venido a dar un respiro pero aún enfrenta muchas dificultades, la mayoría de artesanos están en la informalidad por esa falta de apoyo”, lamenta Álvarez.

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Y confía en que en algún momento el Gobierno reconozcan el aporte de este sector y lo apoye a través de capacitaciones que le permita a los zapateros artesanales tecnificarse y que la banca proporcione los recursos que se requieren para lograrlo, ya que del crecimiento de ellos dependa la expansión de la empresa”, dice Álvarez.

Contacto

Importaciones León está ubicada de La Curacao 3 1/2 cuadras al este, en Masaya y sus números telefónicos son: 2522-0292 y 8976-2566.

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