Cómo llegó el vehículo al cauce en la tragedia de El Dorado

“Estaba lloviendo mucho. No teníamos visualización ni nada. En ese lugar no hay señalización ni valla de contención. Llegamos hasta el precipicio del cauce”, cuenta el único sobreviviente.

Emmanuel Morales López, único sobreviviente del accidente, en el lugar donde ocurrió el hecho. LA PRENSA/Uriel Molina

Emmanuel Morales López, único sobreviviente del accidente, en el lugar donde ocurrió el hecho. LA PRENSA/Uriel Molina

Después de 24 horas de desaparición, miembros de la Dirección General de Bomberos recuperaron este sábado los cuerpos de Eliezer Antonio García y Francisco García, en las aguas del lago Xolotlán de Managua, luego de que su vehículo cayera en una canaleta que desemboca en el cauce El Dorado.

La otra persona que iba a bordo del vehículo, Emmanuel Morales López, de 24 años de edad, fue el único sobreviviente del accidente que ocurrió este viernes. Los tres eran trabajadores del taller de radiadores García.

El primer cuerpo que encontraron los rescatistas fue el de Eliezer Antonio García López, de 29 años de edad, aproximadamente a las 7:00 de la mañana de este sábado, a unos 500 metros del lago de Managua, frente a la bocana del barrio Las Torres, lugar donde desembocan todas las corrientes que llegan del cauce El Dorado hacia el norte.

En cambio, el cuerpo de Francisco García, de 32 años de edad, fue encontrado a las 3:00 de la tarde, varios metros al oeste de donde encontraron el primer cuerpo, cerca del sector donde está ubicado Enabas, según información de la Dirección General de Bomberos.

Los dos cuerpos fueron llevados a sus domicilios para ser velados, sin necesidad de la autopsia de Medicina Legal, por órdenes de sus familiares, quienes esperaron desde horas de la mañana en el barrio Las Torres, mientras los bomberos realizaban la recuperación de los cuerpos.

Relato sobreviviente

El único daño que sufrió Emmanuel Morales López, único sobreviviente del accidente, fue un golpe en el pie izquierdo que ahora tiene enyesado. Fue ingresado en el Hospital Manolo Morales el viernes, después de ser rescatado por unos trabajadores de una ferretería, y salió del centro a las 7:00 de la noche de ese mismo día.

“A los demás (Francisco y Eliezer) no los logré ver. No escuché una palabra de ellos. No sé nada ni me acuerdo qué pasó con ellos”, dijo Morales.

El sobreviviente iba como copiloto en el vehículo. Morales cuenta que el accidente ocurrió a las 4:00 de la tarde del viernes, mientras en la capital se registraba una fuerte lluvia. En ese momento andaban trabajando y trasladaban un radiador que iban a reparar.

El vehículo circulaba en el barrio Campo Bruce, con dirección al semáforo de El Riguero. Pasó por una calle marginal que bordea el cauce, en cuyo extremo izquierdo hay un autolote y llega hasta el semáforo.

“Estaba lloviendo mucho. No teníamos visualización ni nada. En ese lugar no hay señalización ni valla de contención. Llegamos hasta el precipicio del cauce y después el carro se chorreó por la corriente de agua y nos fuimos al cauce”, dijo Morales.

El vehículo fue arrastrado unos 150 metros de donde cayó en un primer momento, mismo lugar donde unos muchachos rescataron a Morales, quien estaba aferrado a una de las paredes del cauce.

Emmanuel Morales López, único sobreviviente del accidente, en el lugar donde ocurrió el hecho. LA PRENSA/Uriel Molina
Emmanuel Morales López, único sobreviviente del accidente, en el lugar donde ocurrió el hecho. LA PRENSA/Uriel Molina.

Los trabajadores del autolote cuentan más o menos la misma versión. Sin embargo, afirman que segundos antes de que el carro cayera en el cauce, el conductor del vehículo, Eliezer García, le pitó a un auto del negocio que le estaba obstaculizando el camino, y tras pasarlo, ofendió al otro conductor mientras arrancaba a toda velocidad.

“Yo me imagino que el muchacho se enojó porque el vehículo de nosotros (autolote) le obstaculizaba la pasada y arrancó fuerte y ya tarde se dio cuenta que iba al cauce. Después de eso la corriente se lo llevó”, dijo Julio Sequeira, uno de los trabajadores del autolote.

“Todo ocurrió rápido. Cuando nosotros miramos que el carro era arrastrado, lo seguimos. Pero como en 20 segundos el carro no se miraba por la cantidad de agua y solo se miraba al muchacho agarrado a la pared del cauce”, dijo Sequeira.

Después que el vehículo cayó en la canaleta, una abertura de unos cuatro metros de ancho, se fue con la corriente hasta precipitarse en el cauce El Dorado. Morales dice que la parte delantera del auto se inclinó hasta darse vuelta por completo.

“En ese momento se me prensó el pie. Yo no sé con qué. Yo me desesperé y empecé a buscar por dónde salir y buscar algo con qué sostenerme”, dijo el sobreviviente.

Morales nadaba en la corriente de agua. Estaba en la parte izquierda del cauce, en el momento que se agarró de unas ramas. Así estuvo unos segundos, hasta que la corriente lo desprendió. Volvió a nadar y encontró un pedazo de “poroplast” que utilizó para que le ayudara a flotar hasta el otro extremo del cauce, donde lo rescataron.

“El vehículo estaba encima de mí. Estaba tragando agua. No miraba nada. No sé cómo hice, pero me logré salir de ahí”, dijo Morales.


“Accidente ilógico”

Emmanuel Morales, sobreviviente del accidente, dijo que “es un accidente hasta cierto punto ilógico, incoherente por cómo sucedió”.
Morales considera que Eliezer García, conductor del vehículo, no pudo salir del auto.
El cuerpo de García fue recuperado completamente desnudo. Solo llevaba puestas unas calcetas.
Mientras que el cuerpo de Francisco García todavía tenía los pantalones.
Ambos eran familiares. Los dos presentaban moretones.
Algunos testigos señalaron que hace unos años Eliezer García había estado involucrado en otros accidentes vehiculares.


 

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